Economía digital | Artículos | 01 FEB 2004

Buscando la velocidad en la Red: IPV6 e Internet 2

IPv6 ya está al alcance de aquellas empresas que estén dispuestas a implantarla, mientras que Internet 2 de momento está destinada exclusivamente a la investigación. En cualquier caso ambas contribuyen a consolidar el tan deseado binomio Internet/velocidad.

Lo más seguro es que aún no lo tenga muy claro, pero si es un CIO, ya es hora de comenzar a pensar en la posibilidad de migrar sus redes a la versión 6 del Protocolo de Internet (IPv6). Además de otras ventajas, este brinda una capacidad de direccionamiento muy expandida. Los analistas coinciden al señalar que las compañías más pequeñas, sin actividades internacionales, todavía pueden permitirse prescindir del protocolo IPv6... pero las compañías que estén desarrollando operaciones mundiales deberán comenzar a experimentar con esta nueva versión y a planificar una urgente migración desde IP 4, que es el estándar actual. Ignorarlo y pasarlo por alto, puede ser un importante error.
En Estados Unidos, hay unas 4.500 millones direcciones de Internet únicas de 32 bits soportadas por IPv4, y aproximadamente la mitad de ellas aún no han sido utilizadas, aunque han sido reclamadas por proveedores de servicios de Internet. Como a las compañías pioneras en servicios de red, se les permitió desde el principio obtener una gran parte de las direcciones IP, por ahora no se han tenido que enfrentar a una escasez. Sin embargo, países como China y la India llegaron cuando el depósito de direcciones “estaba vacío”. Estos datos indican que es posible que se produzca un gran aumento de la demanda de direcciones IP en todo el mundo durante los próximos años como consecuencia de la conexión en red de teléfonos móviles, automóviles, accesorios caseros y muchos otros dispositivos no-informáticos. La respuesta será IPv6, que soporta direcciones de 128 bits, suficiente para todos los ordenadores y teléfonos móviles del mundo durante muchos años.
Aunque el espacio de direcciones expandido es, con mucho, la principal ventaja de IPv6, el nuevo estándar supone una mejora frente a Ipv4 en muchas otras formas. Soporta configuración automática plug&play, de manera que un ordenador puede ser conectado y dotado de capacidad Internet sin necesidad de una laboriosa entrada manual de información sobre direcciones. Asimismo, incluye la capacidad IP Security (IPsec) para autentificación de remitentes y encriptación de datos por defecto, y constituye una extensión opcional a IPv4, así como otros 50 pequeños cambios para mejorar la seguridad y la gestión.
Con todas estas mejoras, parecería obvio que las empresas deberían iniciar cuanto antes la migración hacia Ipv6. Sin embargo, algunos expertos aseguran que el mayor incentivo es el del gran espacio para direcciones, por lo que la empresa no tendría urgencia en realizar el cambio. En este punto, hay que considerar el hecho de que ya hay muchos productos con capacidad IPv6, como los routers de Cisco Systems y de Juniper Networks, el Windows XP con IPv6 –desactivado– y Windows CE.Net de Microsoft, el sistema operativo Mac OS X de Apple Computer –activado–, lo mismo que el Solaris 8 de Sun Microsystems y diversas versiones de Linux.
Una vez vistas las ventajas de migrar a IPv6 hay que analizar los problemas de incompatibilidad con IPv4 y, por tanto, su dificultosa transición. Efectivamente, las compañías que mezclan IPv6 y IPv4 en una red intranet, extranet o en Internet pueden encontrarse con estos problemas de compatibilidad. Por ejemplo, no todos los atributos de IPv4 –como el de multicasting– han sido totalmente implementados en IPv6. Además, las compañías que utilizan software Network Address Translation en un router o en una firewall para conversión entre direcciones de 32 bits y 128 bits podrían experimentar dificultades con algunas fundacionalidades, como Voice-over-IP y aplicaciones peer-to-peer como el uso compartido de música y las redes de cómputo intensivo.

Un paso adelante: la migración a IPv6
La mayoría de las migraciones de IPv4 a IPv6 tendrán lugar gradualmente a través de redes que contendrán una mezcla de routers y hosts IPv4 y IPv6. Las compañías que deseen hacer más fácil la transición deberán asegurarse de que todos los nuevos hosts y routers soportan stacks de protocolos dobles IPv4 y IPv6. Sin embargo, si un host IPv6 envía un paquete a otro host IPv6 a través de la Internet, no hay forma de garantizar que no será dirigido a través de una red IPv4. Una forma de hacer que esto funcione es a través de tunneling IP, en el que los paquetes IPv6 pueden más o menos pasar sin fisuras a través de redes IPv4. En el tunneling IP “configurado”, las direcciones son convertidas en los puntos finales del túnel en base a mappings IPv4 a IPv6 contenidos en tablas de router mantenidas por los administradores. En el tunneling automático, se crean direcciones híbridas IPv4/IPv6 extendiendo direcciones IPv4 de 32 bits a 128 bits añadiendo ceros a la izquierda. Los paquetes IPv6 son encapsulados dentro de encabezamientos IPv4, de forma que una dirección puede ser convertida a otra automáticamente en los puntos finales de túnel.

Internet 2, mano a mano con la investigación
En septiembre de 2002, investigadores de la Universidad de Oregon consiguieron que una red soportase un sistema de recuperación de fallos que manejara 3.47GB a la hora de intercambio de datos entre su servidor primario y su servidor de backup, con el servidor de backup a 5.000 kilómetros de distancia. L

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