Economía digital | Artículos | 01 SEP 2000

A las puertas de la banda ancha

M. A. Grado-Caffaro y M. Grado-Caffaro (Analistas).
La excelencia de Internet como un medio que proporciona acceso rápido y barato no sólo a la empresa de cualquier tamaño sino también al individuo, a información/lugares de difícil acceso con los medios tradicionales en términos de ubicuidad ha sido extensivamente proclamado con mayor o menor profundidad analítica desde todos los ámbitos: los medios, el estamento político y la industria.

Sin embargo, en toda esta exaltación de la Red se ha prestado una débil atención, desde un punto de vista proporcional, a sus limitaciones, algo atribuible, en base a una aproximación cruda, a las expectativas más o menos justificadas/planificadas de forma fehaciente de los beneficios económicos que reporta el nuevo sistema de hacer negocios en la Red, así como de un estado generalizado de sensibilización generado en base a esquemas sinérgicos y de realimentación, algo que se puede describir como la "fiebre" de Internet. Básicamente, las limitaciones de Internet se pueden inscribir en tres grandes grupos:

1) Seguridad.
2) Velocidad o ancho de banda.
3) Gestión de la Red en términos de aspectos políticos, éticos y sociológicos.

En este artículo se tratan los aspectos fundamentales que conforman el escenario del ancho de banda en Internet.
En efecto, el ancho de banda en Internet constituye una limitación de claro e importante impacto tanto en términos de conseguir implementar aplicaciones avanzadas, donde el elemento gráfico y de trabajo cooperativo constituyen aspectos cruciales, como de conseguir que la transición a la llamada economía digital sea una realidad. El ancho de banda se ha convertido en una mercancía de elevado valor estratégico para Internet y para el escenario global de las telecomunicaciones, un escenario que aparece cada vez más gobernado por el desarrollo de Internet, tanto en términos de mercado como de planificación estratégica. Internet no se diseñó para acoger el enorme y creciente tráfico que se está produciendo, un crecimiento que ha desbordado ampliamente todas las previsiones y que ha generado que la Red se encuentre congestionada y, consecuentemente, la calidad de servicio aparece cada vez más debilitada. Esta falta de ancho de banda se traduce en que los tiempos de acceso a la Red son largos e incluso impredecibles lo que hace que la disponibilidad real de Internet se convierta en algo dudoso desde un punto de vista estricto; por otra parte, el futuro en Internet aparece en términos de aplicaciones donde el elemento gráfico presenta un peso fundamental, unos gráficos que deben poder ser manipulados en tiempo real, desde cualquier lugar y compartidos: visualización y computación gráfica son palabras clave en Internet de la próxima generación que se puede asimilar a Internet 2 y, para esto, se necesita un gran ancho de banda. Internet 2 lleva asociado un gran ancho de banda, en el margen de los Gigabits, y también mayor seguridad pues conlleva mecanismos para garantizar que los paquetes de información lleguen a su destino.

El concepto
El ancho de banda, medido en bits/seg., es un concepto que se refiere a la cantidad de información que se transmite en la unidad de tiempo en un sistema de comunicación; ancho de banda es equivalente a velocidad. El bien conocido explosivo crecimiento de Internet ha propiciado que el ancho de banda constituya un factor crucial: cuantos más usuarios se conecten a la Red, más "espacio" dentro del canal o sistema de tansmisión se necesita, donde el término "espacio" se contempla en base a un símil hidráhulico: el canal de transmisión de la Red (el cable, bien sea par trenzado telefónico, cable coaxial o fibra óptica e incluso el espacio libre cuando se trata de comunicaciones inalámbricas) se puede comparar con una tubería por donde circula un fluido y el fluido es, en ese símil, la información, el flujo de bits. El aumento del ancho de banda se consigue en términos de infraestructura de red, fundamentalmente, utilizando cable de fibra óptica y utilizando, al mismo tiempo, arquitecturas que permitan optimizar el ancho de banda máximo que permite la fibra. La fibra óptica, un cable por donde se transmiten pulsos de luz en lugar de los tradicionales pulso eléctricos del cable telefónico constituye hoy día el medio físico de transmisión que proporciona el mayor ancho de banda o velocidad de transmisión; dentro de esta carrera para conseguir aumentar aún más el ancho de banda se han desarrollado arquitecturas que permiten conseguir un ancho de banda aún mayor que el límite físico que impone la propia fibra, es decir, aprovechando al máximo el "espacio" que hay en la fibra.
Ha surgido así la técnica DWDM (Dense Wavelenght Division Multiplexing): una tecnología óptica que se basa en multiplexar diferentes longitudes de onda (señales ópticas), generadas por diferentes emisores de luz, dentro de una misma fibra óptica de forma que se consigue aumentar la capacidad de transmisión o ancho de banda de la fibra más allá de los límites físicos que impone el propio material de que está formada la fibra óptica. En DWDM lo que se asigna, la mercancía, ya no es estrictamente el ancho de banda; profundizando aún más en el nivel de abstracción, la mercancía pasa a ser la longitud de onda. La infraestructura física de Internet 2 (I2) se basa en fibra óptica, al mismo tiempo que utiliza tecnología off-the-shelf existente para el encaminamiento por la red en términos

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios