Tecnología | Noticias | 12 MAR 2019

30 años de la World Wide Web

Si bien comenzó como una herramienta para homogeneizar la representación y distribución de documentos científicos, al poco tiempo, se convirtió en un elemento indispensable para toda la sociedad.
berners-lee
Cristina Cueto García

Hace 30 años, el científico Tim Berners-Lee inventó en el CERN de Ginebra la World Wide Web. Quizás por entonces Berner-Lee no era muy consciente de lo que acababa de crear, o puede que sí, pero este hito iba a cambiar el mundo

La idea de la Web se remonta a los años 40 cuando Vannervar Bush proponía un sistema de información distribuido con una interfaz operativa permitiendo el acceso tanto a la misma como a otros artículos relevantes determinados por claves. Aquello quedó relegado al plano teórico bajo el nombre de Memex y no se materializó. En los años 50 Ted Nelson realiza la primera referencia a un sistema de hipertexto, donde la información es enlazada de forma libre. No obstante, habría que esperar hasta 1980, cuando con un soporte operativo tecnológico para la distribución de información en redes informáticas, Tim Berners-Lee propone ENQUIRE (Enquire Within Upon Everything), al CERN, y entonces sí, se materializa la realización práctica de este concepto de incipientes nociones de la Web.

Tal y como explica Martin Álvarez-Espinar, responsable de la Oficina W3C España, la Web ha transformado la sociedad por completo, ofreciendo un mecanismo de comunicación universal que ha contribuido a la globalización actual. "No sólo ha acercado a los humanos a nivel personal, sino que ha transformado industrias por completo, haciendo a las empresas más eficientes y competitivas, así como permitiendo la creación de nuevos modelos de negocio".

Si bien comenzó como una herramienta para homogeneizar la representación y distribución de documentos científicos y, al poco tiempo, ya se ha convertido en herramienta indispensable para toda la sociedad, su creación como señala Álvarez-Espinar supuso una digitalización universal, fomentando la comunicación entre todas las personas y una mejora en la productividad de administraciones públicas y empresas en todo el mundo. 

Con el paso de los años, la evolución de la Web no ha cesado."Lo que comenzó como una herramienta para solucionar el intercambio de publicaciones científicas, ha transformado mercados por completo y acercado a las personas. En la actualidad se está trabajando para hacer lo mismo pero en el plano de las máquinas, favoreciendo el entendimiento entre las cosas conectadas a internet —vehículos, dispositivos personales vestibles, electrodomésticos, mobiliario urbano, etc.— y entre estas cosas y las personas" añade Álvarez-Espinar.

No obstante, para el principal artífice y creador de la misma, Tim Berners-Lee, poco se ha avanzado en hacerla extensible de forma masiva a la población mundial. Según datos recientes, la mitad de la población del mundo ya tiene acceso a la misma, lejos de los planes iniciales de hacerla accesible a todo el mundo. “La humanidad conectada a través de la tecnología hará cosas maravillosas” declaraba el científico en su día y ahora alerta de la situación de peligro en la que se encuentra por la desigualdad existente y por movimientos como el del último año de no garantizar la neutralidad de la red en Estados Unidos.

Como explica el propio Berners-Lee en la web oficial del w3c, en estos tiempos en que los artículos sobre el uso indebido de la web dominan el ciclo noticioso, es comprensible que a muchas personas la web les genere temor, y no tengan la certeza de que realmente sea una fuerza positiva. No obstante, también destaca que, en vista de lo mucho que ha cambiado la web en los últimos 30 años, sería derrotista y poco imaginativo suponer que la web tal como la conocemos no puede mejorar en los próximos 30 años. Si renunciamos a mejorarla ahora, no será la web la que nos habrá fallado. Seremos nosotros los que le habremos fallado a la web.

Para afrontar cualquier problema, hay que explicarlo y comprenderlo claramente. En términos generales, Berners-Lee considera que la web actual se ve afectada por tres fuentes de disfuncionalidad:

  • Intentos maliciosos y deliberados, como la piratería, los ataques informáticos patrocinados  por un estado, las conductas delictivas y el acoso en línea.
  • Sistemas que por diseño crean incentivos perversos y sacrifican los intereses del usuario, como los modelos de negocio basados en la publicidad que recompensan comercialmente el clickbait y la viralización de información falsa.
  • Diseños benevolentes que, sin embargo, y de manera involuntaria, generan consecuencias negativas, como el tono y la calidad atroz y polarizada del discurso en línea actual.

 



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