Tendencias | Noticias | 01 JUN 2018

Inteligencia artificial, un asunto social

Red.es organizó ayer el evento 'Conversatorio sobre inteligencia artificial y su impacto social'. Un coloquio que versó, además de tecnología, sobre personas.
inteligencia artificial
M. Moreno

 

“El imaginario público es muy importante para la aceptación de las tecnologías. Las personas relacionan la inteligencia artificial con robots y, a su vez, con la pérdida de empleos”. Son palabras de Gemma Galdón, científica social y moderadora de una de las conversaciones que, bajo la organización de Red.es, tuvieron lugar ayer en el encuentro Conversatorio sobre inteligencia artificial y su impacto en la sociedad. Ésta, en concreto, versó sobre las personas, sus sentimientos hacia este nuevo paradigma y sobre cómo la automatización puede mejorar sus vidas. Pero ojo, no parece tarea fácil, incluso en Barcelona, informó Galdón, llegó a producirse una manifestación en contra de las smart cities. “Ya hay iniciativas para poner a la inteligencia artificial al servicio de la sociedad”, aseguró. “Se están creando mecanismos para abordar y quitar miedos y promocionar las tecnologías vinculadas a los derechos y al bien común”.

Para Ramón Sangüesa, director del Laboratorio de Transparencia de Datos (MIT, Open Data Institute, Mozilla Foundation y Telefónica I+D), es fundamental distinguir entre la tecnología que desarrollamos, cómo creemos que puede ser utilizada y cómo se usa y se reutiliza realmente. “La sociedad se encuentra con herramientas complejas de las que no es fácil darse cuenta cómo afectan o cómo aterrizarlas”. El experto contó cómo un pequeño proyecto puede llegar a dar grandes aportaciones. Por ejemplo, su grupo de trabajo se puso a investigar qué datos personales de las personas utilizan redes sociales como Facebook, por qué, cómo, cuándo y quién. De hecho, aseguró, solo saber el cuándo es muy complicado. Otra pregunta que se hizo el grupo es, ¿qué beneficios, cuantificados en céntimos de dólar, saca Facebook por tu actividad? “Podemos afirmar que somos trabajadores de la red social”, dijo. “Aunque sea discutible, pertenezco a la comunidad que cree que trabajando con tecnología se puede combatir a la tecnología”.

Por otra parte, Miguel Luengo-Oroz, jefe de datos de UN Global Pulse, dio paso a lo que denominó “Historias del Barro”, un ejemplo de lo que la inteligencia artificial ha podido contribuir en un campo de refugiados en Jordania con capacidad para 90.000 personas. Solo en términos de mapeo, aseguró, 500 píxeles pueden significar 500 vidas. “La inteligencia artificial ayuda a agilizar muchas tareas, pero el éxito es, en más de la mitad del porcentaje, debido a las personas. El futuro pasa por la colaboración de entidades públicas, privadas y sociedad civil”.

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios