Tendencias | Noticias | 26 OCT 2020

Las cinco claves para una arquitectura empresarial dinámica

Las empresas necesitan la máxima agilidad de su sistemas y operaciones para hacer frente a un paisaje económico incierto.
avanzar procesos negocio
Jens Krueger, Chief Technology Officer para EMEA en Workday

En tiempos de incertidumbre, y mientras se afrontan los retos y dificultades consecuencia de la COVID-19, las empresas necesitan nuevos niveles de agilidad organizativa y cambios en todos sus procesos y que vienen de la mano de la innovación tecnológica y la transformación cultural. 

España se encuentra en la decimotercera posición en cuanto a nivel de digitalización de las empresas según el Digital Economy and Society Index (DESI), muy en línea con la media europea, aunque lejos de Irlanda, Finlandia, Bélgica, Países Bajos, Dinamarca y Suecia, líderes en este ámbito. Este índice incluye el nivel de implantación de tecnologías como cloud computing o big data entre otros, cuyo aprovechamiento ha sido clave a la hora de enfrentarse al reto de mantener el negocio durante tiempos inciertos como los que vivimos, puesto que posibilitan aspectos como un teletrabajo efectivo, o el análisis de datos en tiempo real, que ayudan a tomar decisiones ágiles e informadas.

Aunque, como se indica en el Plan España Digital 2025, “La situación excepcional derivada de la pandemia de la COVID-19 ha acelerado el proceso de digitalización, poniendo de relieve las fortalezas y también las carencias tanto desde el punto de vista económico como social y territorial”. Es decir, la digitalización, que muchas veces se percibía como un extra para la empresa, es absolutamente necesaria.

Es evidente que cualquier gran cambio despierta preocupaciones en las empresas, y en este caso, la transformación digital no iba a ser menos. Algunas de las principales dudas son aquellas relacionadas con gastos y tiempos de implantación, por supuesto, pero también con la forma de escalar las iniciativas digitales para obtener resultados tangibles y, al mismo tiempo garantizar la continuidad del negocio. El último estudio de Workday en colaboración con IDC “Adaptable Architecture: The Backbone for Digital Business Models” sugiere que la arquitectura empresarial será el tema que encabezará la agenda TI en los próximos años. ¿Es posible crear una arquitectura que sea duradera en el tiempo y adaptable? ¿Cuál debería ser el equilibrio entre la estandarización de la arquitectura y la flexibilidad? 

Los tiempos inciertos requieren agilidad organizativa 

Aunque nadie puede estar completamente seguro de lo que nos depara el futuro, debemos ser capaces de hacer frente a los tiempos y situaciones cambiantes. En el mundo empresarial, la diferencia entre salir adelante o naufragar está en muchas ocasiones ligado al nivel de desarrollo tecnológico. Gran número de compañías todavía cuentan con tecnologías heredadas que no ofrecen el nivel de agilidad necesario para reaccionar con velocidad y dinamismo y afrontar cambios continuos e impredecibles. Las organizaciones deben hacer de la agilidad un componente central de sus modelos de operación, y eso significa incorporar soluciones que apoyen esta agilidad. Es sin duda un componente crucial para adaptarse al cambio.

Las organizaciones digitales cuentan con mejores resultados financieros

Las conclusiones del informe de IDC apuntan que las organizaciones que trabajan en el ámbito digital son dos veces más rentables y generan ocho veces más ingresos que sus homólogas no digitales. A medida que las empresas se centren en hacer realidad la transformación digital, la prioridad se irá desplazando cada vez más hacia la obtención de resultados financieros

La innovación digital necesita un 'core' inteligente

Un hilo común a lo largo de toda la historia de la transformación digital es la necesidad de vincular la innovación con una columna vertebral ágil que ofrezca un valor real a la empresa. El desarrollo de un "core inteligente", es decir, la capacidad de las empresas para escalar la transformación digital en toda la organización, desde los clientes hasta los empleados pasando por las finanzas, permite a las empresas reaccionar a los cambios del mercado de forma rápida y dinámica. 

El papel del CIO es clave

Mientras que muchos informes se han centrado en el creciente papel de diversos cargos dentro de la gestión de las compañías, no podemos dejar de lado el papel crítico del CIO, que debe llevar la batuta de la transformación digital de la compañía. Es de vital importancia contar con una estrategia digital integrada y de alcance empresarial que alinee y priorice los puntos clave a lo largo de la travesía digital.

Una arquitectura adecuada al negocio

Otra de las prioridades es desarrollar una arquitectura de última generación pensadas de cara a futuro, capaces de impulsar el negocio, y hacerlo adecuadamente. Por ello, las soluciones deben ser inteligentes, integradas y automáticas, ya que son la única forma de tomar decisiones rápidamente y evitando silos de información, lo que permite disponer de toda la información de la empresa actualizada en tiempo real.

Por lo tanto, avanzar hacia la arquitectura adaptable es la decisión más importante que las empresas tomarán en los próximos 10 años, ya que representa la diferencia entre convertirse en una organización digital y abandonar el negocio.

 

 

 


Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios