Negocio | Noticias | 22 MAR 2018

La Comisión Europea propone un impuesto del 3% a compañías digitales que operen en suelo europeo

La Comisión limita la aplicación a compañías que facturen más de 50 millones de euros anuales en territorio europeo y que vendan activos digitales como espacios de publicidad online.
Unión Europea
Nerea Bilbao

La Comisión Europea es consciente de que el sistema tributario vigente no se adapta a la nueva realidad. Por eso, se ha propuesto convertirse en un líder global en el diseño de normas tributarias “que encajen en la economía de la vida moderna y digital”.

El cambio de paradigma en los últimos años ha sido radical: 9 de las 20 mayores compañías por capitalización de mercado son ahora digitales; hace una década sólo 1 de cada 20 lo era. Los beneficios que nuevas compañías obtienen de sus actividades como la venta de datos generados por los usuarios, no son aún considerados como bienes tributables.

Así, la propuesta de la Comisión para regular los impuestos de las compañías digitales que operan en territorio europeo es un impuesto del 3% sobre la facturación. Con su aplicación se espera que la recaudación para países miembro sea de 5.000 millones de euros anuales.

Afectará a entre 120 y 150 compañías

La tasa sólo se aplicará a compañías grandes, apunta el texto hecho público, con ingresos anuales globales superiores a os 750 millones de euros y superiores a 50 millones de euros en territorio europeo. “Esto asegura que las pequeñas startups se mantengan sin cargas”, cita el texto.

Esta medida, calcula el órgano europeo, afectará a entre 120 y 150 empresas y ha insistido en que no se trata de una norma dirigido contra compañías estadounidenses ni de una respuesta a las normas arancelarias que EEUU piensa imponer a las importaciones europeas de acero.

La iniciativa, promovida por Francia, Alemania, España, Italia y Reino Unido, pretende equilibrar la balanza impositiva entre compañías tradicionales y digitales. Y es que actualmente las empresas digitales pagan la mitad de impuestos que las firmas tradicionales en la Unión Europea. En concreto, las tradicionales pagan un 23,2% frente a un 9,5% de las firmas digitales.

Con la imposición del 3% se pretende recaudar dinero de actividades tales como la venta de espacios publicitarios online, la creación de actividades digitales intermediarias que permiten a los usuarios interactuar con otros y que facilitan la venta de bienes y servicios entre sí y la venta de datos generados a partir de información facilitada por los usuarios.

La propuesta legislativa se llevará ahora al Consejo para su adopción y posteriormente al Parlamento Europeo para su consulta. La Comisión ha dicho además que participará con esta propuesta en las negociaciones globales en el seno del G20 y de la OECD.



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