Entrevistas | Noticias | 23 NOV 2020

“Lo que de verdad nos va a diferenciar como país es el talento”

Para Javier Rodríguez Zapatero, ex director general de Google en Iberia y actual presidente de la escuela de negocios ISDI, el gran problema que tiene España, “con diferencia”, es educativo. El economista reflexiona en una entrevista sobre las claves para reinventar y digitalizar el país y sobre el futuro de un mundo que necesariamente tendrá que ser un híbrido entre lo analógico y lo digital.
Javier Rodríguez Zapatero
Javier Rodríguez Zapatero.
Esther Macías

Talento y educación son dos obsesiones del economista Javier Rodríguez Zapatero. No en vano, es lo que le motivó a crear ISDI, una escuela de negocios pensada para formar en habilidades digitales a profesionales, emprendedores, empresas e instituciones, de la que es presidente y cofundador. Talento y educación son también las dos palabras más mencionadas durante la charla mantenida por el ex director general de Google para Iberia y Oriente Medio con ComputerWorld. Una conversación en la que el experto aboga por una reinvención de España que, asevera, solo puede conseguirse a través de un pacto nacional en educación (un objetivo que se antoja lejano, teniendo en cuenta que acaba de aprobarse, de nuevo sin consenso, la octava ley de Educación de la democracia, la Lomloe) y un pacto en torno a las medidas que urge adoptar para hacer posible lo que denomina ‘la España digital’. Un gran consenso que implica importantes cambios no solo en la infraestructura tecnológica y la educación, sino también en el mundo de la empresa y del  emprendimiento, en la Administración Pública y en la propia clase política.

Por una España Digital se llama precisamente el ensayo que Rodríguez Zapatero acaba de publicar y en el que plasma algunas ideas para que la Administración y las empresas españolas den por fin el salto a la economía digital. “Estamos en un momento histórico en el que parece que va a haber fondos [de la UE] para cambiar el modelo productivo del país y en el que, además, existe un consenso respecto a la necesidad de digitalización de España”. El Gobierno, de hecho, presentaba a finales de julio el Plan España Digital 2025, que persigue movilizar 140.000 millones de euros de inversión pública y privada para impulsar la digitalización de la economía en España. Un plan que sigue a otros que no han llegado a lograr sus objetivos como el Plan Info XXI, el Programa España.es, el Plan Avanza y la Agenda Digital para España de febrero de 2013. “El diagnóstico que se ha hecho desde el Ejecutivo sobre la situación del país es correcto, el problema es que no hay planes concretos y es ahora cuando están pidiendo ideas, algo preocupante porque este plan tenía que llegar con los deberes ya hechos”, espeta el portavoz.

A pesar de los buenos datos que arroja España en algunos aspectos, como en administración digital, en estudios europeos como el índice DESI, el economista cree que queda mucho camino por avanzar. “Europa no es precisamente un buen referente en esta materia. Los grandes países como Alemania, Francia o Italia no son, en absoluto, un modelo a seguir en eadministración. Sí lo es Estonia. Debemos hacer como ellos: diseñar en una hoja en blanco hacia dónde queremos ir. Fuera del entorno europeo Corea del Sur también lo ha conseguido”.

 

"Igual que en su momento se crearon las infraestructuras de transporte en España para favorecer la movilidad y el progreso económico, ahora el Gobierno debería apostar por dotar de internet de altísima capacidad  y de forma gratuita a sus ciudadanos” 

 

Internet de alta capacidad y gratuito

Entre las ideas que aporta el propio Rodríguez Zapatero para reinventar el país destaca que todos los ciudadanos tengan una conexión a internet de alta capacidad, libre y gratuita; una idea que el propio inventor de la World Wide Web, Tim Berners-Lee, ha llevado hasta la ONU, que ha reconocido el acceso a la Red como un derecho humano. “Igual que en su momento se crearon las infraestructuras de transporte en España para favorecer la movilidad y el progreso económico, ahora el Gobierno debería apostar por dotar de internet de altísima capacidad (que permita el uso de tecnologías como inteligencia artificial, la computación cuántica o blockchain, por ejemplo) y de forma gratuita a sus ciudadanos, vivan donde vivan. Obviamente, esto implica realizar un acuerdo entre el sector público y el privado (operadoras, principalmente) para hacerlo posible y requiere un presupuesto importante pero es necesario”. 

El economista estima que, teniendo en cuenta que hay unos 12 millones de hogares en España, el desembolso que habría que realizar para ofrecer conexión gratis de alta capacidad oscilaría entre 10.000 y 14.000 millones de euros el primer año (luego se iría reduciendo), es decir, un 1,3% del PIB.

 

Fomento del talento

Un gran pacto a nivel educativo es, como adelantábamos, la otra gran propuesta de Rodríguez Zapatero. “Lo que de verdad nos va a diferenciar como país es el talento. A la tecnología, al final, todo el mundo podrá acceder de una forma u otra, pero cosa muy distinta es saber extraer partido de ella, trabajar con ella. No es lo mismo tener un Ferrari que saber conducirlo. Y en España, con diferencia, el gran problema que tenemos es educativo. Aquí los funcionarios, directivos, trabajadores de todo tipo y estudiantes de todas las edades tienen una brecha enorme en las áreas digitales; la diferencia con el resto del mundo es espectacular”. 

El economista recuerda los pésimos datos que emanan de los informes PISA, la existencia de una educación pública inmovilista, de un profesorado anticuado… “Debe haber más profesores para que estos puedan atender a un menor número de alumnos por aula. Estos profesionales tienen que estar muy preparados, ser muy vocacionales y estar muy bien pagados y, por supuesto, tener capacidad pedagógica en el ámbito digital para ser sherpas del conocimiento”.

Aumentar la inversión en I+D+i es el otro gran caballo de batalla, según el experto. “España invierte un 45% menos que la media europea en esta materia (la I+D representa el 1,2% del PIB español, frente al 2,17% de la UE). Una práctica que, además, trae como consecuencia la pérdida de talento; talento que se forma en España y se acaba yendo a otros países.

 

 

"En España, los funcionarios, directivos, trabajadores de todo tipo y estudiantes de todas las edades tienen una brecha enorme en las áreas digitales; la diferencia con el resto del mundo es espectacular"

 

Impulso de la digitalización de la gran empresa y de los emprendedores

“España no es un país que valore al emprendedor ni a los empresarios”, espeta Rodríguez Zapatero. “Esta concepción debe cambiar, hay que fomentar la creación de startups, sobre todo de carácter tecnológico, que sí tendrán cabida en la era poscovid. La nueva ley de emprendedores está bien enfocada e incluye necesarias medidas que hay que aplicar de tipo fiscal pero no está aún aprobada”. 

Además de potenciar la creación de empresas de base tecnológica hay que trabajar para reinventar a las grandes (El Corte Inglés, Inditex, Banco Santander, Iberdrola, Mercadona, etc.) que, según el experto, no pueden seguir viviendo de los réditos del pasado. “Lo bueno es que aún están a tiempo. Afortunadamente la pandemia les ha hecho ver a sus directivos que el trabajo que iban a acometer en cinco años lo tienen que hacer en uno". Aun así, afirma, "ningún líder tiene claro cómo va a ser el siglo XXI, pero sí es evidente que el talento tiene que formarse de una forma diferente”.

 

El papel de la regulación

Un marco regulatorio que permita progresar y liderar en la nueva economía. Esto es a lo que aspira el economista, que considera que “en España no tenemos las leyes necesarias para la era digital”. Rodríguez Rapatero cree, además, que “hay que cambiar la dinámica de hacer pagar a los que están generando dinero con su talento, innovación, capacidad de crear servicios novedosos y diferenciales para crear un plan estructurado y formar parte de ese proceso de creación y fomentarlo”.

Iniciativas como la ‘tasa digital’ o ‘tasa Google’ que se está debatiendo en Europa y a escala global y que España ha aprobado, siendo el primer país en activar un nuevo impuesto para las empresas nativas digitales, son “un parche”. La adaptación del sistema fiscal, asevera, “no se soluciona con impuestos locales; la solución tiene que ser global, al menos a nivel de UE si no se puede a nivel de OCDE”, asegura, en la línea de lo que defienden las grandes patronales del sector TIC, como Ametic y DigitalES, y economistas como Miguel Sebastián. “El mundo debe ponerse de acuerdo para acordar una nueva realidad impositiva para las grandes tecnológicas. Si se lleva esta iniciativa a nivel de país se corre el riesgo de que dejen de operar aquí, con los perjuicios que esto acarrea”.

Al margen del sistema fiscal, añade, es necesario que haya un consenso en la regulación de los grandes gigantes digitales. “Son empresas con mucho poder y responsabilidad y su deber, por encima de sus intereses comerciales, tiene que ser el desarrollo de una sociedad justa”.

 

 

 "La adaptación del sistema fiscal no se soluciona con impuestos locales"

 

 

El mundo pospandemia será híbrido

Para el economista, “el mundo pospandemia se va a parecer mucho al mundo prepandemia”. No obstante, aunque Rodríguez Zapatero cree que en lo social volveremos al contacto humano (“sí, volveremos a quedar en los bares”) el panorama a nivel empresarial y de modelo productivo será un híbrido entre el mundo presencial y el digital. “Y quien quiera volver completamente al modelo del pasado morirá pronto. Las compañías que no puedan moverse en este nuevo mundo híbrido se extinguirán”.

Los puestos de trabajo necesariamente cambiarán. “Como en todas las revoluciones industriales, habrá una disminución del empleo a corto plazo y un aumento a largo plazo, ligado al cambio en la capacitación del talento”. De hecho, según las estimaciones de un reciente informe del Foro Económico Mundial, la automatización y una nueva división del trabajo entre seres humanos y máquinas desplazarán 85 millones de empleos en todo el mundo en empresas medianas y grandes de 15 industrias y 26 economías. Claro que este mismo estudio vaticina que el aumento de la presencia de las máquinas puede permitir la aparición de otros 97 millones de puestos de trabajo, fundamentalmente en sectores como los cuidados, las industrias tecnológicas de la cuarta revolución industrial, como la inteligencia artificial, y en los campos de creación de contenidos.

El gran cambio llegará de mano del uso de la tecnología de inteligencia artificial. “El mundo de los datos ligado a la inteligencia artificial traerá una revolución espectacular, que alimentarán otras tecnologías como la robótica, el internet de las cosas…”.

 


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