Entrevistas | Noticias | 24 ENE 2020

“La verdadera revolución de 5G es la computación integrada en la red”

Tags: Entrevista 5G
Arturo Azcorra, académico y vicepresidente y cofundador de 5TONIC, charla con Networkworld sobre 5G, su estado actual y su futuro.
Azcorra
Nerea Bilbao

5TONIC fue fundada por Telefónica y el Instituto IMDEA Networks. Su equipo, que forman más de 300 científicos, trabaja múltiples proyectos relacionados con 5G y en colaboración con grandes empresas. En una entrevista con Networkworld, Arturo Azcorra, catedrático de la Universidad Carlos III de Madrid en el Departamento de Ingeniería Telemática y director de 5TONIC, tiene claro cuál debe ser el objetivo de estos esfuerzos: hay que desarrollar tecnología 5G, pero sobre todo hay que sacarle el máximo partido. “No nos podemos permitir ser followers”, declara. Y reconoce la forma de alcanzarlo: “La clave es la formación”.

¿Con qué vocación nace 5TONIC?

Nace con el objetivo de ser un centro de cocreación alrededor de tecnologías 5G. Hacemos investigación, pero no sólo eso; tratamos de construir valor sobre esa investigación de múltiples maneras. Algunos ejemplos incluyen el desarrollo de productos o el desarrollo conjunto de estándares entre distintas entidades que estamos implicadas en 5TONIC –impulsándolos asimismo en organismos internacionales o convirtiéndolos en estándares de facto–. También promovemos proyectos europeos de I+D tecnológico y hemos impulsado compañías startup, algunas de ellas han tenido resultado muy positivo en el ámbito de 5G.

También hacemos pruebas con usuarios verticales, porque 5G es una tecnología muy compleja. Ninguna empresa puede desarrollarla por completo por sí misma, ni siquiera una empresa muy grande, sin entender lo que necesitan los clientes.

"5G es una tecnología muy compleja, ninguna empresa puede desarrollarla por completo por sí misma"

El principal objetivo de 5G no es un usuario individual, es dar servicio a grandes sectores de actividad económica. Nuestro trabajo con ellos es fundamental para que entiendan qué pueden conseguir de 5G y para que quienes desarrollan 5G entiendan cómo tienen que orientarlo para satisfacer esas necesidades.

¿Qué necesidad viene a cubrir 5TONIC?

Cubre un vacío: la necesidad de desarrollar tecnologías 5G y construir valor sobre ellas. Incluso empresas muy potentes como Intel, Ericsson, Telefónica, Comscore, Interdigital o Altran, no son capaces de desarrollar todos los aspectos de 5G porque abarca un rango tecnológico amplísimo. Tampoco son capaces de extraer todo el valor a los desarrollos que se hacen.

¿Se puede decir entonces que sois una extensión del brazo investigador de las empresas que os apoyan?

No es una extensión, porque 5TONIC tiene su propia identidad de investigación. Es esa investigación conjunta lo que le da valor, la colaboración. 5TONIC es una colaboración público-privada y lo que busca es precisamente el trabajo conjunto entre esas grandes empresas y el mundo académico. Nosotros tenemos dos entidades de investigación, que son Indea Networks y a Universidad Carlos III. El valor añadido está en esa interdisciplinariedad. Eso es lo más valioso de 5TONIC, tanto para investigar como para generar valor. Entre todos entendemos mejor los problemas y podemos darles soluciones científicas y extraer valor de las mismas.

¿Quién está detrás de la financiación?

5TONIC tiene una financiación de base que aportan los miembros. Tenemos dos niveles: los miembros, que son los que aportan fondos, tienen una participación estable en el tiempo y participan de su gobernanza; y colaboradores en proyectos puntuales. Además de eso, vamos a convocatorias públicas como H2020, que es nuestra principal fuente de financiación, aunque no la única, puesto que la Comunidad de Madrid también ha aportado fondos a través de diversos programas. También el Ministerio de Ciencia e Innovación y Universidades ha aportado fondos a través de convocatorias competitivas.

La Unión Europea os ha otorgado el estatus de Digital Innovation Hub. ¿Qué significa esto?

Son entidades que potencian e impulsan la transformación digital en las empresas y en las administraciones. La UE certifica con este sello de calidad a aquellas entidades que considera que están realizando una labor de calidad a nivel paneuropeo.

Trabajáis en proyectos paneuropeos. Dame un ejemplo.

La tecnología 5G es una tecnología global y muy estandarizada, y aunque con algunas diferencias entre regiones, el producto es el mismo a nivel mundial. Lo normal en nuestra actividad es que sea paneuropea porque las empresas con las que colaboramos son de toda Europa. Las empresas con las que trabajamos, incluso las pymes, atacan un mercado global. En el sector TIC hacer algo a nivel paneuropeo o a nivel mundial es algo muy común.

En este contexto en el que os desenvolvéis, ¿se nota aquello de que España va por la cola en inversión de I+D+i?

La investigación en España ha sufrido mucho con los años de la crisis. Hasta entonces tuvo una trayectoria positiva. Si uno mira las cifras de inversión, un indicador relativamente pobre, España tiene cifras de inversión públicas de I+D cercanas a la media europea. En lo que a inversión pública en I+D se refiere creo que no estamos bien, pero tampoco mal. Donde estamos bastante por debajo es en inversión privada en I+D. Tenemos que estimular a las empresas privadas para que aumenten su inversión, que es más débil.

"La investigación en España ha sufrido mucho con los años de la crisis"

Cuando las cuentas están flojas en una empresa privada, ¿es en I+D+i donde se recorta?

En España no se ha potenciado lo suficiente la empresa de gran base tecnológica. Ni por las entidades públicas y por los propios inversores privados. Nuestras empresas tienen un nivel tecnológico menor que los países desarrollados de nuestro entorno.

Tenemos un peso del turismo muy alto, que está muy bien, pero no es un sector tecnificado. Tenemos otros sectores fuertes, como es el de la construcción, que es un sector tecnificado, pero que no es un sector de alta tecnología. El peso de sectores tecnológicos en la economía es menor que en de otros países de nuestro entorno. Esto es malo porque los sectores tecnológicos tienen empleos de alto valor añadido; son empleados que aportan mucho a la economía frente a otros. Son además sectores mucho menos sujetos a los ciclos económicos; tienen demanda más estable, una alta capacidad de exportación y las ventas a nivel mundial se mantienen independientemente del ciclo económico.

El sector de las startups, caldo de cultivo de la innovación y potenciales transformadoras de esta situación de la que hablamos, podría ser una de las soluciones. ¿Por qué no lo está siendo?

Hay varios problemas. El primero es de carácter paneuropeo; es mucho más difícil lanzar una startup en el mercado europeo que en el mercado americano. Principalmente se debe a que EEUU es un mercado único muy homogéneo y Europa es un mercado único bastante heterogéneo con barreras internas a nivel de certificación, regulación, de idiomas, etc. En EEUU o en China no tienen estos problemas.

Además, en Europa hay un mayor intervencionismo en la economía que tiende a proteger a la empresa que ya está. Esto dificulta el surgimiento de la nueva empresa. En Europa estamos muy orgullosos de nuestras empresas centenarias y curiosamente no estamos orgullosos de empresas que se han convertido en gigantes hace menos tiempo, como puede ser el caso de Inditex, que es además una empresa con un componente tecnológico muy grande, que ha crecido gracias a inyectar tecnología. Aquí tienen mucha culpa las administraciones públicas de favorecer lo grande, lo estable… de una aversión al riesgo podríamos decir.

"Europa es un mercado único bastante heterogéneo con barreras internas a nivel de certificación, regulación, de idiomas, etc."

Hay otro problema: el de la financiación. En Europa tenemos mucho menos capital riesgo que en Estados Unidos. Sobre todo es que es capital de menos riesgo, porque dinero hay mucho para invertir, pero siempre en cosas que se consideran muy seguras.

Yo diría que en España tenemos los mismos problemas que en Europa pero un poco más acusados. Tenemos un mercado interno muy fragmentado, más heterogéneo por el peso autonómico fuerte y además tenemos una actitud más conservadora que la media europea.

¿Cómo valoras los esfuerzos de creación de un mercado único a nivel de telecomunicaciones que afecta, además, al despliegue de 5G?

Es estupendo, soy un gran europeísta. Cuando la gente se pregunta para qué vale la UE y qué nos ha dado, lo primero que hay que recordar es que nos ha dado paz y prosperidad. La historia de Europa es una historia de guerras: hemos tenido guerras durante los últimos 3.000 años; guerras cruentas y muy recientes. Nos ha dado un gran espacio de libertad: podemos trabajar, estudiar y comerciar dentro de Europa. Lo que tenemos que hacer es acelerar la construcción europea para homogeneizar más el espacio europeo y que sea un espacio de mayor libertad y colaboración. Tenemos que acelerarla y consolidarla. No es una opción. Es una necesidad.

En España lo mismo: hay que sumar y no dividir, ni fragmentar, ni construir barreras.

Así que un acierto el mercado único y eso que hubo reticencia por parte de las compañías teleco a la hora de asumir el roaming. Ya sé que hablo de consumo pero afecta obviamente a sus planes sobre despliegue de redes.

El mercado de las telecomunicaciones sufre los mismos problemas. Europa no tiene un mercado único de telecomunicaciones, tiene un mercado bastante fragmentado. A nivel estándares y tecnología es bastante homogéneo. Cada Estado miembro protege a sus empresas locales y es que operen a nivel paneuropeo. Eso sí, a nivel fabricantes de equipos sí se ha conseguido: hay un número reducido de fabricantes de equipos que pueden competir con grandes fabricantes chinos y norteamericanos, pero a nivel operadores hay una gran fragmentación y es necesaria una consolidación. Se dice que en Europa hay 200 operadoras de teleco, y es cierto. En EEUU hay 3 ó 4.

 

5G, un rediseño profundísimo de todas las tecnologías de red

 

Hagamos una radiografía de 5G: ¿dónde estamos y hacia dónde vamos?

5G es una realidad. Conlleva un rediseño profundísimo de todas las tecnologías de la red y va a suponer un gran salto hacia delante; tendrá un gran efecto multiplicador en los sectores verticales, sobre todo porque una de las características de 5G es orientarse a los sectores verticales y no al usuario particular. Por tanto, 5G es muy importante en cuando al cambio tecnológico que supone y en cuando al cambio socio-económico que va a impulsar.

¿Dónde estamos?

Fue en 2013 cuando empezamos a desarrollar las soluciones científicas que tenían que hacer posible los productos con las características que necesitaba 5G. Actualmente vamos por delante del calendario. También se fijó un calendario de despliegue y aquí también vamos por delante.

En el 5G Manifesto se fijó que para el año 2020 al menos una ciudad por Estado miembro tuviera cobertura de 5G new radio y esto se ha adelantado prácticamente un año.

"Vamos por delante del calendario en despliegue y en desarrollo de 5G"

¿Cuál es a tu juicio la mayor revolución de 5G?

La computación integrada. La red no sólo transporta información, como se ha hecho siempre desde 1850 cuando se inventó el telégrafo eléctrico, sino que la red es una fábrica de servicios; la red ejecuta procesos para los usuarios. Los terminales ya no quieren hablar con otro terminal (extremo a extremo), les basta con hablar con la red, lo que se llama el edge computing. Esto es un cambio profundísimo.

¿Por qué?

La computación hoy en día es casi toda cliente-servidor y su problema principal es la latencia. Para reducirla es necesaria la cercanía física. Para muchas aplicaciones en tiempo real puro y duro, habitualmente para las relacionadas con robótica, el retardo es crítico. Un ejemplo muy gráfico: si estamos conduciendo un coche y tenemos que decir si frenamos o no, si la orden de frenar llega cuando ya hemos chocado, es inservible e incluso contraproducente.

Aquí no es suficiente con introducir la computación en la red, no basta con que el datacenter esté en la red. Tiene que estar cerca porque el retardo es el tiempo que tarda en propagarse la radiación electromagnética. Si tú tienes un datacenter en China y no tienes un cable directo, sino uno que pasa por routers intermedios y cada router añade retardo, estás acumulando un retardo de unos 50 ó 100 milisegundos. Esto es un buen ratio en general, pero para muchas aplicaciones es absolutamente inaceptable. Suelen requerir entre 1 ó 10 milisegundos, depende del tipo de aplicación.

La realidad es que no hay forma de conseguir que nada vaya más rápido que la velocidad de la luz. Es una limitación física. La solución es acercar la computación, tienes que poner el servidor cerca del cliente.

"No hay forma de conseguir que nada vaya más rápido que la velocidad de la luz. Es una limitación física. La solución es acercar la computación"

¿Cómo de cerca?

Lo que se está hablando de momento es que haya un centro de datos que te atienda en el interior de la red a no más de 100km. En España podríamos cubrir este requisito con 10 ó 20 datacenters. Corea tiene ya servicio de edge computing, pero es el único país, que yo sepa, que tiene este servicio. Creo que nosotros lo veremos a finales de 2020.

¿Cuál es su visión de futuro?

A lo largo de 2020 tendremos new radio a lo largo de todos los países del mundo prácticamente. En cuanto a control de red yo estoy convencido de que a lo largo de 2020 habrá operadoras que desplieguen ya en modo standalone, con plena señalización de 5G. Tendremos edge computing a finales de 2020 o primeros de 2021 en Europa como servicio comercial. También espero que haya new radio Release 16 en ese plazo. Cuando esto empezó recuerdo que los objetivos parecían inalcanzables.

¿Cómo puede ayudar 5G a mitigar todos los efectos que podemos esperar de este enfriamiento de la economía que se prevé?

5G va a suponer un gran cambio, una revolución. Lo primero que hay que saber, con o sin desaceleración de la economía, es cómo aprovechar al máximo los beneficios de 5G y reducir sus perjuicios. Y es que 5G va a suponer en cierta medida algo equivalente a la revolución industrial: se van a automatizar muchos puestos de trabajo.

Has establecido una relación directa entre 5G y la automatización y su posible deriva en pérdida de empleos.

Esto va a ocurrir y lo que debemos hacer es reciclar a las personas para que puedan hacer otros puestos de trabajo.

Hay que digitalizar todo lo que podamos y no sólo destruir puestos de trabajo sino trabajar en recolocar a todas las personas en nuevos puestos. La clave de esto es la formación, es la clave de cualquier economía moderna. Un país es tan rico como ricos son sus habitantes y sus habitantes son más ricos cuanta más cualificación tengan. Porque pueden desarrollar trabajos de un mayor valor añadido. Es mucho más difícil reconvertir  y reubicar en otro puesto a una persona con baja cualificación.

¿Hay que crear de profesionales ad hoc para las empresas?

No. La universidad no tiene por qué formar a los ingenieros o a los perfiles cualificados con los manuales de productos que las empresas necesitan. Nosotros tenemos que formar a la persona para su vida personal de 30 años y darle unos conocimientos que le valgan 15 ó 20 años, de esta manera creamos profesionales más versátiles.

 



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