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El 5G se perfila como la tecnología clave para lograr la reactivación económica de España

Así se desprende de la última edición del Informe sobre la Sociedad Digital en España 2022 impulsado por la Fundación Telefónica. Un documento que vuelve a poner el acento en las principales verticales de la transformación digital en el país.

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Acto de presentación del informe en el Espacio Fundación Telefónica.

Un informe con solera y más de veinte años de recorrido. La Fundación Telefónica ha vuelto a congregar a representantes institucionales, medios de comunicación y colegas del sector TI en una de las citas tecnológicas obligatorias de inicio de curso. Un encuentro que ha servido para poner el foco sobre las principales verticales de la transformación digital del país a través de un protagonista indiscutible: el Informe sobre la Sociedad Digital en España 2022. Un pliego que radiografía el estado de digitalización actual del país y pone de relieve los desafíos a los que debemos hacer frente en materia de transformación digital para garantizar una transición inclusiva. Una senda cuyo punto de partida queda a nuestras espaldas y cuya meta apenas intuimos.

El acto, capitaneado por Pablo Gonzalo, director del Espacio Fundación Telefónica, ha contado con la presencia de la ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Carme Artigas, quien no ha dudado en formar parte de un debate posterior sobre el escenario actual de la transformación digital, las tecnologías emergentes y los retos a los que hacer frente desde las instituciones. “Se ha iniciado un camino imparable con una gran apuesta por parte del Gobierno de España”, avanzaba como prólogo, no sin reconocer que aún queda trabajo por hacer.

 

Marco contextual

En la actualidad estamos inmersos en una etapa marcada por la incertidumbre generalizada, por la inestabilidad económica global y por la volatilidad de los mercados. Ante un contexto así, la digitalización se perfila como palanca clave de crecimiento económico y como herramienta de recuperación, con especial protagonismo de la tecnología 5G. Su despliegue representa una oportunidad única para reactivar la economía española gracias a un plan de inversión de más de 5.000 millones de euros y la creación de más de 300.000 empleos. Asimismo, no podemos olvidar que se trata de un importante baluarte capaz de respaldar la sostenibilidad medioambiental reduciendo las emisiones anuales totales de la Unión Europea hasta en un 20%.

 

Consolidación de la digitalización

El grado de digitalización de la sociedad española ha sido una de las principales causas de que organizaciones y personas hayan sido capaces de recuperar o mantener su actividad tras la crisis del coronavirus. Además, la pandemia ha impulsado la transición digital del país posicionando a España en el séptimo puesto dentro de los veintisiete Estados miembros de la Unión Europea en el informe DESI 2021 (Índice de Economía y Sociedad Digital) de la Comisión Europea. Una nueva posición en la tabla que le ha llevado a escalar dos puestos respecto al ejercicio anterior. En esta misma línea cabe decir que a nivel nacional sobresalen especialmente factores como la conectividad y los servicios públicos digitales, no obstante, las pymes todavía presentan margen para impulsar su competitividad a través de aspectos como el big data, la inteligencia artificial o las ventas a través del comercio electrónico.

España se sitúa en el top 4 de los países de la OCDE con mayor proporción de accesos de fibra óptica respecto del total de accesos de banda ancha fija. Así, acotando el análisis al ámbito europeo, España sigue situada entre los Estados miembro con mejor conectividad, y, de hecho, en 2021 nuestro país avanzó tres puestos, alcanzando la tercera posición, siendo únicamente superada solo por Dinamarca y Países Bajos. Del tráfico cursado a nivel nacional (99% del tráfico total), el 78,7% correspondió a redes 4G. Las redes 5G comenzaron a cursar tráfico en 2020, aunque de una forma casi testimonial (1,8% del total nacional). El constante aumento de la cobertura de banda ancha de alta velocidad es fruto del esfuerzo conjunto de diferentes operadores de telecomunicaciones. Muestra de ello es que en 2020, a pesar del frenazo económico motivado por la pandemia del COVID-19, la inversión superó nuevamente los 5.000 millones de euros.

 

La vida moderna se digitaliza

Las instituciones europeas han proseguido en 2021 su intensa actividad regulatoria para adaptar el marco actual a las nuevas tendencias digitales, posibilitando un mejor aprovechamiento de la transformación digital en los Estados miembros. Las dos propuestas más importantes de la Comisión Europea, publicadas a finales de 2020, para definir las nuevas reglas de juego de los servicios digitales orientadas a la protección de los derechos de los usuarios y la prevención de comportamientos anticompetitivos de las grandes plataformas digitales (Digital Services Act - DSA y Digital Markets Act - DMA) han seguido su procedimiento legislativo durante 2021.

Cambiando de tercio merece la pena detenerse en la esfera social y de ocio. A buena parte de los servicios digitales comúnmente utilizados se continúa accediendo a través del ordenador, el smartphone y la tableta; sin embargo, otros dispositivos (altavoces inteligentes, smart TVs, pulseras de actividad, sistemas IoT domésticos, electrodomésticos inteligentes) comienzan a tener una presencia destacada en la vida actual. En 2021, por primera vez, más de la mitad de los hogares (53,1%) contaba con un televisor inteligente conectado a Internet, casi 11 puntos más que en 2020. Además, los ordenadores se han visto beneficiados por la consolidación del teletrabajo y de la formación online. Tras años de desplazamiento del mercado por otros dispositivos como las tabletas o los smartphones, en 2021 las ventas de ordenadores crecieron con fuerza y casi la totalidad (97,2%) de los que han teletrabajado utilizó el ordenador para ello (20,9 puntos más que en 2020). No obstante, es el ocio digital uno de los principales motivos  de uso de Internet: casi dos tercios (64,7%) de los internautas españoles han visto contenido multimedia en 2021, situándose como una de las principales utilidades.

El comercio electrónico se consolida como alternativa al comercio tradicional con un 55,2% de personas que han comprado por internet en 2021, aumentando 1,4 puntos respecto a 2020.  La OCDE sitúa a nuestro país en séptima posición en su índice compuesto de gobierno digital, superando a naciones como Francia, Italia, Países Bajos o Alemania. En el ámbito de la atención sanitaria, el 51,3% de la población española utilizó herramientas digitales para concertar citas médicas, once puntos más que en 2020.  

 

Las brechas digitales persisten

A pesar del avance hacia la digitalización, siguen existiendo brechas. Una de las más evidentes es la relacionada con la edad, donde el 30% de los mayores de 65 años no hace uso de internet.  Otra de las brechas digitales está relacionada con el nivel formativo y de cualificación: en 2021, una quinta parte de las familias españolas no disponía de ordenador, un dispositivo necesario para llevar a cabo usos avanzados de internet, como teletrabajar o formarse online. Esto pone de manifiesto la necesidad de políticas públicas que ayuden a disminuir la brecha de capacitación digital sin olvidar la brecha derivada de la falta de disponibilidad de dispositivos suficientes.

 

Fomento del talento TI

El sistema educativo se enfrenta a numerosos desafíos para avanzar en su transformación digital y contribuir a la formación del talento digital. Un estudio llevado a cabo por Telefónica pone en evidencia que toda la comunidad educativa está a favor del uso de tecnología: un 99% de los directores de centros entrevistados considera que la tecnología ayuda a la enseñanza, porcentajes que alcanzan el 89% en el caso del profesorado y el 83% de las familias.

La falta de profesionales en tecnología es un problema en toda Europa que se ve agravado en España y que comienza en muchos casos en las aulas.  En 2021 España contaba con 72.000 especialistas TIC, lo que equivalía al 3,8% del total del empleo nacional, frente al 4,8% de media de la Unión Europea. Únicamente el 17% de las empresas españolas cuenta con especialistas en tecnologías digitales en plantilla, frente al 19% de las europeas. Por tamaños, en las grandes compañías los porcentajes son del 67% en España y del 76% en Europa, mientras que entre las pymes bajan al 16% y 18%, respectivamente.

Otro problema añadido a esta cuestión radica en la brecha de género dentro de las competencias y profesiones digitales. De los 4,2 millones de ocupados STEM en España apenas un 10% (en concreto, 420.000) trabajan en los sectores más digitales de la economía española, de los cuales solo en torno a la quinta parte son mujeres (frente al 79% masculino). Según Women in Digital Scoreboard (WiD), el indicador sobre el grado de desarrollo digital de la mujer que elabora la Comisión Europea, España tiene una importante brecha de género en lo relacionado con profesiones digitales. Solamente hay 12 graduadas en disciplinas STEM por cada 1.000 individuos de entre 20 y 29 años, mientras que la media europea es de 14, y la cifra de los hombres 29,7. Por otro lado, la proporción de especialistas TIC es 1,6%, frente al 5,6% de los hombres.

 

Tecnologías de vanguardia

Tecnologías como la inteligencia artificial, el big data, Internet de las cosas, blockchain, cloud o la robótica, está amasando la economía del dato y del conocimiento. En España, a pesar de no ser un país tan aventajado en inteligencia artificial como Inglaterra, Alemania o Francia, se está demostrando un compromiso firme con su despliegue. Así lo demuestra el lanzamiento a finales de 2020 de la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial, uno de los ejes vertebradores de la Agenda España Digital 2025, y uno de los componentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la economía española.

La implantación del blockchain se está produciendo a un ritmo más lento que el de otras tecnologías, debido al bajo entendimiento y al desconocimiento de su aplicación en el negocio, más allá de las criptomonedas como Bitcoin. Con todo y con ello, GlobalData calcula un importante crecimiento del mercado global para esta tecnología, que pasaría de tener un valor de 3.600 millones de dólares en 2020 a 24.100 millones en 2025, alcanzando los 198.600 millones en 2030.  El informe destaca que nuestro país tiene un ecosistema “vibrante” de blockchain, con 150 empresas dedicadas a este campo, un volumen de negocio anual de 103,5 millones de euros, una importante red de promoción de esta tecnología con más de 500 miembros y ocho universidades con grados relacionados con las cadenas de bloques, lo que nos sitúa como líderes europeos en formación.

La computación cuántica está dando el salto del mundo académico a las soluciones a problemas reales de la ciencia y la economía. La integración de la computación clásica con la cuántica y con la inteligencia artificial constituirá la mayor revolución informática de los últimos sesenta años. Otra de las grandes tendencias tecnológicas de vanguardia es el metaverso, donde cobran una importancia crucial las tecnologías basadas en la realidad virtual y a realidad extendida.



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