Economía digital | Artículos | 01 MAY 2004

Los sistemas de Vídeo vigilancia IP Ayudan a mejorar la seguridad de edificios singulares

Alberto Alonso.
Bajo la categoría de edificios singulares se engloban muchos tipos de edificios (museos, palacios, hospitales, cines, teatros, aeropuertos, etc.) que a menudo pertenecen al patrimonio histórico, cultural y artístico de nuestras ciudades y que se caracterizan por su enorme diversidad en el tipo, las características y las necesidades de seguridad.

Los edificios singulares se encuentran con una serie de problemáticas particulares a la hora de cubrir los aspectos de seguridad. La gran mayoría de ellos parten con la limitación asociada a encontrarse en edificios antiguos y suelen estar conformados por espacios abiertos y salas que se destinan a la asistencia de público. El uso de sistemas de vídeo ha demostrado su capacidad para reducir el número de acciones delictivas y criminales en establecimientos y lugares públicos. Las posibilidades que en este sentido puede ofrecer el vídeo IP y las soluciones de Vigilancia IP mejoran las capacidades de las instalaciones de CCTV existentes y las dota de nuevas e interesantes funcionalidades.
Como primer elemento diferenciador respecto a los sistemas analógicos de CCTV (Circuito Cerrado de TeleVisión) hay que mencionar que el equipamiento de vídeo IP, principalmente las cámaras IP y los servidores de vídeo, incorporan procesadores, sistemas operativos y servidores Web que aumentan la inteligencia del sistema de vídeo vigilancia y su capacidad de procesamiento. Las cámaras IP y los servidores de vídeo digitales se conectan directamente a la red Ethernet y no precisan ningún otro elemento o software para funcionar. Que estos dispositivos tengan capacidad de procesamiento es muy importante ya que esto hace que bajo ciertas condiciones y en determinadas circunstancias preestablecidas, los dispositivos de vídeo IP sean capaces de tomar decisiones.
En este sentido también es de destacar que otro de los principales beneficios que aportan las soluciones de vídeo en red es que las cámaras IP proporcionan una calidad de imagen superior y constante. Que la calidad de las imágenes sea mayor representa los siguientes beneficios de cara a los usuarios.
- Mejoras en el seguimiento de detalles y en los cambios en las imágenes, permitiendo una toma de decisiones más rápida y mejor en lo relacionado con la seguridad de propiedades y personas.
- Mejoras en el análisis automatizado y en el uso de herramientas de alarma, como el reconocimiento de caras, reduciendo el número de falsos positivos.
Frente a las tradicionales cámaras analógicas, las cámaras de red están equipadas con capacidad de procesamiento, no solo para capturar y presentar las imágenes, sino también para gestionarlas digitalmente y comprimirlas para su transporte a través de la red. La calidad de las imágenes puede variar considerablemente y depende de la elección de la óptica y del sensor de imagen, de la capacidad de proceso disponible y del nivel de sofisticación de los algoritmos del chip de procesamiento de imágenes. Además las cámaras de red ofrecen las imágenes digitales en los formatos de compresión estándares más avanzados y de mayor calidad: Motion JPEG, MPEG-2 y MPEG-4.
Los sistemas de vídeo IP están basados en estándares abiertos. Esta afirmación provoca varios beneficios fundamentales para los usuarios: por una parte aseguran la independencia de los fabricantes de equipamiento (ya no es preciso depender de un único proveedor), por otra aseguran la capacidad de integración de estos sistemas con el resto de subsistemas del edificio en cuestión (control de accesos, iluminación, anti-incendios, calefacción, etc.), y finalmente hace que estos sistemas estén preparados para cualquier potencial mejora que pueda darse en el continuo desarrollo tecnológico.
En lo relacionado con la integración con el resto de sistemas está en auge el concepto de inmótica. Por Inmótca se entiende la incorporación al equipamiento de edificios singulares o privilegiados, comprendidos en el mercado terciario e industrial, de sistemas de gestión técnica automatizada de las instalaciones. A menudo también se emplea el concepto de sistemas domóticos (aunque este suele estar más asociado al mundo doméstico y residencial).
Los dispositivos de vídeo IP incorporan puertos de Entrada/Salida y otros mecanismos de comunicación que permiten que todos los componentes eléctricos y electrónicos del edificio estén intercomunicados entre sí. De esta forma es posible que cualquier componente dé órdenes a cualquier otro, independientemente de su ubicación y función concreta dentro del sistema. Esta integración de los sistemas hace que aumenten los niveles de seguridad, el ahorro en el mantenimiento y control del edificio y también el nivel de confort de las instalaciones.

Flexibilidad en la instalación y escalabilidad
Los sistemas de CCTV analógico están basados en cableados coaxiales y en monitores dedicados con lo que las instalaciones resultan “rígidas” y cualquier modificación en su estructura o cualquier cambio resulta complicado de acometer. Además estos sistemas analógicos dependen de “matrices de conmutación” que, en ocasiones en las que es preciso incorporar otra matriz, no permiten la adición sencilla de nuevos dispositivos, además de resultar poco económico.
Por el contrario los dispositivos de vigilancia IP resultan extremadamente flexibles. En lo relacionado con la ubicación de los dispositivos ofrecen muchas opciones entre las que se incluyen las cámaras IP inalámbricas

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