Economía digital | Artículos | 01 DIC 1997

Sitios Web con estilo

Una guía útil para perfeccionar la edición y el diseño de sitios web
Pedro Arconada.

Los puntos más importantes a tener en cuenta para desarrollar un Web correcto pasan por definir las metas, la uniformidad del diseño y el tratamiento de los gráficos. Se trata de un esfuerzo por aproximar, recopilar y combinar una serie de criterios básicos de gestión de la información, diseño editorial, diseño gráfico y diseño de interfaz que afectan especialmente a la creación de sitios web. Aunque a veces son sólo los principios básicos tradicionales de la edición impresa los que se aplican a las publicaciones basadas en HTML.

Definir las metas

A menudo, la gente olvida las razones de creación del sitio web que se está diseñando. El propósito de diseñarlo con delicadeza no significa que se deba construir un proyecto arrebatador y fresco, o simplemente para ganar premios o reconocimientos. Ha de realizarse atendiendo a aquello para lo cual fue concebido. Si se hace un sitio para una compañía, a veces la meta es simplemente distribuir información sobre la firma. Frecuentemente, sin embargo, la meta verdadera está en vender o anunciar algún producto de la compañía. Obviamente, la estructura y diseño del web tendría que variar mucho dependiendo de cuál de esos objetivos se considere prioritario. Por otra parte es normal que haya más de una de meta cuando se construye un sitio web.

Antes de comenzar un proyecto es conveniente bocetar o escribir una declaración de los objetivos del sitio. Pero ¿cómo saber cuáles son sus metas? Fácil. Poniéndose en el lugar del cliente. Si usted es su propio cliente, pregúntese qué diría si contratase el proyecto a una firma externa. Este es el enfoque crítico para lograr un resultado satisfactorio. Y lo que también proporciona una base constructiva para las decisiones de diseño durante el proyecto. Teniendo una meta clara se resolverá mejor el posible olvido de los fundamentos básicos del Web, y se pueden fijar frecuentemente los argumentos de diseño que ambas partes acuerden.

Lo primero a tener en cuenta dentro del proceso de crear un Web es definir las metas que se proponen con la publicación de las páginas que lo componen. Las páginas pueden clasificarse según el propósito que las envuelva. Atendiendo a los objetivos planteados, pueden aplicarse varias elecciones de diseño:

1. Si se quiere ofrecer un servicio habrá que crear una interfaz de usuario que facilite y permita a la gente, por ejemplo, escoger productos para comprar, configurar los ordenadores o realizar la búsqueda de información. Las páginas web que presentan estas intenciones deben entenderse con suma facilidad ofreciendo un aprendizaje muy breve y una documentación concisa. Han de verse casi de un vistazo y todas las acciones esperadas y deducidas por el usuario deben controlarse en la presentación de la página. Las páginas tenderán a ser cortas, despejadas, y de fácil navegación. Algo tan sofisticado como la compleja simplicidad.

2. Si está intentando vender productos o servicios la presentación de información debe tener muchas apariencias. Si se vende algo, se requiere una presentación muy escueta, especialmente si trata de cautivar a gente que puede ser reacia a leer. Todo lo que fuerce a una persona a buscar, navegar o, lo que es lo mismo, a usar los controles en los navegadores, reducirá las oportunidades de conseguir que se lea lo que se quiere que lea. Los lotes muy detallados y las presentaciones muy abundantes (que pueden funcionar bien para otros tipos de la información) confunden y frustran a la audiencia.

3. Si se publica una información que interesa a una determinada audiencia lo mejor es usar páginas largas, donde se analizan los asuntos con más detalle, y se pueden descuidar más los aspectos de la capacidad psicológica del comportamiento de rechazo en el lector. Existe una tensión, que es posible en este tipo de publicaciones, entre la cantidad informativa que se ofrece y el deseo del auditorio por conseguir la información eficiente que necesita. Lo que puede ser un formato adecuado para la venta de un producto fracasa cuando se obliga a la gente a navegar en segmentos cortos para obtener la documentación que se persigue, provocando un tormento innecesasario para contestar a sus necesidades.

4. Si sólo ofrece una colección de enlaces a otras páginas o referencias, se encuentra ante el tipo de página más fácil de crear, ya que requiere menos cantidad de contenido original. Lo mejor es hacer listas en donde se califiquen y cataloguen los enlaces que se presentan, aplicando una valoración descriptiva más allá del mero apunte de presentación.

Probar a definir la gente a la que se pretende llegar para analizar las necesidades de la personas que acudirán a leer las páginas interactivas es la mejor forma de comenzar cualquier tipo de proyecto de publicación. Por ejemplo, basta con imaginar el perfil de quien va utilizar la información. ¿Empleados, clientes, usuarios de algún producto, curiosos? Cuanto más se conozca las características de los visitantes de la web que se mantiene más se podrán centrar las necesidades que se pueden aportar y los planes de ampliación se hacen más asequibles y nítidos. Un buen truco es responder a la pregunta: ¿cuáles son los problemas que están intentando resolver los lectores que nos visitan?

Tampoco hay que olvidarse de mostrar la intención de la publicación lo más claramente posible. Los documentos tienen respuestas diferentes dependiendo de la intención mostrada.

Tender hacia la consistencia

La uniformidad ha de ser extrema. El objetivo debería ser crear un sitio donde cualquier usuario reconozca el sitio desde cualquier sección en que se encuentre. Esto no significa todo las páginas deban parecerse como dos gotas de agua. Pero la estructura y la configuración usadas en el sitio debería ser uniforme. Si cada sección es totalmente diferente, probablemente no ha creado realmente un "sitio web", sino un manojo de páginas interconectad

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