Tendencias | Noticias | 01 MAR 2019

La automatización, un imperativo para las compañías en el siglo XXI

La automatización en los procesos de negocio de las compañías se ha convertido en un fenómeno global que cobra cada vez más relevancia en todos los sectores.
inteligencia artificial
Pablo Hernández (McKinsey)

Los avances en las nuevas tecnologías como inteligencia artificial, software de automatización robótica (RPA), machine learning y plataformas tecnológicas, están ayudando a las organizaciones a redefinir y transformar sus procesos “extremo a extremo”. La automatización del espacio de trabajo está generando una importante oportunidad de alcanzar mejoras en la eficiencia y productividad en el mundo empresarial, así como aumentar a la vez la calidad de servicio ofrecida.

Con el objetivo de analizar los retos del sector industrial ante la revolución tecnológica, McKinsey & Company ha llevado a cabo una nueva encuesta global que recoge las respuestas de 1.303 participantes representativos de todas las geografías, industrias, tamaños de compañías y especialidades funcionales. Más de la mitad de las empresas que han participado en el estudio han realizado ya pilotos de automatización o han completado programas de automatización de procesos en al menos una función o unidad de negocio, lo que muestra que la automatización de procesos es una tendencia relevante en las compañías de todo el mundo.

Una de las principales conclusiones del estudio, es que un 75% de las empresas ya han comenzado a automatizar sus procesos internos (57% del total) o piensan hacerlo durante el próximo año (18% del total), lo que muestra que la automatización de procesos es una iniciativa que permite a las empresas aumentar su eficiencia y productividad. Entre todas las empresas que han participado en el estudio, las pertenecientes a las industrias de telecomunicaciones y high-tech están liderando el camino de la automatización: tres cuartos de los participantes de estos sectores han comenzado a automatizar procesos o han lanzado pilotos de automatización en una función o unidad de negocio.

Asimismo, las grandes empresas (con ingresos anuales superiores a 1.000 millones de euros) están por delante del resto en cuanto a la implementación de programas de automatización. En concreto, el 40% de las grandes empresas sostienen que están aplicando automatización en toda la organización o han automatizado los procesos correspondientes en al menos a una función o unidad completa, mientras que en las compañías más pequeñas la proporción es tan solo de un 25%.

Los resultados del estudio destacan varias prácticas habitualmente utilizadas por las compañías más exitosas en la implementación de estas tecnologías. En primer lugar, los programas de automatización son una iniciativa relevante en sus planes de negocio, son considerados como una prioridad estratégica y cuentan con un caso de negocio aprobado que incluye un impacto en costes, calidad de servicio y beneficios. Estos programas son considerados como uno de los pilares de transformación con una visión de empresa (vs. aplicados de forma individual en algún área funcional) y, asimismo, se consideran como una ventaja competitiva con respecto a sus posibles competidores.

En segundo lugar, la descentralización del modelo de gobierno es otro de los factores relevantes para las compañías con mayor éxito, es decir, que la responsabilidad de desarrollar las iniciativas de automatización sea liderada por las distintas áreas funcionales o unidades de negocios de manera no centralizada.

En tercer lugar, el estudio destaca la relevancia de realizar la automatización con foco en las personas, asegurando la creación de competencias en el equipo interno de la empresa que lidere la automatización, bajo un modelo de gobierno claro con responsabilidades muy definidas. Como último factor clave de éxito, los programas de automatización exitosos se realizan en un ámbito que incluye a todas las áreas de la empresa, con una visión multi-tecnológica, incluyendo no solo RPA, sino todas las tecnologías de automatización cognitivas más avanzadas (asistentes virtuales, machine learning…).

Finalmente, es fundamental definir un rol claro del área de Tecnologías de la Información (TI), involucrándola en todos los proyectos futuros, con un rol claro de selección de las tecnologías, seguridad y mantenimiento de las soluciones implantadas. Más de tres cuartos de las organizaciones que lograron realizar un programa de automatización con éxito aseguran que el equipo de TI participó en las discusiones iniciales de los proyectos de automatización y en la selección de la tecnología. Además, el estudio constata que las empresas que cuentan con un único equipo centralizado de IT realizando las actividades de automatización de toda la organización, han logrado un menor el impacto porcentual, con menor sostenibilidad y menor aceptación de dicho programa por todas las áreas de la empresa.

Por último, no depender de un único tipo de tecnología para estructurar programas de automatización ayuda a las empresas a seguir el ritmo de los avances tecnológicos -cada vez más veloces-, en lugar de verse obligadas a repensar todo el programa cada vez que deban adoptar una nueva tecnología.

 

El autor de este artículo es Pablo Hernández, socio de McKinsey & Company

 



Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios