Economía digital | Artículos | 01 JUL 2002

...Y la aldea global dejó de ser una utopía

Mercedes C. Herranz.
Precedida por otros inventos como el telégrafo, el teléfono, la radio y el ordenador, sin los cuales nunca hubiera existido, Internet es, sin duda, uno de los grandes hallazgos de la Humanidad. La Red de redes, originada en EE.UU. a finales de los años 70, ha cambiado la forma de trabajar, de comunicarse y, en definitiva, de vivir, de gran parte de la población mundial. Por ello, la Fundación Príncipe de Asturias ha decidido otorgar a cuatro de sus creadores el Premio a la Investigación Científica y Técnica 2002.

Como rezan los Estatutos de su Fundación, los Premios Príncipe de Asturias están destinados a galardonar “la labor científica, técnica, social, cultural, social y humana realizada por personas, equipos de trabajo o instituciones en el ámbito internacional” y, en concreto, los Premios de Investigación Científica y Técnica son concedidos a “la persona, grupo de trabajo o institución cuyos descubrimientos o labor de investigación representen una contribución relevante al progreso de la Humanidad en los campos de las Matemáticas, Física, Química, Biología, Medicina, Ciencias de la Tierra y del Espacio, así como técnicas y tecnologías con ellas relacionadas”. Ante estos propósitos y, comprobado que Internet es uno de los grandes logros del hombre en el siglo XX en todos los campos, es lógico que la Fundación Príncipe de Asturias se haya decidido a otorgar, en el acto público que tendrá lugar el próximo otoño, su Premio de Investigación 2002 a cuatro de los padres del gran invento: Lawrence Roberts, Robert Kahn, Vinton Cerf y Tim Berners-Lee.
El premio ha sido acogido con gran entusiasmo por parte de los internautas. Así lo asegura Víctor Domingo, presidente de la AI que señala que es muy positivo el hecho de que “se valore de alguna manera la importancia que este medio de comunicación interactivo ha supuesto para la Humanidad”. Una opinión compartida por Miguel Pérez Subías, presidente de la AUI “se reconoce la importancia del fenómeno de Internet y de aquellos que contribuyeron en sus orígenes, aunque desde nuestra asociación hemos echado de menos el premiar a una persona, Jon Postel. Éste, ya fallecido, colaboró vivamente en el desarrollo de Arpanet, la primera gran red de conmutación que evolucionó hasta convertirse en lo que hoy es Internet, y en la organización IANA, posteriormente sustituida por el ICANN, que fue una figura clave sin la cual la arquitectura de la Red bajo el sistema de dominios jamás hubiese existido”.

De la Red Galáctica a la Aldea Global
500 millones de usuarios en todo el mundo, entre ellos 144 en Europa y 7 en España son, según la AUI, datos que hacen que sea incuestionable la realidad de Internet y su rol como la base de la Sociedad de la Información. Claro que no siempre fue así. Aunque el popular teórico Marshall McLuhan ya había empezado a hablar de la idea de una “aldea global” interconectada electrónicamente y parte de la cultura popular, como explican los propios padres de Internet y otros desarrolladores como Barry M. Leiner, David D. Clark, Leonard Kleinrock, Daniel C. Lynch, Jon Postel y Stephen Wolff, este concepto de Internet como red interconectada globalmente a través de la que las personas pudieran acceder desde cualquier lugar a datos y programas ya fue expresada en unos escritos de 1962 de J.C.R. Licklider, responsable del programa de investigación de ordenadores de la ARPA (Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada, posteriormente denominada DARPA y dependiente del Ministerio de Defensa de EE.UU.), en los que hablaba del concepto de la “Red Galáctica” (Galactic Network) que transmitió a otros investigadores como el propio Lawrence Roberts. Además, en 1961 otro investigador, Leonard Kleinrock había publicado desde el prestigioso Massachusetts Institute of Technology (MIT) el primer documento sobre la teoría de la investigación de paquetes en vez de circuitos, en la que se sustenta el trabajo informático en red. Aunque el gran primer paso de éste fue el logro de Roberts en 1965 de transmitir por primera vez información entre un ordenador TX2 ubicado en Massachusetts y un Q-32 situado en California mediante una línea telefónica conmutada de baja velocidad. Un año más tarde, Roberts fue a DARPA a desarrollar este concepto de red de ordenadores y elaboró su idea de la futura Arpanet, la red precursora de Internet, que ya estaría operativa en 1969 con cuatro ordenadores host conectados. Al contrario de lo que se cree, el origen de esta red no fue, como se ha dicho, la creación de una red resistente a la guerra nuclear sino el intercambio de recursos informáticos, aunque el posterior proyecto Internetting sí hizo hincapié en la robustez de la red y su capacidad de supervivencia.
Este proyecto (Internetting), fue el que dio origen a la actual Internet. Se trata de una iniciativa que tenía como objetivo desarrollar protocolos de comunicaciones que permitieran a los ordenadores en red comunicarse a través de paquetes de redes independientes y con una idea de base: contar con una arquitectura abierta de trabajo en red. Una idea ya anunciada por Kahn, quien la hizo posible gracias al desarrollo, junto a Vint Cerf de un nuevo protocolo que sustituiría al que utilizaba Arpanet, el NCP (Network Control Protocol). Se trataba de TCP/IP (Transmision Control Protocol/Internet Protocol) que es el que Internet utiliza.
En los años 70, la generalización de esta red y de aplicaciones como el correo electrónico y el interca

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