| Artículos | 10 JUN 1994

Centro Informático del Ayuntamiento de Valencia

Joan C. Ambrojo.

El Centro Informático municipal (CIM) del ayuntamiento de Valencia está enfrascado en la ejecución de un nuevo plan informático cuatrienal que supone el gasto ordinario de inversión total de 2.150 millones de pesetas, excluidos los de personal. Este centro presta servicio a los departamentos del ayuntamiento, salvo a organismos autónomos, a los que se da apoyo, y empresas públicas, como la Empresa Metropolitana del Transporte, que dispone de su propio centro de cálculo de cuando era una empresa privada.

La informática entra en el ayuntamiento de Valencia en 1970, con un centro de grabación de datos en tarjetas perforadas. La ejecución de procesos se hacía en IBM, incluso en la Empresa Municipal de Transportes. El CIM como se conoce ahora data de 1981, cuando se adquiere la primera CPU (un 370 de IBM). Las primeras elecciones de 1979 permiten crear una concejalía específica en informática. Este equipo central ha ido evolucionando, pasando por ordenadores 4331, 4341 y 4381, hasta el actual 9121 modelo 411. El salto cualitativo en personal también se produce a partir de ese año, con la entrada de analistas funcionales, analistas orgánicos y programadores, y actualmente la plantilla está compuesta por 45 personas. El CIM nunca ha sido un organismo autónomo, como en otros ayuntamientos. Existe un poco la discusión constante en ese sentido. Cada vez que se hace un estudio de consultoría es lo primero que sacan: el centro de informática tendría que convertirse en un organismo autónomo. Es una decisión política y desde ese punto de vista nunca se ha tenido muy claro si valía o no la pena, explica Joaquín Tormo, director del CIM. La estructura del centro de informática es bastante típica: departamentos de explotación, sistemas, desarrollo, microinformática (que se integrará en desarrollo) y administrativo.

La continuidad del centro sobre equipos IBM se ha debido a diversos motivos: Nunca hemos tenido queja del servicio IBM, sobre todo en la parte técnica. Tenemos la fábrica aquí al lado, lo cual desde el punto de vista político ha sido muy interesante. Por ejemplo, el 4381 fue el primero que se instaló. Ha sido una secuencia. Hemos ido ampliando, haciendo concursos de ampliación. Lo cual no quiere decir que tenga que ser así; y, por ejemplo, acabamos de adjudicar discos a Comparex, indica Tormo.

La arquitectura informática del ayuntamiento de Valencia está basada en el host IBM, con 66 MB en disco, 2 unidades de cinta y cartucho, y los controladores de disco para pantallas tipo 3270. Existen 20 puestos remotos que parten de una 3745, con diferentes tamaños (algunos con más de 20 puestos), y fundamentalmente se dedican a las juntas de distrito, zonas recaudatorias, parques de bomberos, policía, etc. Con pocas redes locales, existe un proyecto a medio plazo para realizar una instalación masiva e interconectar todos los PC de la casa en una gran red corporativa, en la que se utilizaría el 9121 como servidor de datos. La idea es llegar a bajar la ejecución de las aplicaciones a PC, pero con los datos residiendo de forma centralizada.

Plan informático cuatrienal

Ese y otros proyectos más forman parte del plan informático cuatrienal (1994-1997), diseñado por Deloitte & Touche. El anterior fue elaborado por Andersen Consulting. Según Joaquín Tormo, forma parte de una cultura que se da poco en las administraciones locales. Funcionamos con planes a cuatro años, que normalmente se hacen en colaboración con una consultoría externa. Y no solemos utilizarlo como hace mucha gente para tenerlos en el armario. Es una herramienta importante de trabajo y, de cara al ayuntamiento, de nuestro compromiso de ejecución de un plan. Y elaborarlo a través de consultorías es, para Tormo, positivo. Es más fácil que el ayuntamiento crea en una cosa que hacen fuera. A parte que desde el punto de vista tecnológico es necesario el apoyo de consultorías para saber las tendencias tecnológicas que hay. Hacer una planificación a cuatro años vista es arriesgado. Ante posibles desviaciones (cambios legislativos, por ejemplo) se replanteará el plan anualmente.

La actuación está dividida en un plan de estrategias tecnológicas, organizativas y de seguridad del CIM, y un plan táctico: la plasmación de la estrategia. Los proyectos van desde la constitución de una red corporativa hasta otros de sistemas de información cara a los usuarios. Otro proyecto permitirá bajar el entorno de desarrollo, hasta ahora en el host, a un equipo Unix. Pero además se cambiará la estructura organizativa: fusión de los departamentos de microinformática y de desarrollo y creación de un centro de atención a usuarios. Y en seguridad, Sema Group elabora un estudio del plan de contingencias.

Desde el punto de vista de sistemas de información a instalar, Tormo distingue los corporativos de los departamentales. En los primeros ya han iniciado un importante proyecto para informatizar el registro de entrada y seguimiento de expedientes. La Ley de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y el procedimiento administrativo común obliga a los ayuntamientos a mecanizar los registros de entrada, entre otras cosas porque los ciudadanos tienen derecho a saber el estado de tramitación de los expedientes por los cuales estén interesados. Con ese fin se ha creado una aplicación que ha permitido introducirse en las herramientas CASE (Natural Construct). También han iniciado la programación orientada a objeto en base a arquitectura cliente-servidor. Normalmente, en cada plan informático, en alguna aplicación o algún sistema de información estrella se introducen cambios tecnológicos. Como en esta aplicación, explica Tormo. La parte del registro de entradas entró en funcionamiento el 1 de enero; el seguimiento de expedientes, el 1 de marzo.

El CIM utiliza, desde el año 87, la base de datos Adabas y Natural como lenguaje de desarrollo, que es el que nos permite utilizar las mismas fuentes tanto en el entorno host, como en Unix, como en PC-Windows, afirma Angel Gimeno, director de sistemas del centro. El plan informático contempla cambiarlo a un equipo departamental bajo Unix, para que el personal de desarrollo trabaje en Natural bajo Windows, en PC, y que detrás tenga Unix. En estos momentos realizan ensayos para tomar aplicativos del host y bajarlos, como es el caso del seguimiento de expedientes. El problema más complejo es que el personal de desarrollo desarrolle en Natural Windows pero que vea lo menos posible el Unix, sin que se tengan que cambiar y traspasar de entornos, programas, objetos, etc., explica Tormo. Según Gimeno, se utiliza el Unix por culpa de las herramientas CASE, porque en el entorno en que nosotros estamos no hay para PC. Lo ideal sería desarrollar directamente bajo Windows. Ahora utilizan Natural Construct, un pre-CASE, una parte fundamental del Predict Case, de Software AG. No obstante se hacen pruebas sobre productos como NFS para evitar que haya traspaso de objetos de entornos, de forma que bien desde Unix como desde PC se estén viendo las mismas librerías sin necesidad de hacer paso de objetos. Joaquín Tormo añade que Valencia es una de las primeras administraciones españolas por apostar por Natural Adabas, y en la medida que teníamos una herramienta de desarrollo, una base de datos que estaba en todos los entornos, el plan informático opta por ampliarlo instalando equipos departamentales, sobre todo para las aplicaciones importantes como policía local, bomberos; incluso alguna aplicación no totalmente departamental, como la gestión de personal y nóminas, que actualmente está en host. Algunos equipos departamentales corren bajo Unix con equipos diversos, como el centro servidor videotex (HP), o para una aplicación relativamente antigua como gestión de expedientes en el área de urbanismo (Nixdorf), para el sistema de información geográfica (HP) y para el reclutamiento (Olivetti).

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