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“Es preciso que tengamos tolerancia cero con los sesgos conscientes e inconscientes de género”

Cada 11 de febrero se reivindica el Día internacional de la mujer y la niña en la ciencia. Desciframos las claves para suturar la brecha de género actual en los ámbitos STEM y TIC de la mano de Milagros Sáinz Ibáñez, investigadora del IN3.

sesgos género-estudio IN3
Milagros Sáinz Ibáñez, investigadora líder del grupo de Género y TIC (GenTIC) del Internet Interdisciplinary Institute (IN3), dependiente de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

Aunque a menudo Occidente se jacta de su liderazgo y mira con superioridad moral a otras regiones en materia de igualdad, diversidad e inclusión, lo cierto es que esto únicamente denota una falta de conocimiento evidente de su intrahistoria social. Hoy en día, en pleno siglo XXI, todavía existe una brecha de género abierta en los diferentes estratos que componen la vida moderna, en los diferentes sectores que conforman el ecosistema laboral global. Por ello, echando mano de la efeméride que reivindica el Día internacional de la mujer y la niña en la ciencia cada 11 de febrero, volvemos a reavivar la lucha por un mundo más igualitario donde los prejuicios, los roles de género y los sesgos queden relegados al más profundo olvido. Contamos para ello con la experiencia y bagaje de Milagros Sáinz Ibáñez, investigadora líder del grupo de Género y TIC (GenTIC) del Internet Interdisciplinary Institute (IN3), dependiente de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

Hay quien dice que los números nunca mienten, por lo que quizás, recurrir a ellos, ayude a cubrirse las espaldas. En la actualidad, según declaraciones de la Comisión Europea, las mujeres representan únicamente el 34% de los graduados STEM, es decir, en áreas vinculadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas; una cifra que se reduce hasta el 17% si hablamos de mujeres especialistas en TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación). Unos datos en consonancia con la realidad que se vive en las aulas: “Lo cierto es que las niñas son alejadas de estas disciplinas de forma sistemática a lo largo de su trayectoria educativa, lo que limita sus oportunidades para ingresar en estos campos como adultas”. Este contexto precisamente ha sido el que ha inspirado el estudio Cómo abordar los estereotipos y las prácticas que limitan el acceso de las mujeres y las niñas a la educación relacionada con STEM. Una investigación que llegó a Bruselas de la mano de Sáinz Ibáñez mediante su participación en la Comisión sobre el Estatus de las Mujeres de las Naciones Unidas.

Sesgos, estereotipos, ciencia, tecnología y otros derroteros, a continuación.

 

Aunque el camino recorrido es evidente, en la actualidad todavía sigue existiendo una enorme brecha abierta en el sector tecnológico, concretamente vinculada al género. ¿A qué cree que se debe?

Se trata de un fenómeno complejo, cuyas causas tienen que ver con una sociedad sustentada en valores ligados a los roles y estereotipos de género, transmitidos a través de un proceso de socialización a lo largo de la vida diferente para los chicos y para las chicas, debido a una distribución de roles diversa. Como consecuencia, los jóvenes terminarán eligiendo estudios y profesiones que se ajusten a las expectativas que se tienen de ellos en la medida en que sean congruentes con el tipo de tareas que se consideran más adecuadas para el rol que han de cumplir como hombres o como mujeres. Ello se traduce en una pérdida de talento de mujeres en los ámbitos que han venido siendo considerados típicamente masculinos, como las ingenierías, la informática, la tecnología, la filosofía, o la física. Pero también se pierde talento de hombres en ámbitos considerados tradicionalmente como femeninos como la educación infantil y primaria, la enfermería, la biología y las profesiones ligadas a los cuidados. 

Además, los distintos agentes de socialización -las familias, los centros educativos, los medios de comunicación, las redes sociales y la sociedad en general- se encargan a lo largo de las distintas etapas de la vida de transmitir y reproducir muchas de las creencias estereotipadas en torno al papel que supuestamente han de jugar las jóvenes y las mujeres según los roles de género existentes.

 

Volviendo a dirigir el foco hacia los números, las mujeres representan un porcentaje de graduación significativamente menor en el Viejo Continente en ámbitos STEM y TIC. ¿Cómo podemos poner coto a esta problemática?

Deberían conjugarse estrategias de intervención desde las administraciones públicas a nivel estatal, autonómico y local para que los distintos agentes sociales actúen de manera consistente a la hora de transmitir mensajes contrarios a los roles y estereotipos de género tradicionales. Es decir, de nada sirve que en los centros educativos y en las familias se trabajen estos temas desde la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, fomentando que las personas elijan trayectorias académicas y educativas libres de sesgos y estereotipos de género, y que luego los videojuegos o las series de televisión proyecten imagen estereotipadas de hombres y mujeres en los ámbitos científicos y tecnológicos.

 

¿Cuán importante resulta la representación a la hora de fomentar las vocaciones STEM y TIC entre las niñas y jóvenes?

Es importante en la medida en que la falta de presencia de mujeres en algunos ámbitos de la ciencia y la tecnología hace que exista una carencia de referentes femeninos vinculados a esos ámbitos en las distintas etapas de la vida. Esto hace un flaco favor a las mujeres porque refuerza que a nivel social se sostengan creencias estereotipadas y, por ende, se piense que si las mujeres no están en esos ámbitos se debe a que no tienen las competencias (intelectuales, personalidad, de presencia física, de status, etc.) para estar en esos círculos o que simplemente no están porque no les interesa.  No obstante, este es un análisis muy superficial de la problemática. 

 

"Hay que poner coto a las actitudes sexistas que seguimos observando en nuestra vida cotidiana en diferentes ámbitos. Ante los micro-machismos hay que se contundentes y no dejar que se infravaloren las competencias de las mujeres en ciencia y tecnología"

 

¿Qué papel encarnan los sesgos, estereotipos y prejuicios a la hora de relegar a las féminas a las últimas filas de los puestos STEM y TIC?

Todos estos elementos juegan un papel crucial en el momento de desanimar a las chicas a estudiar ámbitos STEM y TIC. Por ejemplo, el estereotipo o la creencia de que las mujeres no son tan buenas como los hombres en matemáticas, física o ciencia en general está implícito en todo el sistema educativo formal y no formal, incluidos los contextos laborales. Ello explica por qué se convierten en dinámicas, muchas veces inconscientes aunque no siempre, que se traducen en poner en tela de juicio las capacidades de las mujeres a lo largo de las distintas etapas de la vida y del desarrollo de las personas. 

 

¿Cómo pueden las organizaciones y empresas trabajar en la actualidad para suturar la citada brecha en sus plantillas?

Primero, deberían analizar en qué medida aplican políticas de igualdad de oportunidades para hombres y mujeres, tanto en la atracción como en la retención de talento. Deberían analizar en qué medida se aplican medidas que permitan reconocer el talento a lo largo del desempeño y carrera profesional de las mujeres sin influencias de sesgos y estereotipos de género. Como digo, desde su selección y reclutamiento hasta su promoción y desarrollo profesional.

 

¿Qué diría que queda por hacer en la materia?

Se han conseguido muchos logros, pero todavía queda mucho camino por recorrer para eliminar las brechas de género. Es preciso que tengamos tolerancia cero con los sesgos conscientes e inconscientes de género en todas las etapas de la vida. Eso implica que por ejemplo no nos quedemos impasibles cuando escuchemos que se cuestionen las capacidades nuestros hijos e hijas por el hecho de que sean hombres o mujeres. Hay que poner coto a las actitudes sexistas que seguimos observando en nuestra vida cotidiana en diferentes ámbitos. Ante los micromachismos hay que se contundentes y no dejar que se infravaloren las competencias de las mujeres en ciencia y tecnología.  Si no hay referentes de mujeres en los ámbitos del saber (esto es universal a todos) es porque históricamente la cultura patriarcal dominante no ha permitido que las mujeres sobresalgan en ninguna esfera más allá del de las tareas del hogar y del cuidado de la familia. 

 

¿Alguna recomendación, aspiración o propósito de cara al futuro?

Hay que ser conscientes de que esta situación es nociva para todas las personas que integran el tejido social, hombres y mujeres. No todos los hombres por el hecho de ser hombres cumplen con el prototipo de modelo masculino que se ha venido promoviendo a lo largo de los años. Para ellos tener la presión de tener que cumplir con una serie de expectativas prototípicas del rol masculino tampoco es plato de buen gusto y, por eso, muchos hombres reivindican otra forma de masculinidad. Tenemos que optar por conseguir sociedades inclusivas, donde todas las personas tengamos valor sin que se nos cuestione nuestro género, origen y procedencia, capacidad o  color de la piel. 

Asimismo, todo esto influye de manera negativa porque tanto los niños como las niñas desarrollan intereses y actitudes ligadas a los roles de género. El hecho de que las chicas se evalúen por debajo de su competencia en materias de ciencia y tecnología, aun teniendo notas equiparables o superiores a sus compañeros, es negativo para las chicas porque las desanima a la hora de realizar actividades y elegir itinerarios académicos ligados a esas materias. Pero también es negativo que se espere que los chicos tengan mejor rendimiento en ciencia y tecnología que las chicas porque no todos los chicos son buenos en estas materias o muestran interés en ellas. Es una cuestión de equilibrio.



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