Economía digital | Artículos | 01 FEB 1997

Elegir un módem

Para principiantes
Alvaro Ibáñez.

Para conectarse a Internet el módem es la herramienta fundamental. Este artículo le explica las características generales de los módems, de modo que pueda orientarse a la hora de la compra de su "vehículo" para viajar por el ciberespacio.

El módem es la pieza básica que une al ordenador personal con el mundo de las redes. Para estar conectado al "ciberespacio" hace falta un cable, y ese cable no es otro que el del teléfono que llega todas las casas y empresas. De hecho, Internet no es sino una compleja red de cables (telefónico, si prefiere imaginarlo así) a los que están conectados todas las máquinas.

Sin embargo, las líneas telefónicas no están diseñadas para trabajar con las señalas digitales que entienden los ordenadores. Por esta razón, se necesita un dispositivo adaptador, el módem, a ambos extremos de la línea.

El término módem tiene su origen en las palabras "modulador-demodulador." Sin entrar en tecnicismos, baste decir que el módem sirve simplemente como conversor entre las señales digitales binarias que maneja el ordenador (largas series de ceros y unos) y la línea analógica (cambios de voltaje a modo de ondas) que soporta la línea telefónica. Cuando dos módems se comunican, emiten unos "pitidos" analógicos característicos (como los del fax), y los ordenadores se entienden. Es suficiente comprender esto para usarlos como "cajas negras" que permiten establecer complejas comunicaciones sin necesidad de entrar en su funcionamiento interno.

Los módems tienen muchas características técnicas que hacen que leer una caja o manual recuerde a los prospectos de los frascos de medicinas. En el mundo de las comunicaciones se usan muchas siglas y estándares crípticos que complican las cosas. Este artículo explica los tipos de módems que existen y como elegir el más adecuado.

Módems internos y externos

Los dos grandes grupos de módems se diferencian por la forma en que se conectan al ordenador. Por su aspecto y diseño, pueden ser internos o externos.

Un módem interno se instala dentro del ordenador, en una de las ranuras libres de la placa principal. Suelen ser bastante más baratos que los módems externos, porque no necesitan la carcasa, la fuente de alimentación, el altavoz ni las lucecitas indicadoras. Por otro lado, tienen la desventaja de no ser móviles (instalarlos y desinstalarlos no es tan fácil como en los modelos externos) y, al estar dentro del equipo, no se pueden "oir" (los módems emiten ruidos de conexión como los faxes, que muchas veces son de gran ayuda) ni "ver" (las luces del panel de control también son indicadores importantes para saber qué tal va la conexión.)

Un módem externo, por otro lado, es una pequeña caja que contiene los circuitos y que se conecta al ordenador mediante un cable serie. Algunas de sus ventajas incluyen el hecho de ser transportables fácilmente de un equipo a otro, incluso entre diferentes plataformas (Mac o PC), y el hecho de contar con indicadores y casi siempre altavoz. ¿Cuáles son las desventajas? Son más caros, necesitan más cables (el de conexión al puerto serie y la alimentación), una toma de corriente especial para el transformador y ocupan espacio en la mesa.

Si usted va a usar el módem con varios equipos, aunque sea de vez en cuando, necesitará un módem externo. Si lo va a usar con diferentes tipos de máquinas (por ejemplo, un PC en la oficina y un Mac en casa) también necesitará un módem externo, probablemente con dos tipos de cables. Si, por el contrario, su módem va a estar permanentemente instalado en el mismo equipo, y le da igual ver u oir lo que hace el aparatito, es indiferente igual usar uno interno y le saldrá más barato.

Aparte de estas consideraciones, el resto es cuestión de gustos. Hay quien encuentra importante poder controlar visualmente el módem (las luces de conexión y el altavoz) pero hay gente que valora más el hecho de no tener que usar un transformador y un enchufe extra o el no tener que ocupar más espacio en la mesa con otro trasto adicional y más cables. Si su presupuesto anda ajustado, encontrará módems internos mucho más baratos que los externos, y esto también puede ser una razón de peso a la hora de elegir.

Elija el que elija, ambos tipos de módem funcionarán igual en cuanto a configuración y forma de uso. Sólo varían en cuanto a los cables que hay que conectar.

Conexiones: la línea y el puerto serie

El módem (interno o externo, en este caso da igual) se conecta a la línea telefónica mediante un cable con una clavija telefónica normal. Ese conector recibe el nombre de RJ-11, y es esa pequeña clavija de plástico con cables de colores que encaja en la roseta de la pared. Hoy en día casi todas las conexiones de las casas son de este tipo. El cable telefónico (llamado "de par trenzado") es un cable telefónico alargador convencional, con dos conectores RJ-11 en los extremos.

Muchos módems llevan un conector hembra adicional al que enchufar un teléfono supletorio. Al igual que en los aparatos de fax, esto permite usar la línea también para hablar por teléfono, aunque lógicamente no de forma simultánea (aunque algún módem moderno incluye esta posibilidad). Un módem sin este conector extra puede limitar en muchos casos la funcionalidad del equipo. o más bien de la casa.

En cuanto a la conexión de datos al ordenador, si el módem es interno, estará físicamente conectado al equipo a través de la ranura en la que se instala, y los datos se transferirán entre ambos circuitos. No se necesita en la instalación más cables que el que une el módem a la línea telefónica.

Los módems externos, en cambio, requieren un cable adicional a través del cual enviar los datos desde la línea de teléfono al ordenador, una vez que han pasado por el módem. Esta conexión es de las denominadas "serie" y hace que sea necesario un pequeño cable especial que se conecta entre la parte trasera de

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