Consultoría | Artículos | 02 DIC 1994

Los servicios de comunicaciones, listos para emprender procesos de outsourcing

La complejidad de su mantenimiento resulta decisiva

El debate, cada vez más enconado, sobre hasta que punto las grandes empresas pueden acometer el mantenimiento de sus procesos informáticos por sí solas, ha encontrado un nuevo punto de inflexión, desde el momento en el que un gran número de compañías están decidiendo encargar la puesta en marcha y el mantenimiento de sus servicios de comunicaciones corporativos a terceras a través de contratos de outsourcing. Un estudio elaborado por Dataquest muestra una creciente preferencia entre este tipo de usuarios a encargar estos procesos a empresas externas.

Nadie discute hoy en día acerca de que el éxito de una empresa depende por encima de cualquier otra cosa de la calidad y el funcionamiento de sus sistemas de tratamiento de la información. La concatenación de esta circunstancia con la cada vez más creciente complejidad de dichos sistemas, ha llevado a la apertura de un debate público sobre la conveniencia o no de que las compañías sean directas responsables de todos los procesos que lleva consigo el mantenimiento y actualización de los sistemas informáticos. La mayor parte de los usuarios corporativos se muestran de acuerdo en que la decisión de soportar la informática dentro de la propia compañía con su plantilla, resulta crítico en exceso y que es preferible descargar ciertos procesos en terceras empresas.

Este hecho ha llevado a afirmar a los analistas que en los próximos cinco años el mercado de outsourcing experimentará un crecimiento espectacular.

El estudio de Dataquest, realizado entre 200 grandes compañías, muestra que el factor decisivo a la hora de iniciar un proceso de outsourcing es la necesidad de expertos, conocimientos y adquisición de nuevos recursos, por encima del ahorro de costes, que se sitúa en tercer lugar. En este sentido, los usuarios con una cierta experiencia del traspaso de sus competencias informáticas a terceros, opinan que cuando se decide firmar un contrato de outsourcing, se ha de tener en cuenta que el ahorro para la compañía deberá de situarse entre un 5 y un 20 por ciento de los costes, para que resulte interesante.

Una de las circunstancias que ha facilitado la aceptación del outsourcing es la amplitud de conceptos que comprende, actualmente, este término.

De esta forma, mientras que algunas compañías consideran que los sistemas y procesos críticos pueden dejarse perfectamente en manos de consultores externos, otras piensan que solamente las tareas rutinarias pueden dejar de controlarse por la propia compañía. Como regla fundamental, las operaciones de rutina diaria que no entrañan ninguna dificultad, tales como las funciones de los centros de datos, las comunicaciones y la gestión de redes, son aspectos de los que puede encargarse el outsourcing sin ningún tipo de complicación..

Pero esta frontera se diluye cada vez con mayor facilidad, ya que los servicios que ofrecen los expertos en outsourcing son cada vez más completos.

En este sentido, y dada la creciente importancia de las telecomunicaciones en los procesos de negocio y la complejidad de su instalación y mantenimiento, con los altos costes que ello conlleva, algunas empresas comienzan a considerar la posibilidad de encargar todos los servicios de las comunicaciones corporativas a compañías externas, expertas en ello.

Los datos recogidos por el estudio de Dataquest muestran además una ampliación considerable de las áreas de negocio para las empresas que llevan a cabo outsourcing. Así algunas de ellas ofrecen servicios para la monitorización de la conexiones entre redes locales remotas y de las aplicaciones. De esta forma, un 14 por ciento de las compañías estudiadas ya han dejando en manos de empresas de outsourcing sus servicios de redes, y otro 20 por ciento lo harán durante el próximo año. Por otra parte el mercado de outsourcing para gestión y monitorización de redes crecerá del 3 por ciento actual hasta un 75 por ciento en 1998.

La conclusión final del estudio, es que en ningún caso el hecho de que una compañía emprenda un proceso de outsourcing es una señal de decadencia o de problemas en el seno de la misma, sino que muchas veces esto es señal de su buena salud y de que ha decidido dedicar a su plantilla al desarrollo de procesos estratégicos más importantes que encadenarla a los procesos tradicionales y rutinarios que podrían perfectamente correr a cargo de terceros.



Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios