Tendencias | Noticias | 05 JUN 2019

La democratización del dato, el gran activo de la banca

Superar los errores heredados, gestionar el dato y aportar personalización y una buena experiencia de usuario se han convertido en los grandes retos de la banca. Maximizar estos imperativos permitirá no perder recorrido en la carrera contra las llamadas ‘nativas digitales’.
Portada Insider CW 1367 Qlik
M. Moreno

Es un hecho que las reglas del sector financiero han cambiado. Y lo han hecho auspiciadas por el dato; un activo que las entidades tradicionales siempre han acumulado históricamente pero que, a la hora de cambiar de paradigma, no han sabido reciclar con la suficiente agilidad. Por eso, en el tablero han proliferado nuevos jugadores, muchos de ellos denominados fintech, que a pesar de no contar con ese ‘petróleo’ sí que han avanzado con la refinería, es decir, con la idea y la infraestructura adecuada. Esta explotación del dato redunda directamente en el cliente. Hoy, la confianza del usuario se construye a través de su experiencia y, éste está mudando de un banco para toda la vida a utilizar los servicios de quienes le proporcionen más facilidades a través de una mayor transparencia en la relación y una personalización del servicio basada en su conocimiento. Pero, la carrera acaba de empezar, y no es un sprint, sino un recorrido largo. Las entidades financieras tienen el deber de recuperar kilómetros extendiendo el uso de los datos a toda su operativa: tener una visión única y completa del cliente y traducirla en una oferta individualizada y rentable.

A fin de poner luz sobre estos retos a los que se enfrentan las empresas de la industria, IDG Research y ComputerWorld organizaron, en colaboración con Qlik, una mesa redonda el pasado 30 de mayo en la que participaron expertos de Alia Tasaciones, Banco Finantia Sofinloc, BBVA, Cetelem y Liberbank. Para comenzar, Fernando Maldonado, analista principal de IDG Research, destacó que las barreras de entrada al sector han bajado para posibles competidores. Ya no se necesita tener una red de oficinas extensa y la convergencia del mundo físico con el digital hace que el volumen de la inversión baje. También, las regulaciones vigentes fomentan esa competitividad. Ejemplos claros son la normativa PSD2 y el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR, de sus siglas inglesas). “Antes había un cliente de entidad y se competía con una cartera de productos”, espetó. “Sin embargo, se ha producido una desagregación, la disputa es por cada producto. Por ello, hay que alcanzar la idea de plataforma”.

Asimismo, Maldonado esbozó un mapa con los estadios actuales de la banca española en dicha transformación. En primer lugar, las compañías han ido buscando casos de uso a nivel de departamento.  “En este sentido, es muy importante la llamada ‘última milla’, es decir, encontrar valor, impacto y que el cliente lo aproveche”. En la segunda etapa, se empieza a reutilizar el dato y a compartirlo. Su explotación ya es más transversal y se integra dentro de los procesos de decisión de los negocios. Y, por último, se habla de plataformas, de cómo compartir el dato con terceros, de crear y cocrear API y gestionarlas. En cualquier caso, e independientemente del nivel en que esté cada compañía, Maldonado recomendó: “Las empresas financieras tenéis que pasar a definiros como empresas tecnológicas y guiadas por los datos”.

Acceda a la cobertura completa de esta mesa redonda en este enlace



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