Cloud | Artículos | 15 DIC 2010

Bankinter, pionero en "cloud computing"

La entidad reduce tiempos de cálculo con Amazon de 23 horas a 40 minutos
David Bollero.
Si bien es verdad que el fenómeno cloud computing parece imparable, no es menos cierto que aún hay sectores como el financiero que, por la criticidad de los datos que manejan y que constituyen el core de su negocio, aún tardarán un tiempo en adoptar esta tecnología de un modo masivo. Sin embargo, existen entidades que ya están realizando proyectos en áreas concretas, explotando todo el potencial que ‘la nube’ puede llegar a proporcionar. Éste es el caso de Bankinter, que desde hace poco más de un año viene sacando partido de las bonanzas del modelo. Para muchos, de hecho, se trata de la primera entidad bancaria europea en usar cloud computing, apoyándose para ello en los servicios de Amazon.
Para Idoia Maguregui, CIO de Bankinter, “es una especie de grid computing en modalidad cloud”, puesto que “recurrimos a capacidad de procesamiento bajo demanda”. En concreto, la capacidad que pone a disposición Amazon es utilizada para ejecutar cálculos internos de capital que no requieren del tiempo real. En esencia, todas aquellas simulaciones estadísticas realizadas con el objetivo de recrear el comportamiento de una cartera crediticia en el contexto de un elevado número de escenarios distintos. En este sentido, como explica Maguregui, “se trata de cálculos complejos asociados al riesgo que antes precisaban de hasta 23 horas, porque habíamos de buscar los huecos en ese plazo para dedicar recursos informáticos al cálculo”. Es preciso tener en cuenta que estas estadísticas se ejecutan miles de veces –el mínimo deseable es de 400.000 simulaciones– para obtener una distribución estadística de las pérdidas para una cartera dada. Ahora, en cambio, tan sólo son necesarios 40 minutos para la ejecución del cálculo.
“Hemos aprovechado la tecnología flexible para el cálculo, generando una estructura cloud dotada del cifrado y securización necesarios, a un coste muy ventajoso”. Entre estas medidas de seguridad se encuentran el cifrado de las comunicaciones, la modificación estadística de los datos antes de ser enviados a la nube, la división de los datos de manera que ningún nodo del cloud tenga los datos completos, etc. Cuando se pregunta a Maguregui por los ahorros obtenidos ni siquiera es capaz de determinar una cifra exacta: “Supone un ahorro muy grande, pero es que ni siquiera es comparable con la situación anterior; estamos hablando de una escala tan diferente, que resulta muy complicado establecer esos márgenes de ahorro”.
La CIO reconoce que “este proyecto es una experiencia acotada, un piloto que está demostrando su gran utilidad y cuya extensión a otras áreas seguimos estudiando con atención”, dado que la capacidad es virtualmente ilimitada. Así, al no estar limitados por la capacidad de proceso, es posible plantear detalles y avances técnicos al modelo que antes habían que descartar por su carga de cálculo, lo que significa un salto cualitativo y cuantitativo en la metodología de estimación.

El paso a paso
Trasladar este tipo de cálculos complejos a un modelo cloud no es tarea fácil, puesto que requiere de un diseño nuevo para afrontar el problema. En el caso de Bankinter la solución pasó por subdividir el problema inicial en N subproblemas paralelos para ser agregados posteriormente proporcionando el resultado final. La resolución en paralelo de estos N subproblemas propiciaría los ahorros de tiempo, aunque es cierto que serían necesarios diferentes nodos de ejecución.
La arquitectura que brinda el modelo cloud se basa en tres capas, desterrando el tradicional cálculo secuencial y centralizado de Bankinter y saltando a uno distribuido y paralelo. La primera capa es el interfaz, desde el que el experto en riesgos ejecuta el cálculo de la aplicación. El middleware constituiría la segunda, que gestiona la comunicación con la capa del cloud asumiendo los controles de reintentos, caídas de comunicaciones, etc. Los servidores de Amazon serían la tercera capa, accesible a través de Internet, y a los que se traslada el código Java para el cálculo del mismo modo que antes éste residía en los servidores locales de la entidad. Con este planteamiento el ratio de ejecución pasa de 23 horas/prueba a 40 minutos/prueba, lo que significa una mejora de 36 veces más rápido.

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