Movilidad | Artículos | 23 MAY 2003

El sector empresarial camina hacia la movilidad

Mesa redonda: la empresa extendida
Izaskun Loinaz.
Aunque el sector empresarial está siguiendo la tendencia de la movilidad, existe un freno cultural. La movilidad introducirá grandes cambios en la forma de trabajar, y para que esta tendencia tenga éxito es imprescindible preparar a la sociedad para enfrentarse a los nuevos cambios y contar con el apoyo incondicional del operador.

Jaime García (IDC).- Creo que las empresas apuestan por la movilidad, pero no tanto como nos gustaría. La gente no termina de ver claro el retorno de la inversión. Estamos en un momento en el que parece que nada vale y la movilidad está sufriendo en parte esas inclemencias de la crisis, por así decirlo. Pese a todo, el mercado de consumo móvil sigue espectacular.
El último informe de Estados Unidos, que está un poquito por delante de Europa en temas de movilidad, refleja que 2002 ha sido el mejor año de toda la historia, pese a la crisis. Aquí, el mercado de consumo ya ha despegado y el empresarial está a punto de hacerlo. Creo que la apuesta de muchos fabricantes va más allá de los móviles, que pueden ser el coletazo definitivo para la tecnología móvil. Esto es sólo el principio y éste puede ser un buen año para la movilidad.
Roberto Cruz (Unisys).- Hay distintos aspectos a tener en cuenta. Hay unas barreras de entrada que se están marcando por la tecnología y por el tipo de utilización que se está intentando dar a la movilidad. Luego hay una situación de competencia. Se están creando áreas de movilidad que atacan directamente a los operadores móviles, con lo cual éstos no apuestan por esas tecnologías porque van en contra de sus intereses.
En cuanto a la utilización, al final la movilidad está hecha por tecnólogos, no por el usuario final. El fracaso de WAP fue básicamente por eso, estaba hecha por tecnólogos y no estaba orientada al usuario final. Estamos haciendo aplicaciones muy complejas para un dispositivo que no permite lanzar esas aplicaciones. No se tiene demasiado en cuenta lo que es para el usuario final la necesidad real de la movilidad.
Antonio Maciá (Grupo Penteo).- Se piensa más en la tecnología que en el cliente. Hay ofertas en el mercado para adquirir tecnologías que no saben ni para qué sirve ni en qué les puede beneficiar. Creo que lo primero que habría que plantearse es qué necesita la demanda –las empresas usuarias de tecnología- y luego cómo se puede adecuar la tecnología que tengo. Creo que la presión de la oferta ha sido muy fuerte.
Sergio Mosqueira (IECISA).- El tema de la movilidad va a pasar por tres fases. La primera fase es la de las aplicaciones horizontales, se trata por ejemplo de facilitar correo electrónico corporativo en movilidad. Una segunda fase es solucionar los procesos de negocio, o facilitar los procesos de negocio de las empresas utilizando soluciones de movilidad. Esta fase todavía está en evolución. La tercera fase serían los nuevos procesos de negocio que se pueden crear. A partir de ahí la imaginación es el límite.
Roberto Cruz (Unisys).- En la cocina de mi casa tengo una nevera, una tostadora y un exprimidor de zumo, no tengo una máquina que me haga todo. Intentamos tener una máquina que nos haga todo en informática, creo que ahí cometemos un error. Hay aplicaciones de movilidad que pueden ser muy útiles y pueden mejorar el flujo de trabajo.
Alejandro Giménez (EMC).- Lo que pasa es que en todo esto al final estamos hablando de estrategias de negocio, estrategias que quieren ir hacia el negocio móvil y eso, en mi opinión, se sustenta sobre modelos de negocio y sobre arquitecturas, lo que quiero decir es que finalmente la tecnología no es un fin en sí mismo, la tecnología es un medio. Pero lo que para mí es muy importante es que finalmente la tecnología es la que me va a poner limitaciones hacia la estrategia de negocio. Toda la estructura de lo que quiero hacer va a sustentarse finalmente en una tecnología, mejor o peor.

Hay que superar la barrera cultural
Javier García (Nortel Networks).- En el tema de la movilidad en la empresa, la tecnología no es para nada un factor limitante. Creo que la tecnología está muy por delante de lo que la sociedad está demandando. También creo que las soluciones de movilidad de las que estamos hablando tienen que ver mucho más con factores culturales y sociales dentro de la filosofía de la propia empresa y de los trabajadores. El tener movilidad, como podemos entender una forma de teletrabajo o de conexión de bancha ancha en casa, exige de alguna manera desocializar al trabajador, sacarle de sus entornos habituales, fomentar la autodisciplina, gestión del tiempo individualizado, etc. Ahí es donde veo las principales barreras.
Antonio Maciá (Grupo Penteo).- Además del factor cultural yo creo que hay otro y es la rentabilidad de los servicios de tecnología.
Sergio Mosqueira (IECISA).- Pero también hay que decir que tenemos el ejemplo de la tecnología de Tercera Generación, que se ha vendido por encima de lo que después se ha podido hacer. La tecnología se venía vendiendo desde hace tres años, es un pilar básico de la movilidad y luego no ha habido UMTS.
Ha sido un fracaso porque dijeron hace casi dos años que iba a estar en la calle operativo hace un año y medio, y no es así.
Javier García (Nortel Networks).- Yo siempre digo que no podemos calibrar si la tecnología es un éxito o un fracaso hasta que no se pone en manos del usuario final. Un fracaso es cuando tienes un producto en venta y la gente no lo compra, pero es que UMTS no se está vendiendo todavía.
Si el Gobierno dice que tiene que estar para el verano de 2001 cuando toda la industria dice que no va a estar, que es simplemente un movimiento político, qué se puede hacer contra eso. La tecnología tiene un sentido de ciclo, además, precisamente cuando se hablaba de la estandarización de UMTS a principios de la década de los 90, la ventana temporal de implantación que se contemplaba entre 2003 y 2005. Estamos a mediados de 2003 y ya ha habido lanzamientos de UMTS en Italia y Reino Unido. No creo que haya sido un fracaso, pero sí es cierto que las expectativas no se han alcanzado.
David Solana (Microsoft).- Antes de empezar a hablar de los detalles concretos de la movilidad hay algo mucho más básico que subyace en este panorama y no es exclusivo de la movilidad. Nos encontramos ante el cambio más radical de la historia del hombre, mucho más que la revolución industrial. Es la revolución digital, y el software es el motor. El cambio para las empresas, las personas, el cambio en nuestros hábitos de trabajo es radical.
La telefonía móvil, la movilidad, al igual que el mundo de los electrodomésticos, van a tener que adaptarse a las nuevas reglas del juego, que están basadas en componentes estándar y en software. El mundo de la telefonía móvil va a cambiar radicalmente en los próximos 5 a 10 años, porque hasta ahora estábamos acostumbrados a modelos analógicos muy cerrados en los que suele haber unas gamas altas, bajas, etc., el único dispositivo que cambió eso y vino a remover toda la economía fue el PC.
Alejandro Giménez (EMC).- Estoy de acuerdo con David. Tardará 1 o 10 años, pero es un camino que parece razonable. Habrá un cambio en las propias compañías, en sus modelos de TIs. Si voy a estar en cualquier lugar accediendo a información sobre cualquie

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