Entrevista
Centro de datos

"La digitalización es un vector muy importante para la descarbonización"

En el Día Mundial del Medio Ambiente, Juan Vaamonde, country manager de Data 4 en España, habla de los mitos "infundados" que envuelven a la industria del centro de datos, además de la estrategia del jugador de colocation en el país y del auge meteórico del sector.

Juan Vaamonde, Data 4
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Mario Moreno/ Imagen: Juan Márquez

 

El spin off de Alcatel, Data 4, nace en Francia en 2007 para centrarse en la industria de centros de datos, más concretamente en el ámbito de colocation. La suya ha sido una carrera meteórica y ya tiene campus repartidos en varios países, además del galo, como Italia, Luxemburgo, Italia, Polonia y, próximamente Alemania. Por supuesto, también en España, donde llegó en 2019, certificando su primera zona en Alcobendas (Madrid) en 2020 y ahora trabajando en una nueva en San Agustín del Guadalix. Todo ello de la mano de Juan Vaamonde, su country manager en la región, quien, en esta entrevista, desgrana la estrategia de la compañía y habla de la importancia que ha adquirido el sector, no solo para las TI, sino para toda la sociedad. También, se refiere a los retos que enfrenta la geografía para afianzar su posición como hub de interconexión del sur de Europa y recortar distancias a los denominados FLAP (Frankfurt, Londres, Ámsterdam y París), y a la sostenibilidad. Este es un punto muy importante para la industria, que cree que se la ha etiquetado injustamente de contaminante y ve el momento de derribar muchos mitos al respecto. Hoy, coincidiendo con el Día Mundial del Medio Ambiente, indica: "En estos momentos, el sector supone solo alrededor del 0,5% del consumo eléctrico de España".

 

La historia de Data 4 en España es relativamente joven. ¿Cómo ha sido el recorrido hasta llegar al día de hoy en el que la compañía ya está trabajando en otro campus en San Agustín del Guadalix?

Ha sido un proyecto meteórico. Empezamos en 2018 con la compra de un terreno en Alcobendas. Ahí montamos nuestro primer centro de datos, el DC1, que es de los más grandes de España. Tiene 13MW de TI y 20 de potencia total. Fue todo mucho mejor de lo que esperábamos porque adquirimos la parcela anexa y montamos el DC2, con la mitad de potencia. Pero no nos detuvimos aquí, y hemos comprado otro terreno anexo para tener el DC3, que está en construcción. Se está terminando la primera mitad que se va a entregar y en julio debería estar operativa. En prácticamente cinco años hemos volado para construir los data centers. Normalmente, en España puede ser una tarea de dos años y nosotros hemos levantado el DC2 en 13 meses.

Ya en 2020 abrimos la alternativa de San Agustín del Guadalíx porque Alcobendas era más una zona industrial en un entorno complejo de desarrollo. Hemos juntado unos 60.000 metros cuadrados para lanzar el que denominamos MAD2, el segundo campus de Data 4 en el país. Ya tenemos el primer centro de datos a medio construir.

 

¿Cómo va a repercutir esta expansión para el negocio de Data 4 y para los clientes y el ecosistema de negocio que genera un centro de datos?

La previsión de inversión del MAD2 es de 480 millones de euros y ya en Alcobendas llevamos más de 300 millones. El objetivo era rondar los 850 millones. Queremos apostar por seguir creciendo en ambos y consolidar lo que tenemos. Mi objetivo es traer unos 400 millones más. Estamos evaluando otras opciones. En San Agustín estamos haciendo un ejercicio de mejora de la red eléctrica de la zona pero, en paralelo, Iberdrola también se está dotando de infraestructura. Invertimos mucho dinero y, a su vez, generamos empleo mediante la creación de un ecosistema en el que nos apoyamos muchísimo en el proveedor local. Como ejemplo, unas 200 personas trabajan diariamente en Alcobendas, ya sea en construcción o en la parte de operación. A veces dicen que el data center no genera empleo, pero nuestro campus de París tiene un acceso de 800 personas diarias. Al final, somos una pequeña factoría en la que tienen cabida todas las ingenierías. Nosotros lideramos la parte de talento de SpainDC y hemos elaborado un informe en el que se identifican 70 posiciones asociadas a este sector. De esas, 24 son de alta demanda.

 

Además del ascenso de Data 4, en el transcurso de este último lustro ya se habla de España como hub principal de interconexión del sur de Europa. 

Íbamos por detrás de los denominados mercados FLAP (Frankfurt, Londres, Ámsterdam y París), con 90MW por los 1.200 de Londres. Efectivamente, vamos recuperando terreno, aunque es complicado porque todos crecen. Pero sí que España está siendo referente. Tenemos una gran oportunidad y tenemos que pensar bien en temas clave como el acceso a la electricidad. Tenemos una capacidad de generación superior a la demanda industrial, que el año pasado sufrió una disminución de un 15% interanual, y sin embargo la capacidad de producción se incrementó un 2%. Hay un desfase entre cómo estamos creciendo en renovables frente a cómo se consume la energía. El centro de datos puede ser uno de los drivers para atraer ese potencial mercado. Tenemos que conseguir eliminar las barreras y ver cómo trabajar con las autoridades locales para que podamos tener acceso. Si hablamos de energía primaria, el 80% no es de origen eléctrico, solo un 20%. En la electricidad somos autónomos, porque tenemos generación eólica, solar, hidráulica… El proceso de electrificación tanto del transporte como de procesos industriales está estresando la red porque estamos transfiriendo parte de ese 80% de la energía a la electricidad. Es importante que seamos conscientes de esto y que la red eléctrica no se convierta en un cuello de botella para el desarrollo, ya no solo del centro de datos, sino de los diferentes proyectos que se están planteando.

 

Con estos datos, ¿ve posible pasar de unos 180MW de potencia que tiene la industria en la actualidad a 600MW en 2026, como marcan los objetivos?

Estamos intentando recuperar ese retraso del que hablábamos antes. Yo veo los 600MW. Otra cosa es que efectivamente nos encontramos con que el atractivo del centro de datos está generando mucha especulación y hay gente demandando potencia y no sabemos qué proyectos tienen detrás. Esperamos que un proceso definido para llegar a los puntos de acceso permita seleccionar adecuadamente los proyectos y que las empresas que tengan estrategias sólidas y tangibles como nosotros tengamos la capacidad de seguir desarrollándonos. Cuando planteamos en el primer informe de SpainDC llegar a los 600MW, lo veía como un gran reto, pero lo vamos a conseguir, si no lo superamos. Las estimaciones dicen que la nube sigue creciendo al mismo ritmo que otros años, a dos dígitos, y la inteligencia artificial (IA) puede duplicar el tamaño de este mercado cloud. Si antes teníamos problemas para seguir el ritmo, ahora tenemos este nuevo driver. Me gusta decir que cuando aprendimos las respuestas nos cambiaron las preguntas, y eso nos está pasando. Cuando empecé en 2007 en esta industria el target era el sector financiero, pero llegó la nube. Cuando aprendimos a manejar esta tecnología apareció la IA con otras necesidades. Antes estábamos más focalizados en dónde tiene que estar el data center, muy pegado al centro financiero. Con la nube ya nos podíamos salir un poco más y, ahora que hablamos de IA, el entrenamiento puede estar más lejos, la inferencia más cerca… Se abren otras puertas que resultan muy interesantes.

 

"El sector del centro de datos supone una suerte de factoría en la que caben todas las ingenierías"

 

 

¿Cómo afronta Data 4 el reto de la IA, teniendo en cuenta que el mundo del centro de datos se ha abierto a multitud de sectores y no solo al financiero, como comentaba?

La IA tiene dos vertientes. Una primera como cliente, que es diferente, ya que supone otras cargas con RAC más densos y, normalmente, refrigeración líquida. Hay qué pensar en cómo se va a desarrollar esto; si en centros de datos específicos para IA o no. ¿Tenemos claro el tamaño de la IA en cuanto al mercado? ¿O intentamos, por el momento, mezclar la nube con la IA? En Data 4 trabajamos para que el data center sea lo suficientemente flexible. En ese sentido, en España utilizamos un diseño con agua enfriada que es muy natural para la refrigeración líquida y permite reutilizar infraestructura de nube para la IA.

La IA va a ser una revolución. Acabamos de inventar una nueva calculadora. Tenemos un nuevo dispositivo que es capaz de gestionar el conocimiento de una forma antes impensable. Esa gestión del conocimiento es transversal a todos los sectores; desde desarrollar un nuevo medicamento hasta planificar unas vacaciones. En Data 4 ya estamos evaluando cómo utilizar esta tecnología para mejorar los procesos de optimización. Aunque el centro de datos ya es por sí mismo un sistema bastante eficiente porque el 80% de la energía que consumimos va directamente al ordenador y un 20% para todo lo accesorio, siempre trabajamos en cómo reducir esa quinta parte. Por supuesto, nuestros clientes también trabajan en cómo reducir el consumo que ellos hacen.

 

Otro gran impulso para España, además de la convergencia entre la nube y la IA, ha sido el progresivo aterrizaje de los hiperescalares. Por una parte, estos son competidores porque algunos llegan con toda su infraestructura pero, por otra, generan oportunidades y también suelen ser clientes de empresas de colocation.

Esa es una de las cosas que tenemos que trabajar desde el punto de vista de Spain DC. Hay que hacer más pedagogía. Data 4 es una empresa diferente. De hecho, como decías, muchos de los hiperescalares son clientes nuestros. Dependiendo de la estrategia de cada uno de ellos, van con sus recursos, como AWS, o se apoyan, más o menos, en terceros. Cada vez es más habitual tener una estrategia mixta. El impacto de cada uno es diferente. Nosotros tenemos dos compañías basadas en España y tenemos nuestras raíces metidas en el país. En ese sentido, el impacto es más directo. Y todavía la gente no tiene claro que el 60% de la superficie que construimos no es de la sala TI, sino espacio para UPS, equipos de extinción de incendios, cuadros eléctricos, sistemas de climatización, etc. Por eso, el centro de datos es una industria. Nosotros no nos metemos en la imagen típica de la sala de ordenadores, simplemente facilitamos ese entorno securizado eléctricamente, conectividad, refrigeración y seguridad física. Con esos cuatro pilares, el espacio es de nuestro cliente. Los hiperescalares tienen una visión end to end. Nosotros les ofrecemos la presencia local, estar muy metidos dentro de las comunidades y capacidad de maniobra a este nivel.

 

¿Hay mercado para todos?

Indudablemente. Y hay que ver lo que pasa con la IA. Tengo la sensación de que Nvidia no quiere que le suceda lo que a Intel con los procesadores. Hay muchas más empresas que prestan servicios de IA más atomizados y no tanto en la nube. Los grandes tienen poder y control, pero están apareciendo muchas más compañías pequeñas. La nube está teniendo un pequeño proceso ‘de vuelta’, hay servicios que tiene sentido mantenerlos in house y cuando tienen una componente variable es cuando tiene sentido que estén en la nube.

 

¿Tiene sentido, en estos momentos, que haya empresas que no son del mundo de TI que construyan sus propios centros de datos, como por ejemplo el caso de ACS o la propia Comunidad de Madrid recientemente?

La Comunidad de Madrid lo anunció hace un par de años, y lo siguiente que hicimos fue llamarles e invitarles a que viniesen a ver nuestros centros de datos. El argumento principal era un tema de seguridad, pero cuando nos visitaron se dieron cuenta de que no era un argumento real. A nivel de sala, nuestros clientes controlan su propia seguridad. Hubo un replanteamiento y un concurso para la infraestructura de Madrid Digital. Entonces, como ahora es típico replicar la información, decidió tener tres ubicaciones, dos externalizadas y una interna. En cualquier caso, construir un centro de datos en Madrid para consumo propio cada vez tiene menos sentido porque hay más oferta de servicios especializados.

 

 

 

"Construir un centro de datos en Madrid para consumo propio cada vez tiene menos sentido"

 

 

¿Ni siquiera para las entidades financieras?

La regulación les obligaba a tener sus propios centros de datos y están trabajando para quitársela. También está la tendencia de generar nubes verticales. A medida que esta tecnología se va especializando van viendo otras ventajas. Al final, el centro de datos aporta una forma de utilizar los mismos recursos. Si todos los ordenadores que tenemos en nuestro campus tuvieran que estar dispersos en sitios más pequeños serían mucho más ineficientes. De alguna manera, el centro de datos de colocation juega el mismo papel en TI que el autobús en movilidad. Es decir, somos esa infraestructura común que permite compartir. Por eso, cuando alguien me dice que consume mucho, respondo que nadie me había comentad antes que un autobús también lo hace.

 

Ha mencionado en varias ocasiones a Spain DC, ¿qué ha aportado esta patronal a la industria?

Por una parte, evangeliza sobre lo que es un centro de datos, sobre todo de colocation, porque muchas veces se nos compara con los hiperescalares. Por otra, diría que su logro principal ha sido convertirse en un punto único de comunicación con la administración. Es decir, que el sector público tenga una referencia. También en temas como gestión del talento, tener interlocución a nivel europeo… Hay muchas ventajas de tener esta asociación. El sector ha sido siempre muy discreto, y en los últimos años se ha hecho muy grande. Y la gente suele tener miedo a lo que es grande y no conoce. Teníamos que abrir las ventanas, airearnos y que la gente viera lo que hacemos. Spain DC ha desmitificado nuestra función y nos ha dado más a conocer. Nuestros servicios son muy importantes también para el usuario medio.

 

Volviendo a la sostenibilidad, ¿qué objetivos internos tiene la compañía?

Siempre ha sido un elemento muy importante para nosotros. En los últimos cinco años, hemos reducido el PUE (Power Usage Efectiveness) en un 15%. Hablamos de PUE de diseño de 1,3. En la parte de construcción seguimos reduciendo la huella de CO2, hemos cambiado el tipo de combustible por diésel hidrogenado, y uno de los proyectos más bonitos que estoy encabezando es el de la reducción del calor de los centros de datos. Llevamos tres años trabajando con el Ayuntamiento de Alcobendas para generar una red de distrito en los alrededores del campus que nos permita recuperar el calor que estamos tirando a la atmósfera.

Creo que en este punto es importante contextualizar. El otro día leía unos datos relativos a Reino Unido, donde el consumo de calefacción de los edificios es de 400 teravatios/hora al año. Londres es, junto con Frankfurt, el mercado europeo más grande de data center. Pues bien, el consumo de todos los centros de datos de Reino Unido está entre dos y tres teravatios/hora al año. Es decir, consumimos 200 veces menos que la calefacción.

 

 

"El centro de datos de colocation juega el mismo papel en TI que el autobús en movilidad. Somos esa infraestructura común que permite compartir"

 

 

Por el contrario, la Agencia Internacional de la Energía dice que, de seguir a este ritmo, un tercio del consumo de la energía de toda Irlanda va a ser procedente de los centros de datos para 2026.

Es una isla. Pero el cálculo que tengo en España es que, en estos momentos, debemos suponer el 0,5% del consumo eléctrico. De todas formas, y volviendo al punto anterior, imagina que todo el calor que utilizamos somos capaces de revertirlo a la calefacción. Eso es descarbonización directa. El 100% de la energía que consume Data 4 es renovable. Si esa energía produce un calor renovable que además es capaz de calentar viviendas, tenemos un proceso de doble efecto.

 

Algunas voces críticas también dicen que las personas que residan en ciudades con un gran volumen de centros de datos también deberían tener poder de decisión en su estilo de vida teniendo en cuenta que esto les puede afectar en el precio de la energía, el acceso al agua y la temperatura.

Fíjate, el último gran pico de tráfico en España fue el 13 de diciembre del año pasado coincidiendo con un partido de fútbol de la Champions League. El 80% de la energía que utilizamos nosotros va al ordenador. En este caso, a procesar la imagen que el espectador está viendo del partido en su dispositivo. Si usas la televisión normal, ya no tiras del centro de datos. Lo que sucede es que los servicios están viniendo al centro de datos. Aquí se miente mucho. Por supuesto que la gente puede decidir, pero no hagas streaming, no tires de 5G…  Insisto, el 80% de la energía que se consume en un centro de datos es para conseguir lo que la persona quiere, no para refrigerar, etc. La digitalización es un vector muy importante para la descarbonización.

 



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