Economía digital | Artículos | 01 ABR 2002

Internet para personas con discapacidad, ¿es posible?

Jorge García.
Para la mayoría, el acceso a Internet no supone ningún problema de usabilidad. Otra cosa distinta son las posibilidades económicas y de conocimiento. Sin embargo, no todos tienen esa facilidad. Aquellos que sufren alguna discapacidad tienen problemas para navegar. Ahora, si se quiere, esto se puede solucionar.

Hablar de nuestros derechos resulta fácil. ¿Quién no ha protestado alguna vez por algo que le parece injusto y ha clamado por sus derechos? Todos, ¿no? Pues imagínese ahora en la piel de aquellos que todavía lo tienen más difícil que usted. Me refiero a los 37 millones de europeos que sufren alguna discapacidad y que todavía no han obtenido plenos derechos civiles y humanos, porque se los negamos constántemente. Es más, les marginamos hasta en la hora de llamarlos discapacitados o minusválidos, porque la persona no es discapacitada, sino que padece una discapacidad.
A pesar de ello, es evidente que en los últimos años las personas que padecen alguna minusvalía han visto como sus propuestas e iniciativas salían adelante gracias al apoyo de numerosas instituciones y organizaciones gubernamentales y privadas. Pero una cosa es la letra impresa y la buena voluntad y otra muy distinta su aplicación y desarrollo. Este sector de la población no sólo tiene que enfrentarse de puertas para afuera a su vida cotidiana, donde tienen que sortear la permanente jungla urbana, repleta de trabas (bordillos, escalones, falta de rampas o transportes públicos adecuados…) sino que de puertas para adentro también tienen que desafiar a enemigos como el ordenador que, aunque parezca un aparato inofensivo para nosotros, para ellos supone un obstáculo que les cierra el acceso a las nuevas tecnologías en plena era de la Sociedad de la Información.
Para las personas con discapacidad, Internet es el medio idóneo para acabar con su aislamiento y lograr la equiparación de oportunidades. Soledad Mochales López, miembro de SIDAR piensa que “Internet es un medio inestimable de acceso a la información para las personas con discapacidades. Incluso con la evolución que ha alcanzado la Red, este canal de comunicación puede tener una función compensatoria al facilitar actividades que realizamos con dificultad o a través de otra persona, como por ejemplo, leer la prensa, hacer determinadas compras, participar en actividades formativas, etc”.
No obstante, y para que esto ocurra, antes debemos evitar lo que la Ministra de Ciencia y Tecnología, Anna Birulés, definió como “infomarginalidad”, es decir, hay que fomentar la integración social y laboral de este sector en Internet y evitar la exclusión de la Red a la que están siendo sometidos. Actualmente, entre el 95% y el 99% de los sitios web no son accesibles para personas con problemas auditivos, visuales o de motricidad que, en España, alcanza el 9% de la población con una cifra de 3.528.221 personas, según se desprende de la Encuesta sobre Discapacidades, Deficiencia y Estado de Salud en España, elaborada por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, el INE y la Fundación ONCE.

Guías de gran interés
Uno de los referentes en cuanto a criterios y estrategias de accesibilidad en Internet, es la guía internacional elaborada por el Consorcio World Wide Web/Iniciativa de Acceso Web (W3C/WAI) con el apoyo del programa de investigaciones telemáticas de la Unión Europea y supervisada por el Forum Europeo de discapacitados (EDF) y que forma parte del Plan de acción eEurope. Estas recomendaciones no son normas estrictas, más bien indican lo que el usuario debe de hacer y el tipo de información que debe tener disponible para que las páginas web sean accesibles para todos. Respecto al plan eEurope, su fin es implantar las tecnologías digitales al sector público europeo, en particular a la sanidad, enseñanza y administración por Internet antes del año 2004 y garantizar que todos los europeos sean capaces de utilizarlas.
En España encontramos al grupo de trabajo SIDAR (Seminario de Diseño y Accesibilidad en la Red) que promueve el diseño accesible para todos en la web y trabaja para dar pautas a los responsables de comunicación e informáticos webmaster, tanto de asociaciones relacionadas con la discapacidad, como de empresas e instituciones que ofrecen servicios a través de Internet.
Quizás éstas, sean dos de las páginas más interesantes sobre accesibilidad que se encuentran en la web, pero no son las únicas, ya que la importancia sobre los problemas que acarrean las discapacidades y minusvalías y las posibilidades de solucionar su accesibilidad ha crecido bastante en los últimos años. Por ejemplo, también pueden consultarse páginas de recursos sobre discapacidad como WebABLE, especializa en la infraestructura de accesibilidad Web o Trace Center que actualmente trabaja sobre el desarrollo de tecnologías estándar de la información y sistemas de telecominucaciones más accesibles para personas con minusvalía. Incluso se puede ojear un estudio de la Unidad de Investigación Acceso de la Universidad de Valencia sobre la accesibilidad en la red en acceso .uv.es/accesibilidad
Técnicas a llevar a la práctica
La mayoría de las barreras que las personas discapacitadas o minusválidas encuentran en su camino a la hora de navegar pueden evitarse si los diseñadores de páginas web siguen una simple normativa relacionada con el contenido, la estructura y la codificación del sitio. Lo único necesario es que estas técnicas sean puestas en su conocimiento y después llevadas a la pr&#

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