Negocio | Noticias | 29 ABR 2018

Bnext, el reto de democratizar la banca

Una cuenta sin banco. Es el lema de esta 'startup' que aspira a convertirse en el 'marketplace' por excelencia del panorama 'fintech'. La receta, ganar la confianza del usuario a base de tecnología.
Equipo Bnext
M. M.

 

“No somos un banco. Es más, no necesitas un banco”. Así se define la filosofía de Bnext en palabras de Jacobo Miralles, head of business intelligence de este marketplace en el que los usuarios pueden seleccionar los servicios financieros a la carta. Una visión fintech del modelo americano donde el cliente puede fluctuar por las distintas organizaciones sin necesidad de verse atado a una de ellas. “En España se exige ser parte de un banco para contratar una hipoteca o un préstamo. La persona tiene que tener una cuenta corriente o la nómina domiciliada para disfrutar de ciertas condiciones”, explica. “La entidad tradicional tiene un control brutal. Es el único interlocutor de la vida financiera del usuario y cuando éste tiene que contratar, por ejemplo, una hipoteca, las trabas para cambiarse de cuenta corriente son muy grandes”.

De la antítesis de esta situación surge la visión de Bnext en 2016, la de democratizar y abrir este sector para las personas de a pie, la de ofrecer productos fintech pero sin cerrarse a terminologías tradicionales como préstamos o hipotecas.  Esta cuenta sin banco, tal y como proclaman, permite el envío, la solicitud y el canje de dinero sin comisiones. Y, los nuevos proyectos pasan por el lanzamiento de una beta de préstamos que, según cuenta Miralles, ha tenido un recibimiento brutal: se han pedido más de dos millones de euros en tres semanas. Asimismo, están probando seguros de viajes o de móviles y algún producto de inversión como el crowdfunding. Todo a golpe de app y con el número de teléfono como eje. “Nuestra obsesión es que la experiencia de usuario sea sutil y fácil. La tecnología nos permite conseguir que el producto financiero se ligue a la comodidad del cliente. Sabemos que, de por sí, un préstamo no tiene ningún tipo de atractivo”. Y es aquí donde reside el tótem de Bnext; convertir en oportunidad lo que la mayoría considera un mal necesario. “Incluso las aplicaciones más evolucionadas de las entidades tradicionales se parecen muy poco a lo que queremos hacer”, compara Miralles.

Una cuestión de confianza

Miralles es consciente de que el panorama fintech en España tiene la misión de recuperar el favor del usuario que, sobre todo en los últimos años de crisis económica, ha hecho del banco su mayor enemigo. Por ello, la startup trata de desmarcarse de este mundo aunque reconoce, a pesar del mensaje, que la vida sin un banco es aún imposible en este país por el momento, incluso para sus usuarios.

 

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