| Artículos | 14 MAY 2004

La Libertad "vende"

María J. Marzal.
La experiencia me ha confirmado que cuando alguien quiere vender algo no tiene más que asociarlo con el adjetivo de libertad y el objetivo se consigue. Así sin más. Por ejemplo, para sentirse libre lo lógico es adquirir un coche, sinceramente no encuentro la relación, pero así lo aseguran infinidad de empresas automovilísticas. El problema es que usted se lo crea. Pues esto mismo está ocurriendo en el sector de las TI. Nunca hasta ahora había caído en la cuenta de que la libertad es algo que también puede vender en este sector. Creía que lo que realmente era importante pasaba por el desarrollo de unos productos de alta calidad y altas prestaciones que cumpliesen con los requerimientos de empresas o usuarios. Pues no, estaba equivocada. Ahora lo que impera es ser libres. Pero lo más gracioso es que este mensaje se esté lanzando desde estamentos políticos y sobre una única opción: Linux, en sus diferentes variantes. Y yo digo, si quiero ejercer mi derecho a ser libre –que por supuesto lo tengo- debo disponer de varias opciones. Lo contrario se denomina dictadura. Viene esto a cuento de las declaraciones vertidas por Esteban González Pons, consejero de Educación de la Generalitat Valenciana que al hilo de la presentación de Liurex ha asegurado que “es inadmisible que en la aulas informáticas de los colegios se enseñe a ser usuarios de una marca concreta y que se estén creando clientes de una multinacional”. Vayamos por partes, en primer lugar la libertad es un concepto mucho más amplio y rico como para manipularlo con determinadas iniciativas políticas con la única intención de “salir” en los papeles y ganar votos. En segundo lugar, mi pregunta es si a estas alturas vamos a entrar en el debate carente de contenido de demonizar a las multinacionales. ¿Sabe cuánto invierten esas multinacionales en nuestro país?, ¿cuantos años llevan haciéndolo? o ¿cuánto empleo generan? Lo realmente cierto es que lo que aportan se llama riqueza, algo básico para alcanzar la sociedad del bienestar.

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