Tendencias | Noticias | 17 JUN 2020

La impresión 3D brilla en tiempos de pandemia

La emergencia de COVID-19 y la falta de respiradores y otro material médico, especialmente acusada en los meses en los que el virus golpeó más fuerte, ha puesto en valor en todo el mundo una tecnología que está llamada a cambiar, antes de lo que imaginamos, la forma de fabricar y producir objetos.
impresión 3D
Esther Macías

Es una vieja conocida y, sin embargo, ha sido durante la pandemia de COVID-19 cuando la impresión 3D ha vuelto a escena con un papel esencial: salvar vidas, gracias a su empleo para producir los respiradores y otro equipamiento sanitario que tanto han faltado en los hospitales, sobre todo en los momentos más virulentos de la pandemia, que se ha llevado por delante la vida de 412.000 personas en todo el mundo (más de 27.000 en España, según el Ministerio de Sanidad). Pero, ¿es realmente la impresión 3D una solución práctica ante una emergencia sanitaria del calado de ésta?

Una de sus grandes ventajas es la libertad que permite a la hora de producir productos y equipos médicos a medida y bajo demanda. Además, como apuntan desde la firma de análisis GlobalData, la disponibilidad de diseños de productos de código abierto está ayudando a las empresas incipientes de impresión en 3D a producir en masa equipos médicos esenciales. Un ejemplo de ello es el uso que se ha hecho de la ‘válvula Venturi’, una pieza de respirador producida a principios de marzo por la empresa italiana de impresión en 3D Isinnova y que se ha usado en todo el mundo.

Por todo ello, desde la citada consultora creen que este mercado seguirá una rápida escalada en particular en el sector salud. Venkata Naveen, analista de GlobalData, afirma que durante la pandemia se ha producido un cambio en el terreno de juego de la tecnología de impresión 3D y que su uso se verá definitivamente impulsado no solo en sanidad sino en otras múltiples industrias. “El actual escenario marcado por unas cadenas de suministro frágiles acelerará el desarrollo de un ecosistema de fabricación digital, impulsado por la tecnología de impresión en 3D”, expone. 

El analista está convencido también de que “la impresión en 3D ha saltado de la etapa de prueba de concepto a una alternativa de fabricación viable y está demostrando su potencial en entornos del mundo real, especialmente en industrias como la aeroespacial y de defensa, la construcción, la de consumo y la automotriz”.

 

Ventajas de una tecnología disruptiva

Jaume Homs, responsable de Impresión 3D de HP España y Portugal, no duda en decir que la situación generada por la pandemia ha puesto de manifiesto cómo la ciencia y la innovación son un importante activo que se pone al servicio de las personas para ayudarlas en momentos difíciles. “Un caso claro lo estamos viendo en la tecnología de impresión en 3D, que ofrece unas capacidades que ayudan a la fabricación de material sanitario allá donde se necesite, en un momento en el que la alta demanda en los mercados internacionales hace muy complicada su adquisición”.

Homs reconoce que antes de esta pandemia, el sector sanitario ya utilizaba la impresión 3D de forma recurrente por sus capacidades de personalización, inmediatez y flexibilidad en la producción de piezas. “Unas características que han cobrado todavía mayor importancia en la situación actual y a las que se suma la reducción del tiempo existente entre el diseño y la producción del material para cubrir con urgencia las necesidades del personal sanitario”.

El experto precisa que esta tecnología permite diseñar, fabricar prototipos, corregirlos y volver a fabricar en un tiempo mínimo y llevarlo a cualquier parte del mundo en cuestión de segundos. “También es importante señalar que la amplia variedad de materiales sobre los que se puede imprimir en 3D reduce considerablemente los costes de producción, lo que no deja de ser una ventaja a lo hora de fabricar importantes volúmenes”. 

Para David Martínez, portavoz del fabricante de impresoras 3D de origen barcelonés BCN3D, que la impresión 3D haya brillado de forma especial en la crisis del coronavirus se debe a que se han unido las dos grandes ventajas que aporta esta tecnología: “Reducir el time to market, pues es la tecnología de fabricación que más rápido puede tener lista una pieza, y la descentralización de la fabricación, ya que permite a particulares y pymes crear productos finales en sus instalaciones sin necesitar de recursos externos”.

 

 

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