Tendencias | Artículos | 12 ABR 2002

Internet, por fin, está en todas partes

Un total de 20 consultores de AT Kearney utilizan diariamente GPRS
Patricia Torralba.
Desde junio de 2001, 20 consultores de AT Kearney España utilizan el servicio GPRS de Amena para sus conexiones a Internet cuando están fuera de la oficina. Todos ellos confirman que hay un antes y un después en la utilización de esta tecnología por el aprovechamiento de tiempos “muertos” en aeropuertos, trenes y hoteles.

Con presencia en España desde hace trece años y una plantilla en la actualidad de 140 empleados, la consultora de dirección AT Kearney se vanagloria de sus capacidades sobre las áreas de estrategia, organización, operaciones y tecnología de información. Para demostrárselo a sus clientes, los responsables de la compañía quieren que sus empleados utilicen las tecnologías más avanzadas en el mercado para su organización interna. Por eso, en junio de 2001 la filial española llegó a un acuerdo con Amena para hacer una prueba piloto con su servicio de GPRS. Sus usuarios dicen notar ampliamente el uso y el después.
“A diferencia del paso telefónico, la tecnología GPRS funciona con paquetes de información y pago en función del número de Megas que utilizo. Además, a partir de utilizar un cierto número de Megas puedes obtener un descuento. Este nuevo concepto cuadra muy bien con el propio funcionamiento de Internet. A final de mes, en vez de una factura en la que te indica el número de minutos durante el que te has enganchado a la red, tienes una información con la cantidad de megas de información utilizada”, explica Álvaro Castells, principal de AT Kearney y uno de los 20 usuarios del servicio GRPS de Amena en la consultora. Cada uno de estos 20 usuarios, entre los que se encuentran los directores de la filial españoles y los jefes de proyecto de consultoría, tienen su propio terminal móvil GPRS y su ordenador portátil, que es en realidad el ordenador que utilizan todos los días ya que debido a que el tipo de trabajo implica mucha movilidad, la empresa ha considerado más útil que cada empleado tenga un portátil en lugar de un ordenador personal de sobremesa.
Generalmente, estos usuarios no leen el correo electrónico en su teléfono móvil, aunque podrían, porque “es demasiado incómodo al ser la pantalla tan pequeña”, sino que utilizan el terminal como un módem de conexión a la red corporativa. “Las ventajas son increíbles. Ahora podemos conectarnos a nuestra red en cualquier parte, incluso en casa del cliente, lo que permite acelerar enormemente el tiempo de resolución de los problemas que van surgiendo en cada proyecto”, dice Castells. “Antes debías esperar a estar en el hotel para chequear tu correo electrónico y muchos de ellos no te facilitan precisamente la conexión a Internet”, continúa.
AT Kearney fue pionero en el uso del servicio GPRS de Amena. Álvaro Castells comenta que: “Primero estuvimos unos meses como conejillos de indias, colaborando con la operadora Amena en la definición de los servicios que nos parecían más útiles y viendo el uso real que se hacía en una empresa, con lo que pudieron ajustar las tarifas. Después, debido a la gran utilidad que le encontramos decidimos contratar el servicio y ampliar el número de terminales que teníamos”. En los meses que han pasado, este usuario dice que el servicio ha ido mejorando, sobre todo en calidad de conexión. “Antes la conexión a Internet iba a la velocidad que puede ir en una casa. Ahora casi se ha conseguido la velocidad de una empresa”. En AT Kearney no están preocupados de que un incremento de usuarios limite esta velocidad de conexión ya que están convencidos de que en ese caso la operadora ampliaría la capacidad de la red y resolvería así el problema. “Además, cuantos más usuarios haya habrá más inversión y se producirá un mayor desarrollo de la tecnología, que tiene francamente un potencial enorme para un tipo de trabajo tan móvil como el de la consultoría”, afirma Alvaro Castells.
“El gran beneficio de GPRS es la inmediatez del dato. Para conseguirla hay muchos métodos pero la utilización de esta tecnología es mucho más barata si se compara, por ejemplo, con el empleo de mensajeros urgentes de ciudad a ciudad, por ejemplo de Madrid a Barcelona, que hasta ahora solía ser una cosa que hacíamos mucho”, destaca Castells, que asegura que su compañía está ahorrando mucho dinero con el empleo de la tecnología GPRS, “no sólo en mensajeros sino también en tiempo de los empleados, que al final es dinero”. Esta afirmación la ejemplifica Castells con el hecho de que en vez de tener que ir a la oficina en fin de semana para descargarse su e-mail por si hay algo urgente, puede hacerlo en un momentito desde su casa. También se puede hacer esta misma comprobación en las salas de espera de los aeropuertos y en los trayectos en tren. “Estuve haciendo un proyecto en Sevilla e iba y venía asiduamente a Madrid. Cada trayecto eran tres horas en las que estaba completamente desconectado, sin poder resolver ningún asunto más que diciendo a los demás lo que tenían que hacer por teléfono. Cuando llegabas a la oficina del cliente tenías que desenchufar un fax para conectar tu portátil, con el inconveniente de las líneas analógicas. Otra solución era que mi secretaria enviara los documentos al correo del cliente, con la pega de que algunas veces la información es confidencial. Con GPRS estos problemas se suprimen totalmente ya que puedes estar conectado continuamente, incluso cuando estás hablando por teléfono”, asegura.
En cuanto a la tecnología UMTS, los usuarios de GPRS de AT Kearney creen que estará bien para conseguir una velocidad de conexión idéntica a la de las redes corporativas pero consideran que no necesitan la cantidad de servicios que traerá asociados, tipo videoconferencias. “Lo único que me gustaría es que se llegara a crear un aparato que fusionara el ordenador portátil con el teléfono para no tener que preocuparte de dos aparatos aunque se está avanzando mucho en este sentido puesto que ya no tienes que cargar con múltiples cables y los aparatos son cada vez más pequeños, más ligeros pero más potentes. También será muy positiva la instalación de dispositivos GPRS en los automóviles”, concluye Castells.

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios