Big data y analítica | Noticias | 02 ABR 2020

COVID-19 plantea nuevas exigencias a los sistemas de registro de salud electrónica

COVID-19 pone a prueba a los sistemas de atención de la salud en todo el mundo y obliga a los hospitales y otras instalaciones médicas a luchar para asegurarse de que los datos se compartan de manera eficaz.
salud online
Redacción

Mientras que los proveedores de servicios de salud se enfrentan a desafíos sin precedentes en la lucha contra el brote de COVID-19 en todo el mundo, los sistemas de registro electrónico de salud (EHR) tienen que adaptarse a los cambios en los requisitos de atención al paciente. 

"Nunca hemos tenido una crisis internacional de esta proporción en la vida del actual EHR", admite Dana Bensinger MSN, RN-BC, especialista en enfermería informática y ejecutiva de soluciones para clientes de la empresa consultora CTG. "Una vez que las cosas se calmen, habrá mucho análisis de lo bien que funcionaron nuestros sistemas, cuáles son nuestras áreas de vulnerabilidad y cómo las arreglamos para el futuro", prosigue.

Y es que, con el aumento de la demanda de capacidad hospitalaria, uno de los retos a los que se enfrenta el personal de TI de los hospitales es averiguar cómo desplegar rápidamente sistemas EHR en lugares de atención alternativa.

Los EHR están diseñados para permitir que la información médica sobre los pacientes esté disponible para los médicos y trabajadores de la salud en todas las prácticas y donde quiera que una persona necesite tratamiento. Debido a las normas y reglamentos aleatorios vigentes, desde el momento de la creación de los EHR, ya en la última década, la interoperabilidad entre los sistemas ha sido un problema constante; algunos sistemas EHR específicos de proveedores no siempre funcionan bien con los sistemas de otros distintos, lo que obstaculiza el flujo de información médica crítica.

"Para usar efectivamente el EHR en lugares [alternativos], es necesario construir las unidades del departamento en el software, extender el Wifi, desplegar el hardware, las impresoras y probar que todo funciona como se espera", vuelve a explicar aquella especialista, para abundar que: "Se necesita un ejército de TI para lograrlo". 

Estos, en algunos casos, se han establecido fuera de las instalaciones del hospital. La lista de ubicaciones va desde tiendas de campaña erigidas en estacionamientos hasta dormitorios universitarios e incluso centros de conferencias enteros. "Hay un desafío para los departamentos de TI a la hora conseguir la conectividad allí para desplegar el EHR y otros sistemas que necesitan en la cabecera", admite Mike Jones, vicepresidente de Salud y Ciencias de la Vida en Gartner. 

El personal de TI también debe actualizar los sistemas EHR a medida que se reclutan trabajadores clínicos adicionales para el trabajo. "Algunos proveedores de salud han reportado que se les mantiene muy ocupados con el establecimiento de procesos para incorporar rápidamente nuevo personal y cambiar su papel dentro del sistema", vuelve a incidir Mike Jones. "Eso requiere un cambio en la configuración del EHR en términos de su acceso basado en roles, y en algunos casos está creando nuevas cuentas de usuario", apostilla.

No obstaculizar el trabajo de los especialistas

A medida que se actualizan los flujos de trabajo para hacer frente a la respuesta de COVID-19, es importante que los sistemas de EHR no obstaculicen el trabajo de los especialistas, sean sencillos y se integren sin problemas en los procesos de prestación de cuidados existentes. "El flujo de trabajo de EHR realmente necesita desaparecer en el fondo a medida que los proveedores se aceleran para hacer frente a los aumentos de capacidad de COVID-19", detalla el vicepresidente de Salud y Ciencias de la Vida en Gartner. Mientras, "a nivel fundamental, todos los EHR deben funcionar según lo previsto, ahora más que nunca", piensa Dana Bensinger. "Y no sólo los flujos de trabajo clínicos y las características. También hay que asegurarse de que los componentes de registro y facturación estén recogiendo información precisa y completa. Aquí es donde los sistemas de salud pueden ser proactivos y probar sus características, o hacerlas probar, para asegurarse de que todas funcionan correctamente", abunda en el tema.

La integración de la telesalud con los EHR gana importancia

También hay demanda de nuevas funciones EHR para atender las necesidades de los pacientes, en particular en lo que respecta a la asistencia sanitaria a distancia. La telesalud se ha convertido en una forma clave para que los médicos pueden seguir trabajando y tratando a los pacientes a distancia, especialmente a medida que más comunidades llaman a los residentes a quedarse en casa.

"La 'puerta digital' es realmente clave para que los proveedores respondan a COVID-19, en términos de acceso, triaje e incluso tratamiento", considera el consultor Mutaz Shegewi. Por ejemplo, las capacidades de detección en los portales de pacientes pueden ser más eficientes para identificar posibles casos de COVID-19. "Si usted es un paciente y le preocupa tener síntomas respiratorios, usted va a su portal del paciente y su examinador le dirá que, probablemente, necesite hablar con un médico. Estos sistemas pueden manejar eso por el propio paciente allí mismo, dentro de esa infraestructura del portal del paciente", comenta Jeff Becker, un analista senior de Forrester.

Las consultas virtuales están jugando un papel más importante también. Aunque algunos proveedores de EHR han incorporado capacidades de vídeo en sus plataformas, en su mayor parte esto significa trabajar con plataformas de terceros tales como Microsoft Teams, Zoom y Webex. En algunos casos, los proveedores de atención médica han cambiado a plataformas como Zoom en lugar de utilizar las capacidades de video disponibles en los EHR; esa táctica puede escalar más rápido o a veces ofrece video y audio de mejor calidad.

"[Los proveedores de atención médica] están tratando de utilizar la mayor parte de sus plataformas de comunicaciones unificadas existentes para hacerlo si el EHR no está a la altura. Así que en realidad, es una combinación de la EHR y otras soluciones que pueden desplegar más rápidamente", comenta Mike Jones.

La interoperabilidad, un punto delicado

A medida que los proveedores intentan incorporar datos de diferentes fuentes, los desafíos existentes en torno a la interoperabilidad del sistema EHR podrían pasar a primer plano.

"Se está volviendo súper importante que estos proveedores de EHR sean capaces de compartir los registros de los pacientes en un entorno de prestación de cuidados cada vez más fracturado", cree Becker. "La pregunta es cómo integrar todos estos nuevos centros de entrega de pares, centros de bienestar para empleados, visitas virtuales, con los EHR tradicionales".

Y es que, si bien en los últimos años se ha intentado mejorar la interoperabilidad de la EHR, tanto por parte de los proveedores como de las autoridades gubernamentales, todavía queda mucho por hacer para garantizar que los datos puedan ser enviados entre diferentes plataformas de software.

"El hecho es que la interoperabilidad es en gran parte inexistente y [para] una pandemia -un problema de salud pública- los datos son fundamentales para cualquier respuesta", Explica Mutaz Shegewi. 

"No estamos pidiendo un enfoque de 'varita mágica' para arreglar toda la interoperabilidad de las TI de salud a escala nacional, pero las organizaciones de proveedores de salud se verán desafiadas a impulsar respuestas a nivel estatal, regional e incluso nacional a esta enfermedad, sin contar con las medidas de interoperabilidad adecuadas", prosigue aquel especialista.

Resolver los problemas de interoperabilidad no es una "solución fácil", incide Shegwei. Pero con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y los proveedores de EHR ofreciendo directrices sobre la documentación de los datos de los pacientes en relación con COVID-19, los proveedores de atención médica podrían ver algunas mejoras en su capacidad para intercambiar información. En consecuencia, "con la intervención del Gobierno y con todas estas partes interesadas trabajando al unísono, podría haber desarrollos rápidos que podrían facilitar mejores respuestas a este brote", aclara para cerrar la cuestión 

Es hora de innovar

Shegewi también señala que, si bien los proveedores de servicios de salud y los trabajadores de la tecnología de la información en el ámbito de la salud están sometidos a una inmensa presión para hacer frente a la pandemia en curso, las demandas para aumentar las capacidades e introducir nuevas capacidades podrían ser un catalizador para mejorar los sistemas de EHR. "Este es un nuevo desafío - y una oportunidad, también", cree. "Está permitiendo a los proveedores tomar la iniciativa en áreas que antes no habían considerado ampliar. Interoperabilidad a nivel nacional, telesalud, visitas virtuales: hasta la situación del brote, todo esto estaba en el statu quo de ser áreas relativamente lentas y estancadas. Ahora están viendo esta rápida ampliación y un cambio en los modelos hasta cierto punto. Y tal vez haya lecciones que aprender que se mantengan y que impulsen a la industria hacia una mayor transformación digital y virtualización en el futuro", concluye aquel especialista.



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