Economía digital | Artículos | 01 SEP 2001

Idealista.com la eficacia de buscar o vender casa en Internet

Esther Macías.
Cuando dieron a conocer su proyecto, un site de información inmobiliaria para particulares que buscan o venden casa y para profesionales del sector, les tildaron de idealistas. Sin embargo, aparte de su nombre, basado en este concepto, su proyecto, ya realidad, ha demostrado ser sólido y nada utópico en las regiones donde opera, siendo la web más práctica para los que buscan o venden piso en Madrid y Barcelona.


Solucionar los problemas de desinformación que existe en un sector tan lucrativo en España como es el inmobiliario, y ayudar a superar la frustración y la ansiedad a la que normalmente se enfrentan los particulares que buscan casa, mediante la oferta de amplia información integrada en una base de datos que ha sido elaborada siguiendo los criterios de localización y exhaustividad, es el principal objetivo de Idealista.com. Y es que, a pesar de que la información inmobiliaria está por doquier, ésta no está organizada y, la mayor parte de las veces, se encuentra adornada con engañosos adjetivos en los clasificados que se pueden leer en la prensa. Como asegura Fernando Encinar, director de comunicación y marketing de Idealista.com, “¿quién no ha ido a ver un piso anunciado como ‘ideal para parejas’ o ‘coqueto’ encontrándose con una vivienda minúscula, u otro que se califica de ‘luminoso’ cuando en realidad es un espacio ‘oscuro’?, pues contra eso estamos nosotros, contra la información engañosa de los clasificados”. Y así, con el fin de proporcionar una información inmobiliaria real, nació, fruto de la idea de su hermano, Jesús Encinar, el “proyecto idealista”.

El comienzo de una obsesión: crear una gran base de datos de casas
Cuando Jesús Encinar, fundador y director general de Idealista.com, se fue en 1997 a San Francisco (California) a trabajar como senior manager en la consultora Mitchel Madison Group, llevando proyectos de las compañías responsables del boom de Internet como Yahoo! y Amazon, no tuvo problema para encontrar piso. Lo hizo en Internet, en sites norteamericanos, como es lógico. Claro que, cuando regresó a España tres años después, y se puso a buscar casa en la Red nacional, la experiencia fue muy distinta. No había sites que ofrecieran la información que él necesitaba y al final acabó por instalarse en la vivienda en la que su hermano Fernando vivía de alquiler. Fue entonces cuando, como muchas de las ideas que surgen de las necesidades propias, a Jesús se le encendió la bombilla. ¿Por qué no crear un espacio en español sobre información inmobiliaria? Dicho y hecho, una vez perfilado el proyecto y captados los demás socios fundadores del mismo, César Ateiza, director de operaciones, Bernardo Hernández, director de desarrollo de negocio y Andrés de la Morena, director financiero (todos con amplia experiencia trabajando en el extranjero), Idealista.com nació oficialmente en enero del 2000, aunque tuvo que esperar a junio para cerrar la financiación con los inversores y presentarse, finalmente, en octubre en Madrid y en abril de este año en Barcelona, los dos sitios donde opera.
Dado que su “obsesión”, como dice Fernando Encinar, era contar con la base de datos más completa en los mercados en los que la compañía iba a operar, los cuatro fundadores, junto con otros idealistas que se adscribieron más tarde al proyecto, empezaron a patear las calles de Madrid y sus municipios en busca de carteles que anunciaran la venta de viviendas. Además, todos los días recopilaban la información inmobiliaria que se publicaba en la prensa para llamar a los propietarios y luego visitar las casas e incluirlas en la base de datos que estaban creando, que fue lanzada con 5.000 ofertas. “Nos conocían como el proyecto idealista –señala Fernando– porque los amigos, los responsables del los fondos de capital riesgo y otros inversores a los que presentamos la iniciativa creían que era imposible recopilar la información de esa forma y ofrecerla gratis a los usuarios. Y así fue como nosotros decidimos llamar al web Idealista.com, un nombre que dice más de nosotros que del producto, pero que nos gusta porque define nuestra forma de hacer las cosas, guiada por los valores de transparencia, calidad y optimismo”.

El apoyo financiero: el papel de las cajas de ahorros
Aunque para comenzar a operar contaban con una inversión inicial de 12 millones a los que se unieron 150 más de familiares y amigos, los responsables de Idealista acudieron a fondos de capital riesgo para buscar accionistas. “Queríamos unirnos con empresas que no sólo nos aportaran financiación sino también posibilidad de sinergias en un futuro” –señala Fernando–. De este modo, tras acudir a las entidades de capital riesgo y comprobar que “ni tienen capital ni asumen riesgos” presentaron el proyecto a BBK (Bilbao Bizkaia Kutxa), caja de ahorros donde Ateiza había trabajado como director general en Suiza, que rápidamente se interesó por Idealista.com, pasando a hacerse con un 15% de su accionariado y haciendo de esta compañía, la primera de Internet en la que invierte, su “proyecto estratégico”, según Fernando. Más tarde, cuando se decidieron a ampliar los servicios a Barcelona y sus comarcas firmaron con otra caja de ahorros, la Caixa Catalunya, que cuenta con otro 15% de la empresa (también era el primer proyecto de Internet en el que invertía y “encima en

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