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Atos, una escisión al estilo IBM

Después de años de declive, la multinacional francesa está buscando otra nueva estrategia, esta vez dividiéndose en dos, con sus líneas digitales de big data y de seguridad, que crecen más rápido, bajo la marca Evidian.

Sede de Atos Consulting
Créditos: Atos

Los planes de escisión en dos compañías independientes de la multinacional francesa Atos rememoran el similar ejercicio que hizo IBM en 2020, cuando separó sus negocios de servicios de infraestructura administrada para formar Kyndryl, que comenzó a operar de manera en noviembre de 2021. Sin embargo, en este caso no está exenta la polémica; el CEO de la consultora Rodolphe Belmer, que entró en el cargo el día 1 de enero, ha anunciado su dimisión, para finales de septiembre, tras nombrar a dos nuevos directores ejecutivos que se harán cargo de las empresas resultantes de la operación.

Además, Atos ya había reorganizado sus divisiones en febrero en tres líneas. La primera, denominada ‘fundamentos tecnológicos’, que aglutina las partes de centros de datos y hosting; el lugar de trabajo digital, con la colaboración y la comunicación unificada, y la externalización de procesos de negocio. De hecho, este último departamento representó poco más de la mitad de todos los ingresos de la organización en 2021. Las otras dos líneas de negocio son ‘digital’, que reúne servicios de transformación digital y descarbonización; y ‘big data y seguridad’, que se centra en actividades intensivas en investigación en ciberseguridad, computación avanzada y de alto rendimiento y sistemas de misión crítica.

Atos podría obtener algunas pistas de cómo IBM organizó su spin off, ya que existen similitudes entre las dos. Al igual que el Gigante Azul, Atos tiene un negocio de supercomputación, opera sus propios data centers y ofrece software, consultoría y servicios TI, aunque a menor escala. Cuenta con un tercio del personal de IBM que, antes de su división, empleaba a 350.000 trabajadores, y ahora tiene en nómina a 282.000 en 171 países. Atos emplea a 110.00 en 71 geografías. Por ingresos, IBM obtuvo 57.000 millones de dólares el año pasado, y Atos 12.000 millones.

 

Pérdidas heredadas

IBM todavía era muy rentable cuando se separó; su ganancia neta en 2021 fue de 5.700 millones de dólares, y se tomó la operación como una forma de liberar su negocio de nube de alto crecimiento de las actividades heredadas y de mantenimiento, que iban a un ritmo más lento. Sin embargo, Atos está en una situación mucho peor: perdió alrededor de 3.000 millones de dólares el ejercicio pasado, y sus actividades heredadas no solo están creciendo lentamente, sino que se están reduciendo: la línea de ‘fundamentos tecnológicos’ decreció en un 12% aproximadamente, y obtuvo un margen operativo negativo.

En lo que respecta al proceso de formación, también se pueden observar parecidos entre las dos tecnológicas; Atos se formó a través de fusiones sucesivas de una gran cantidad de empresas europeas de servicios TI, incluidas Philips Communications & Processing Services, BSO/ Origin, Cegos, Sliga y Schlumberger Sema, algunas de ellas fundadas en las décadas de 1960 y 1970. En 2014 compró Bull, una supercomputadora francesa fundada en 1931. De hecho, Bull nació para competir en el tramo de las máquinas tabuladoras con Hollerith, la compañía que acabaría convirtiéndose en la actual IBM.

A diferencia de IBM, que escindió un negocio de una cuarta parte de su tamaño total, Atos plantea hacerlo en dos mitades casi iguales. Una de esas mitades combinará las divisiones digitales y de big data y seguridad (BDS), de más rápido crecimiento de la compañía, bajo el nombre Evidian, que ya utiliza para sus productos de gestión de acceso e identidad. Ésta será dirigida por Philippe Oliva, quien se incorporó en abril procedente de Eutelsat. Antes de eso, pasó dos décadas en IBM, en gran parte administrando servicios híbridos y en la nube.

La otra mitad, que consiste en la línea de negocios de ‘fundamentos tecnológicos’, conservará el nombre de Atos. Para distinguir esa futura entidad, la compañía la llama TFCo por el momento. Desde su reorganización en febrero ha estado dirigida por el veterano Nourdine Bihmane, que lleva en la empresa desde 2001.

En cualquier caso, si Atos esperaba que el plan de dividir la compañía en dos hiciera subir el precio de sus acciones, ha podido caer en la decepción. El 14 de junio, día del anuncio, cayó alrededor de un 25% y ha continuado bajando desde entonces, lo que sugiere que los inversores creen que la empresa no será más exitosa o rentable con la escisión.

 

Preocupaciones del CIO

Para convencer a los inversores, y a los CIO a los que sirve, Atos tendrá que abordar una serie de problemas. Por una parte, la división obligará a Atos a duplicar servicios centrales como la facturación o los sistemas que usan los empleados para comunicarse con los clientes. IBM ayudó a disipar los temores de los clientes nombrando al equipo directivo superior de su spin off mucho antes de formar la nueva empresa. Atos lo hizo el mismo día que el anuncio. Además, estas dos mitades necesitarán sus propios CFO y otros líderes que no necesitaban mientras estaban bajo el mismo paraguas.

Encontrar eficiencias y nuevos negocios para hacer que las partes heredadas de hospedaje y subcontratación de TFCo vuelvan a crecer, justo cuando se anuncia una recesión global, será otro desafío. Lo ha estado intentando durante los dos años de pandemia, pero ha sido en vano. De hecho, Bihmane ya ha establecido su estrategia para la vuelta al crecimiento, la rentabilidad y el flujo de caja para 2026.

El primer paso será racionalizar la cartera de actividades existente de la compañía saliendo de negocios no estratégicos y saliendo de las cuentas con margen negativo. Es más probable que el segundo paso afecte a los 48.000 empleados de TFCo, ya que la empresa intenta restablecer su estructura de costes a través de un apuntalamiento que aborde la pirámide de edad, la reducción del gasto de terceros y la consolidación de los centros de datos y las instalaciones.

En el tercer paso, Atos planea girar hacia el crecimiento desarrollando nuevas ofertas e invirtiendo en capacidades de ventas. Kyndryl comenzó con capacidades similares de transformar sus actividades heredadas, pero su primer trimestre completo como negocio independiente fue inestable. En los tres meses hasta marzo de 2022, experimentó una reducción de sus ingresos del 3% y pronosticó que hasta ese mismo mes de 2023 seguiría en esa cifra. Pero, hubo un resquicio de esperanza: logró reducir a la mitad su pérdida neta para el último trimestre y ya ve una ligera ganancia para el próximo año fiscal.

Atos pronostica que los ingresos de TFCo seguirán disminuyendo de manera similar, pasando de 5.000 millones de euros a un mínimo de 4.100 millones en 2024 y 2025 antes de volver a crecer en 2026. Las cosas pueden ser más fáciles para Evidian, la parte más progresista de la división propuesta por Atos. Ha estado creciendo orgánicamente un 5% año tras año, un ritmo que espera que aumente a un 7% después de la escisión. La ciberseguridad siempre está en demanda, y con los precios de la energía en alza, otra de sus actividades.



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