Tendencias | Noticias | 03 ENE 2020

Tendencias tecnológicas para 2020: las apuestas de IDG Research

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Los expertos de la pata de análisis de IDG argumentan las que serán, en su opinión, las áreas que marcarán el rumbo de la industria TIC no solo este año sino el próximo lustro: el cambio en las prioridades económicas y en las reglas del riesgo, la evolución de las fronteras digitales hacia el cliente y el empleado y la explosión de tecnologías disruptivas como 5G o la informática cuántica.
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Créditos: Kelli McClintock (Unsplash)
Esther Macías

Con el arranque del nuevo año urge ponerse las gafas analíticas y preguntarse qué le espera al mundo de la tecnología este ejercicio. Un año en el que el cambio permanente en el que se ha instalado el mercado es la única tónica que sigue igual desde hace años. Preguntados por cuáles son las grandes tendencias TIC para este 2020, los analistas de IDG Research, Fernando Maldonado y Alberto Bellé, avisan: “Lo que vamos a contar no solo sucederá en 2020; el horizonte que atisbamos es a cinco años vista”. He aquí los hitos que marcarán el camino de la industria TIC y de una demanda cada vez más digital a corto y medio plazo. 

 

Las prioridades económicas cambian

Curiosamente la primera tendencia que destacan los analistas no es precisamente tecnológica sino económica, “pero es de un profundo calado e impacta claramente en el sector; no podíamos obviarla”, argumenta Maldonado. Para estos expertos, la visión de negocio de corto plazo y centrada en el valor para los accionistas sin tener en cuenta el entorno en el que operan está agotada. “Son los propios CEO de las principales empresas los que han redefinido públicamente sus prioridades; claros ejemplos son los presidentes de Banco Santander y Telefónica, Ana Botín y José María Álvarez-Pallete, respectivamente”.

“Lo que los CEO están viendo es que el valor para el accionista no puede estar en conflicto con el valor para la sociedad y esto tiene un impacto también en la industria tecnológica”, expone Bellé, que añade que la llegada de los millennials a puestos directivos está también reforzando esta idea.

La tendencia no es otra que poner a clientes y empleados por delante del accionista y operar teniendo en cuenta el entorno y bajo los principios de la economía circular. “Estos cambios no son cosméticos”, subraya Maldonado, un convencido de que las empresas digitales están impulsando esta visión. “HP es un ejemplo de una tecnológica que ha integrado el concepto de economía circular en su producción, pero no es la única”, añade.

Todo esto conlleva una oportunidad para los proveedores de TI, que deben posicionarse como referentes y early adopters de estos nuevos principios. 

 

 

Nuevas reglas para afrontar el riesgo 

“En un momento de frenética digitalización de los negocios, la velocidad del cambio es mayor que la velocidad para entender y ver los riesgos”, asevera Bellé. Los negocios, añade además, tienen cada vez una mayor dependencia sobre la tecnología y los datos, lo que provoca que el riesgo tecnológico impacte de lleno en el negocio.

La tendencia, por tanto, en este aspecto, será abordar el riesgo desde una doble perspectiva. “Por un lado, será necesario explicar el riesgo tecnológico a los comités de dirección. Por otro, se producirá una evolución hacia la corregulación y la autorregulación”.

Dado que los riesgos cada vez tienen un mayor componente tecnológico –“¿Quién es el responsable de una decisión tomada por un algoritmo o de subir los datos de una empresa a un entorno cloud?”, se pregunta Bellé–, es lógico que cada vez se pida más a los CIO que informen de dichos riesgos a la cúpula directiva.

Asimismo, como es imposible vigilar los límites de unas fronteras que no cesan de cambiar, las empresas no pueden seguir esperando a que sea el regulador el que actúe: tienen que autorregularse. Un ejemplo claro sobre esto último son las iniciativas que han tomado tecnológicas como Google o Microsoft al adoptar unos principios éticos sobre el uso de la inteligencia artificial, recuerda Maldonado.

En lo que respecta al proveedor de tecnología, su actuación, según el equipo de IDG Research, debe ser posicionarse como aliado del CIO y del CISO para mitigar su riesgo y anticiparse a las nuevas regulaciones.

 

La frontera digital hacia el cliente

Más del 90% de los negocios actuales son híbridos e involucran una parte digital pero también física. “Urge, por tanto, integrar perfectamente ambos mundos y aquí lo más complejo es la parte humana y material”, explica Bellé.

En una economía que se desplaza hacia el “todo como servicio”, la última milla (de entrega al cliente) representa un espacio clave para la diferenciación, según el equipo de IDG Research. El problema es que muchos negocios no la han incorporado en su transformación digital. “La clave de un producto no está en la propiedad sino en la experiencia y esto lleva al servicio e implica orientar las TI de otra forma. Muchas empresas no están preparadas para esto”, opina Bellé.

Por tanto, el auge de los modelos de suscripción obliga a los proveedores de servicio a transformar su tecnología. “Aquí la oportunidad para estos pasa por posicionar su oferta en el marco de la llegada y entrega al cliente, su retención y la variabilización de los costes de tecnología para poder lanzar nuevos servicios”, indica Maldonado.

 

 

Impacto de la digitalización en el empleado

En las empresas no solo cambia la forma de llegar y gestionar los clientes. La digitalización también conlleva cambios en la forma de trabajar y tratar al empleado. La realidad es que el entorno de trabajo digital no puede adaptarse al ritmo al que avanza la tecnología de manera que se está abriendo una brecha de complejidad entre la tecnología y las capacidades del usuario.

“Hay procesos que se pueden automatizar pero otros necesitan a las personas y el problema es que con la celeridad la que cambian los entornos de trabajo se abren brechas y se crean islas, de forma que algunos trabajadores pueden sentirse náufragos de la transformación”, señala Bellé, quien urge a cerrar esta fisura.

Esto, por otro lado, está vinculado a otra tendencia: la desaparición de muchos perfiles debido a la automatización (asistentes de voz, RPA o automatización de procesos robóticos, etc.) y la aparición de otros nuevos. “La cuestión que preocupa es la velocidad a la que se produce la renovación. Si las empresas no consiguen capturar nuevos perfiles una brecha que puede ser anecdótica puede convertirse en macroeconómica”.

Es importante, por otro lado, reeducar a los empleados en que el uso de la inteligencia artificial no tiene por qué ser negativo para ellos. “Hay incluso algunas empresas que ya han creado la figura del director de inteligencia artificial, que vela por el impacto, los sesgos, etc. del uso de esta tecnología”.

Aquí la oportunidad para el proveedor de TI es clara y debe alinear su oferta de aplicaciones inteligentes, el hardware y el software de empleado y los espacios de trabajo digitales.

 

5G y computación cuántica como grandes disruptores tecnológicos

¿Qué tecnologías están emergiendo que cambiarán por completo los cimientos de TI que hoy conocemos? Las apuestas de IDG Research son dos: 5G y la informática cuántica.

5G no solo será conectividad. Va a abrir la puerta a la competencia digital en todos los sectores: el mundo de las entregas, el transporte, los hoteles”, expone Bellé. Esta tecnología va a acelerar la digitalización de los productos y servicios en todos los sectores, impulsando la entrada de una nueva ola de actores digitales. Según éste, aunque tardará un tiempo en desarrollarse, la realidad es que “si una empresa no ha convertido su producto en un producto de datos se quedará fuera del mercado”.

La informática cuántica, por su parte, “está llamada a cambiar las reglas de la computación”, apunta Maldonado, quien afirma que elevará los órdenes de magnitud del procesamiento, pero también el potencial de las amenazas, que se incrementará. “Lo que antes se hacía en miles de horas en un plazo de cinco años se podrá hacer en minutos. Es más: podrán resolverse problemas que antes eran impensables de solucionar. Las empresas que dominen esta computación tendrán una clara ventaja sobre las que no lo hagan”, añade Bellé.

Aunque Google e IBM son los grandes adalides de este nuevo paradigma, los analistas recuerdan que hay otras tecnológicas como Fujitsu o Atos que ya han lanzado simuladores de informática cuántica que no hay que perder de vista. “Es un sucedáneo que acelerará todo este nuevo escenario”, indica Bellé.

¿Cómo debe actuar el proveedor de TI ante estas tendencias? Convirtiéndose en un actor tecnológicamente pionero y alinear su oferta preparada para 5G y la emergencia de la computación cuántica, recomiendan los expertos.

 

El equipo de análisis de IDG Research profundizará en estas tendencias en el evento ICT Trends 2020 que tendrá lugar el 28 de enero en Madrid y el 12 de febrero en Barcelona 

 


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