Negocio | Noticias | 14 JUN 2018

Microsoft muestra en España su hoja de ruta en inteligencia artificial

Pilar López, presidenta de Microsoft en España, y Jordi Ribas, vicepresidente corporativo del área de Inteligencia Artificial de la firma de Redmond a escala global, muestran las claves de la apuesta de la compañía por la tecnología del momento.
Jordi Ribas, microsoft
Jordi Ribas, vicepresidente corporativo de productos de inteligencia artificial en Microsoft.
Esther Macías

 

La inteligencia artificial se ha convertido en el nuevo mantra de las tecnológicas. Microsoft no es una excepción y la compañía, que reforzó justo hace un año su estrategia corporativa en esta materia, ha desplegado hoy todo el potencial al respecto en un encuentro con directivos de 300 empresas españolas en Madrid, entre las que se encontraban organizaciones de la talla de Telefónica, Banco Sabadell, Sanitas, Gas Natural Fenosa, Segittur, Grupo Barceló y Accenture. “Vemos una gran oportunidad en la inteligencia artificial, pero sabemos que requiere de una gran responsabilidad”, reconocía Pilar López, presidenta de Microsoft España.

La directiva, acompañada de Jordi Ribas, un español afincado desde hace casi 30 años en Estados Unidos y que actualmente es el vicepresidente corporativo del área de Inteligencia Artificial de Microsoft a escala global, describió las bondades de una tecnología que, tal y como la entiende la compañía de Redmond, “potencia y mejora la inteligencia y las capacidades humanas; y nuestra visión es permitir a las compañías que puedan desarrollar la inteligencia artificial de forma segura”.

En este sentido, recordó la directiva, Microsoft ha elaborado un marco ético en el terreno de la inteligencia artificial que se basa en desarrollar sobre esta tecnología siguiendo siempre los principios de ecuanimidad, seguridad, privacidad, inclusión, transparencia y responsabilidad.

Y parece que la industria empieza a reconocer el valor esta tecnología pues, según un reciente estudio elaborado por PwC a petición de la tecnológica y desvelado en el encuentro, casi el 70% de las organizaciones españolas tiene en marcha o tiene previsto iniciar proyectos de inteligencia artificial de forma inmediata, sobre todo en las áreas de experiencia de cliente y en la toma de decisiones, y más de un 80% de los directivos creen que esta tecnología supondrá una ventaja competitiva para sus organizaciones.

 

Una tecnología fruto de una ‘tormenta perfecta’

Para Ribas, la inteligencia artificial es fruto de la “tormenta perfecta” que se ha producido al confluir tres elementos: “Una capacidad de cómputo que no para de crecer, la existencia de cada vez más y más datos y el surgimiento de una nueva generación de algoritmos avanzados que están mejorando las técnicas de deep learning y cuyas funcionalidades se acercan a las capacidades humanas en algunos aspectos”.

El directivo hizo hincapié en cómo las empresas pueden usar estos algoritmos en la nube inteligente y emplearlos para sus propios desarrollos, mejorando aspectos como la transcripción en tiempo real de conversaciones, la identificación de imágenes con técnicas de visión artificial o la analítica de datos recogidos por sensores. Ribas puso ejemplos de cómo una empresa energética, otra de edificios inteligentes y otra de agricultura emplean la inteligencia artificial para optimizar su labor. Además, recalcó el papel que tiene esta tecnología en aspectos como la accesibilidad (el propio equipo de Ribas ha desarrollado una aplicación para que facilita a los invidentes saber qué objetos tiene en el espacio que les rodea) o la mejora del medio ambiente (la empresa de Redmond cuenta con el programa AI for Earth mediante el que ofrece a las ONG y otros organismos el acceso a herramientas y servicios de inteligencia artificial y apoyo técnico para que puedan abordar de manera más eficiente y efectiva cuestiones y problemas relacionados con el agua, la agricultura, el cambio climático y la biodiversidad).

Finalmente, frente a uno de los principales miedos que produce el avance de esta tecnología, la pérdida de puestos de trabajo, Ribas afirmó: “Las tareas más sencillas podrán ser reemplazadas por la inteligencia artificial, pero se generarán otro tipo de empleos interesantes. Se abrirán oportunidades inmensas en salud, genómica, en medicina de precisión y banca”. Para el directivo, datos como el que apunta la OCDE de que se perderán 100 millones de empleos con el uso de estas herramientas son “exagerados”. Además, subrayó por su parte López, “hay tareas humanas que no pueden hacer las máquinas”.

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