| Artículos | 25 OCT 1996

Gestión de empresa informatizada: ¿una asignatura pendiente?

Dimoni cede a la enseñanza su tecnología de forma gratuita
Oscar G. Llorente.

La entrada de los sistemas de información en el área de la gestión de empresa es a fecha de hoy un hecho inapelable. Sin embargo, ello no parece tener reflejo directo en el campo de la formación, ya que dentro de los planes de estudio actuales no se contempla esta materia. Su introducción, que depende en la mayoría de los casos de compromisos concretos del centro o del profesor, está siendo sin embargo potenciada por empresas como Dimoni, que a través de acuerdos puntuales cede de forma gratuita su tecnología y sus servicios a la Universidad.

Dimoni tiene en realidad dos vertientes dentro de su oferta para la formación. En primer lugar, una iniciativa denominada "Aula Dimoni", repartida por más de 30 ciudades de la geografía española y que se dirige tanto a estudiantes propiamente dichos como a toda su línea de minoristas. "Se trata de un espacio donde cualquiera puede tomar contacto con lo que será después su tarea en la gestión de empresa", señala José Fuster, director gerente de Dimoni. El directivo explica que el Aula Dimoni cuenta con dos niveles, uno más básico y otro donde se analiza la contabilidad y la gestión de empresas informatizadas.

Pero quizá la vertiente más interesante, desde un punto de vista social, es la segunda: Dimoni lleva ya más de tres años introduciendo su tecnología en las universidades españolas, de forma que los alumnos funcionan de una forma totalmente práctica, con el mismo tipo de solución que luego tendrán que utilizar, casi seguro, en sus actividades profesionales.

"En la actualidad", señala José Fuster, "más del 80% de las universidades españolas están en contacto de un modo u otro con nuestras soluciones, que nosotros cedemos de forma gratuita al igual que los servicios de soporte y formación". El directivo estima aproximadamente que la "cesión" de su tecnología oscila entre el millón y medio y los dos millones de pesetas, por contrato.

Sin embargo, hay algo que deja realmente perplejo a Fuster, y lo explica del siguiente modo. "El interés por parte del profesorado y los centros de enseñanza es tal que hemos tenido noticias de profesores que incluso han llegado a comprar por sí mismos alguno de nuestros paquetes, para instalarlo y aportar un nivel superior a las materias que imparten". "Sin embargo", asegura, "no existe a fecha de hoy ninguna asignatura que contemple concretamente la gestión de empresa asistida por ordenador". Esta "asignatura pendiente" habría de ser incluida en los planes de estudio, para lo cual habría que proceder a una modificación sustancial en estos planes. José Fuster se limita a señalar que lo ve "muy lejano".

Por el momento, los trabajos continúan. Dimoni ofrece sus aplicaciones, y también pone a disposición de la universidad los medios técnicos y humanos que permitirán hacer un uso eficaz de estas aplicaciones en las tareas de formación.

Y uno de los aspectos en los que se pone más énfasis es la "formación del formador". "Es sumamente importante", señala Fuster, "apreciar cuál es la dinámica que debe regir en el proceso de enseñanza y aprendizaje". El directivo asegura que, aún hoy, existe una percepción en gran parte de la gente de estos procesos como un tutorial. "Y no es eso", sentencia el gerente de Dimoni. "Se trata de poner al alumno ante una casuística real, con casos en tiempo real y con datos que permitan evaluar sus propias decisiones y reacciones ante esta o aquella eventualidad".

Para todo ello, Dimoni dedica entre 8 y 16 horas a la formación del profesor, que también se ofrecen sin cargo alguno.

En cuanto a los clientes potenciales de Dimoni en este sentido, José Fuster señala que "principalmente, se trata de todas aquellas carreras cuya disciplina incluya o tenga un gran componente relacionado con la gestión de empresa". Así, el directivo señala como principal destinatario del mensaje a las carreras de tipo empresariales o económicas, aunque también pone como ejemplo el de aquellos estuciantes de medicina que en el futuro contemplan la gestión de un hospital. Asimismo, otros organismos más lejanos a la Universidad lo utilizan como una herramienta de formación: es el caso del sindicato Comisiones Obreras o la cadena de radio COPE.

Simbiosis

Si bien es cierto que la iniciativa de Dimoni supone una gran ventaja para las universidades, no es menos verdad que para la propia empresa supone un evidente beneficio, que José Fuster aprecia sin reparo. "Para nosotros, supone un beneficio por partida doble: de un lado, aporta a Dimoni un prestigio grande, puesto que se convierte en notorio el hecho de que nuestras soluciones se utilizan en la inmensa mayoría de los programas docentes dedicados a la gestión de empresa; pero por otra parte, también es de esperar que la gran mayoría de los -hoy- alumnos que utilizan esta tecnología para su formación práctica, adoptarán también estas soluciones cuando se enfrenten a sus tareas diarias".

De esta forma, tanto el departamento de marketing de Dimoni como los encargados directos de gestionar las ventas quedan satisfechos con esta iniciativa, de la que podría deducirse que se convierte en una simbiosis total entre el suministrador informático y el centro de formación que requiere de sus soluciones.

"Al fin y al cabo", concluye José Fuster, "se trata de un estándar de facto, instalado en más de 40.000 puestos de trabajo en la actualidad".

La fórmula se exporta

Tal ha sido el éxito de las actividades de Dimoni en el seno de la Universidad, que determinados centros de otros países ya han alcanzado acuerdos con la firma valenciana para acometer empresas de carácter similar. Lógicamente, el campo está especialmente abonado en todo el territorio latinoamericano, por la similitud de cultura empresarial en algunos casos y, en todos, por la identidad del lenguaje.

Según asegura José Fuster, ya son varios los países donde se ha penetrado con la fórmula. "Centros docentes de Cuba, Perú, México y Colombia han empezado a trabajar con nosotros". Y el interés es tal que personal de estos centros no ha tenido reparo en cruzar el Atlántico para tomar contacto con los detalles concretos de la operación.

Fuster se muestra sumamente satisfecho de este proceso de "exportación de la fórmula", asegurando que "jugamos con ventaja, porque no es sólo en España, sino en el extranjero, donde no existen iniciativas similares".

Un paso necesario

Para oncluir, José Fuster hace un aná lisis de la situación actual. "Lo cierto", señala, "es que, hoy por hoy, es necesario apreciar la necesidad de un sistema informatizado en cualquier tipo de organización". "Es por ello", concluye, "que en Dimoni hemos decidido dar un paso que no ha sido secundado aún, pero habrá de serlo tarde o temprano, ya que la necesidad es cada día más inapelable".

En el pasado, todo aquello que se estudiaba había de tener una vertiente práctica si se pensaba que ello podía ser necesario. La gestión de empresa asistida por ordenador ("contabilidad asistida por ordenador", como el propio Fuster la denomina) es todvía una asignatura pendiente que, sin embargo, cuenta con un nivel de aceptación en absoluto previsto por sus propios promotores. Y evidentemente, tampoco por los responsables de los planes de estudios.

Un ejemplo

De entre todos los centros docentes con los que Dimoni mantiene acuerdos, quizá sea el más paradigmático el de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Dicha universidad ha puesto en marcha un plan de estudios que incluye la formación en gestión de empresas a través de una solución informatizada de la firma valenciana. El interés en la utilización de sus soluciones viene derivado del uso que se aplica: los alumnos tienen como misión organizar una empresa, tomar las decisiones acordes con cada fase de su gestión, orientar los balances de caja en cada momento y adoptar las m

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