Economía digital | Artículos | 01 JUL 1997

Telefonía a través de Internet

Steve Bass.

¿Cómo? ¿CÓMO? Lo siento, no te oigo bien. Sube el volumen, por favor. No, no, tanto no. ¿El micro? Ah, no, micro. ¿Cómo? Vale, vale. Me callo y te dejo hablar. ¿Que tienes qué? Ah, sí, la boca. Claro. ¿Que tienes el micro demasiado cerca de la...? ¿Cómo? ¿CÓMO?

¿Está harto de pagar llamadas de larga distancia? En este artículo se analizan nueve teléfonos de Internet que permiten llamar a cualquier persona del mundo a precio de llamada local. ¿La trampa? Que se obtiene... justo lo que se paga.

Ultimamente he trabajado mucho con teléfonos a través de Internet, y la mayoría de mis conversaciones han sido un tanto. peculiares. En sus mejores momentos, el audio en directo a través de Internet suena como un teléfono móvil barato, sin baterías y como si se estuviera llamando desde el fondo de un pozo. Pero si no le importa aguantar la pobre calidad del sonido podrá hablar con gente de todo el mundo sin gastar prácticamente un duro.

Los teléfonos de Internet no son auténticos teléfonos, sino programas que permiten charlar con otras personas a través de Internet. Basta con disponer de un PC con Windows (con una tarjeta de sonido, altavoces y un micrófono) o un Macintosh; un módem y un proveedor de Internet que cobre tarifa plana, y podrá convertir Internet en una operadora telefónica de larga distancia totalmente gratuita. Puede llamar por teléfono a su primo a Londres y pagar varios miles de pesetas por un rato de charla, o hacerlo casi gratis a través de la Red pagando poco más de 100 pesetas por una hora de conversación.

Pero aunque la idea suene estupenda, a menudo las llamadas no "suenan" tan bien. Y hay otros problemas. La persona a quien se llama debe estar en línea a la vez que la que llama y ambos deben utilizar el mismo software de telefonía de Internet. Y tendrá que instalar el software y pelearse con la configuración, simplemente para conseguir que el sonido tenga una calidad aceptable.

¿Merece la pena? Bueno, haciendo pruebas me lo he pasado muy bien. He podido llamar gratuitamente a mi hermana a larga distancia o preguntar a desconocidos qué tal estaba el tiempo en Egipto. ¿Y a usted, le saldrá a cuenta? Todo depende. Si habitualmente se gasta un montón de dinero en llamar a uno o dos amigos que estén lejos y disponen de ordenador, y si no le importa aguantar los inconvenientes, la telefonía a través de Internet permite ahorrar buenas numas de dinero.

Presentación de los programas

Hay montones de programas de teléfono de Internet, y cada día aparecen otros nuevos. Para mantener la cordura, elegí nueve que, o proceden de un gran fabricante, o bien de uno que lleva tanto tiempo haciendo este tipo de software que se puede considerar que está firmemente establecido. Los programas que he investigado son FreeTel Personal Edition V 1.01 (FreeTel), Internet Connection Phone 2.0 (IBM), Internet Phone with Video 4.5 (VocalTec), Netscape CoolTalk 3.0 (se distribuye junto con Netscape Navigator 3.0), WebPhone Full 3.0 (NetSpeak), y versiones beta de Internet Video Phone 1.0 (Intel), NetMeeting 2.0 (Microsoft, estará incluido en el Internet Explorer 4.0), Netscape Conferencing (parte del Netscape Communicator 4.0) y TeleVox 2.5 (Voxware).

Estos programas no sólo permiten hablar gratis, sino que la mayoría disponen de una ventana para charlar a través del teclado (chat). Algunos también permiten compartir documentos, transferir archivos y realizar conferencias entre tres o más personas. Aún mejor, si usted dispone de una cámara, con cuatro de estos programas su interlocutor podrá verle además de escucharle (ver el recuadro "Videoconferencia a través de Internet: Todavía en pañales", donde se discuten las capacidades de vídeo de estos programas).

No se trata de programas caros: tres de ellos son gratuitos, tres acompañan a los principales navegadores de Internet, y los otros cuestan menos de 10.000 pesetas. Y además se pueden encontrar total o parcialmente (como versiones reducidas o demo) en las páginas web de sus respectivas compañías.

Para averiguar si los teléfonos de Internet valen lo que cuestan (y el tiempo que hay que decicarles), nuestro laboratorio dedicó casi un mes a jugar con esos programas, empleando bastante tiempo en analizar la amplia variedad de utilidades que se necesitan para hacer funcionar el software, llamando a través de módems y de líneas RDSI (mucho más rápidas)... y en general acabando con importantes dolores de cabeza. Personalmente me concentré en las pruebas casuales, llamando a varias oficinas de la empresa, a amigos y conocidos y también a completos desconocidos de todo el mundo, tanto a través de módem estándar como de RDSI. Mis pruebas fueron en general bastante flexibles, saltando de un proveedor a otro si la conexión no era buena y llamando en horario de oficina y en aquellos momentos en que Internet no estaba saturada. Por ejemplo, hablé con alguien de Dinamarca a la temprana hora de las 6 de la mañana, mientras que otras conversaciones transoceánicas ocurrieron pasada la medianoche.

Mientras, el laboratorio de la revista realizó pruebas más controladas, grabando exactamente la misma conversación con cada programa y también con teléfonos convencionales. En las pruebas se utilizaron módems de 33,6 Kbps en ambos extremos, y siempre se llevaron a cabo a la misma hora del día para procurar conseguir un nivel similar de tráfico de Internet. (Aunque la metodología de trabajo del laboratorio era rigurosa, las pruebas en directo a través de Internet no son científicas: es imposible duplicar exactamente las condiciones iniciales). Luego un grupo de personas escuchó las llamadas, valorándolas según criterios tales como eco, rango de frecuencias, nivel de estática y sílabas perdidas. El equipo del laboratorio realizó también muchas pruebas casuales. Para oír cómo suenan esos programas, puede escuchar las grabaciones. de muestra que están almacenadas en Imprimir Subir

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