Entrevistas | Noticias | 29 ABR 2020

"Tener un dispositivo es un regalo y no un derecho para los menores"

La inspectora de la Policía Nacional, ciberinvestigadora y escritora, Silvia Barrera, da las claves de su segundo libro: 'Nuestros hijos en la red: 50 cosas que debemos saber para una buena prevención digital'.
Silvia Barrera
Mario Moreno

Silvia Barrera, inspectora de la Policía Nacional, ciberinvestigadora y escritora, acaba de publicar su segundo libro, Nuestros hijos en la red: 50 cosas que debemos saber para una buena prevención digital, una guía de problemáticas y soluciones concretas para educar a los menores en el “sentido común” y en los buenos usos de Internet. Ahora que nuestras vidas transcurren, con igual importancia, tanto en lo físico como en el ciberespacio, defiende la necesidad de aprender a tener una buena salud digital y de alejarse de las amenazas que nos acechan desde la educación más primaria. Y, es que, los ‘malos’ son cada vez más en número y más “sofisticados”. 

¿Cómo concentraría todos los consejos del libro en uno global que abarque el principal mensaje para la educación y concienciación de los menores en la Red?

Durante todo el libro trato de concienciar a los padres de que una cosa es saber la funcionalidad de Internet y cómo utilizar las distintas aplicaciones y, otra muy distinta, la seguridad. Los padres tienen que enseñar a sus hijos con el hándicap de que saben menos que ellos, que tienen menos experiencia. Pero simplemente tienen que aplicar el sentido común y llevar la seguridad del mundo físico a la Red. 

Afirma que, durante numerosas ponencias que ha dado sobre el tema, se sorprendía de la poca cantidad de adultos que conocen los riesgos de la vida online. ¿Tan difícil es comprender este mundo o, realmente, hay falta de interés?

Hay poco interés. El libro está basado en conocimientos básicos y cercanos, de forma que no es difícil entenderlo, mostrando que gran parte de la idiosincrasia de Internet forma parte del sentido común. Hasta hace poco, y a pesar de tener mucha información, los padres tenían la excusa de que no contaban con un manual o una guía de instrucciones concretos. Pero es cuestión de ponerse a leer y comprobar que no es tan difícil. Tras todos los conceptos técnicos hay mucho sentido común, por lo que hay latente una falta de ganas y subyace el pensamiento de que Internet y sus consecuencias son menos importantes que las de la vida física. 

Tal y como cita en el texto, el 80% de los delitos que se cometen se aprovechan de la ignorancia de la víctima. ¿Se están dando pasos para que esta brecha se reduzca? ¿Se va ir ganando interés en estos conocimientos según se acentúa este tipo de ciberdelincuencia?

La cifra disminuirá un poco, la gente va aprendiendo. Pero, el problema es que los menores se están haciendo jóvenes y adultos sin formación y seguirán siendo vulnerables. Además, los ciberdelincuentes van especializando sus técnicas cada vez más. Antes, el engaño era más burdo, con más phishing para aprovechar ese desconocimiento. Ahora que la gente sabe que puede ser víctima, se van viendo nuevas formas de ataque, como la simulación de dominios o correos. El aprendizaje del usuario es prácticamente proporcional a la sofisticación de los ‘malos’. 

Lea la entrevista completa en este enlace

 


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