Especial CW Pulso al escenario digital pospandémico

César Maurín (CEOE): "La pandemia ha demostrado la necesidad de invertir en I+D+i"

El director de Digitalización, Innovación, Comercio e Infraestructuras de la patronal ha puesto de manifiesto la necesidad de invertir en la materia, así como de resolver uno de las principales barreras para su ejecución: la de trasladar la innovación de la academia a la empresa.

César Maurín
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Nerea Bilbao / Imagen: Juan Márquez

César Maurín Castro es el director de Digitalización, Innovación, Comercio e Infraestructuras en CEOE, un departamento que aglutina una cuarta parte de las comisiones que hay en la patronal. También es miembro del INCIBE y del Foro Nacional de Ciberseguridad. En la charla con ComputerWorld, que se engloba dentro del especial Pulso al escenario digital pospandémico, el portavoz considera que la pandemia ha acelerado la digitalización de las empresas y la concienciación de la necesidad de hacerlo a aquellas que no habían dado el paso. Para ello es necesario el apoyo de las autoridades ejecutivas y mucha voluntad política, algo que ha visto tras la puesta en marcha de la Agenda Digital 2025 por parte de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial.

 

¿Cómo ha afrontado la propia patronal estos dos años de pandemia a nivel interno?

Nos hemos adaptado de una manera muy ágil en la medida que hemos tenido que teletrabajar en el período del confinamiento extremo como el resto de las empresas. No hemos dejado de trabajar ni un solo minuto, ni un solo día.

La adaptación ha sido muy buena. Desde el punto de vista de la patronal hemos tenido que estar dando servicio y resolviendo las dudas que se iban generando en relación a toda la nueva normativa que se ha ido creando, fruto de la pandemia, como todos los reales decretos de último momento que hacían exclusiones o que situaban a unas empresas como servicios esenciales. Ahí se ha respondido de una manera realmente eficaz y se han satisfecho las demandas que nos venían desde las organizaciones empresariales y de las empresas miembro. También hemos estado en los medios explicando cuál era la situación.

 

El plan España Digital 2025, que pretende ser la hoja de ruta de transformación digital del país para los próximos años, es un programa en el que habéis participado activamente. ¿Cuál ha sido la aportación concreta de la patronal y cuáles fueron las peticiones?

Se han recogido muchas de las cosas que solicitábamos. De hecho España Digital 2025 tiene una estructura bastante parecida a nuestro Plan Digital 2025, también en el nombre, en el que hemos recogido temas sobre los macro proyectos tractores que proponíamos en distintas áreas como la del vehículo conectado, del turismo, de la salud o los relacionados con la ciberseguridad y la digitalización de las pymes, uno de los grandes caballos de batalla en España. Hay una correlación entre las necesidades y los temas más importantes que nosotros trasladábamos y lo que aparece recogido en la Agenda Digital para España.

También nos han escuchado en cuanto a formación, porque hay un gran déficit en capacidades digitales. Incluso si tenemos en cuenta el DESI, el indicador a nivel europeo, estamos en una situación en la que, aunque hemos mejorado en una serie de parámetros como la conectividad, estamos peor en capacidades digitales de la población y tenemos escasez de técnicos en TIC. Éstos sólo representan el 1,1% del empleo femenino total por ejemplo, un área, la de género, donde el déficit es mayor aún. Y hay que añadir que estamos en peor situación que en el ámbito de las tecnologías en las empresas, fundamentalmente en las pymes. Esto supone que si esta integración no es plena y si además hay un déficit de talento, las empresas no están aprovechando al 100% todas las ventajas de la tecnología y de la digitalización como el big data, la IA o el IoT.

"La Agenda Digital 2025 era necesaria porque la última que tuvimos en España data del 2013"

 

¿Crees que hubiera existido este plan sin pandemia?

Creo que sí. La voluntad de la Secretaría de Estado de digitalización e IA que recae en Carme Artigas ha hecho un trabajo muy exhaustivo. Aun sin pandemia, probablemente sí hubiera salido y probablemente todos los planes de los que hemos hablado, como de digitalización de pymes, modernización de administraciones, etc. hubieran salido igualmente. Además, la Agenda Digital era necesaria porque la última que tuvimos en España data del 2013. Con las inestabilidades políticas y otros problemas, los sucesivos gobiernos no pudieron poner o no pusieron en marcha una agenda digital para España, que era fundamental. Esta Secretaría de Estado sí que ha sido muy ágil a la hora de proponer y de actuar.

 

¿Cómo reciben las empresas todos estos planes? ¿Lo hacen con cautela por si se queda todo en el plano teórico y esperan hasta verlos implementados en la práctica?

Las empresas siempre reciben con cierta cautela los planes y todas las iniciativas hasta ver si se actúa con eficacia y agilidad en la gestión. Lo mismo pasa con los fondos europeos. No vamos a negar que puede existir cierto recelo hasta que se ve cómo funcionan. Insisto, creo que existe esta voluntad por parte de la Administración para que la traslación sea ágil. Otra cosa es que hasta el momento no se haya sido capaz de gestionar eso con esa efectividad por las rigideces normativas o del propio sistema español de gestión de este tipo de ayudas.

 

Muchas prioridades en relación a las TIC se han improvisado y actualizado por el efecto pandemia. ¿Distan mucho las necesidades que creíamos que tenían los sectores económicos con las que realmente han dejado en descubierto la pandemia?

Es cierto que algunas necesidades se han transformado. El gran cambio está, sin embargo, en la velocidad de adaptación. Nos hemos dado cuenta de la necesidad de digitalizarnos de una manera además acelerada y también hemos puesto en valor lo que suponía la digitalización.

Se han vencido también muchos miedos. Antes había una total desconfianza hacia el mundo online por parte de muchas personas y ahora existe la necesidad de incorporarse al mismo. Las empresas han sido conscientes de que tenían que digitalizarse sí o sí; todas aquellas que dudaban ya no lo hacen. Por otra parte, debemos ser conscientes de que el incremento del tráfico de gestiones, del tráfico de datos, de la incorporación de más personas y más empresas al ámbito digital ha ocasionado mayores riesgos de ciberseguridad. Esto lo han aprovechado también los “malos” para cometer más delitos y llegar a más personas y empresas a las que poder acceder para cometerlos.

Todo tiene el lado positivo de la integración de más empresas y personas al ámbito digital, de que se han derrumbado algunas barreras como la falta de confianza, pero por otra parte hay que ser muy serios con el tema de la ciberseguridad.

 

Ahora que el presidente ha anunciado el Plan Nacional de Seguridad, el tema de la ciberseguridad se ha convertido en un asunto de Estado. ¿Qué aspectos considera la patronal que debe incluir este plan en relación a las necesidades y demandas de las empresas?

Primero tenemos que esperar a ver qué contiene ese plan. Hay que ser cautos y ver lo que se propone. Pero es verdad que no se ha dejado de trabajar en el ámbito de la ciberseguridad. Yo mismo formo parte del Foro Nacional de Ciberseguridad y se han elaborado una serie de trabajos que se presentaron recientemente al presidente del Gobierno y que pretenden actuar en distintos niveles: tanto en el ámbito de las personas como de las empresas, como el de lo que llamamos cultura de la ciberseguridad, esto es, esta faceta de sensibilización que hay que hacer con ciudadanos y empresas, y por otra parte en el desarrollo de la propia industria de ciberseguridad en España, que tenemos que potenciar y valorar. Tenemos el Centro Criptológico Nacional y el INCIBE, que es un centro de primer nivel en el marco europeo y mundial.

 

“La transferencia de tecnología de la academia a la empresa es el gran caballo de batalla”

 

Tu departamento se responsabiliza de la gestión de siete comisiones, una cuarta parte de todas las de CEOE. Una de ellas es la de I+D+i, que es clave para impulsar la competitividad de las empresas. ¿En qué áreas hay que trabajar para mejorar esa competitividad de la economía española?

Con la pandemia se ha puesto en valor no solo la digitalización, sino también todo lo relacionado con la I+D+i. Me estoy refiriendo sobre todo a la investigación médica, a las vacunas. Ahora es, más que nunca, cuando se ha visto la necesidad de invertir en este y otros campos. Aquí tenemos especial interés en que la Ley de la Ciencia, que se está tramitando, incorpore todas esas acciones que potencien la investigación como tal en el ámbito académico pero sobre todo en su traslación al tejido empresarial. La transferencia de tecnología es el gran caballo de batalla con el que siempre nos topamos. Es el ámbito en el que más hay que mejorar.

Tenemos que intentar que las empresas inviertan más en I+D y en su traslación al mercado, que es la innovación. Es esencial que se establezca el marco favorable para que las empresas inviertan en I+D y por otro lado para que a los investigadores les resulte de interés establecer ese vínculo con las empresas. Por una parte los investigadores en su carrera profesional tienen la valoración de todos los estudios y análisis científicos que hacen y esto les da una valoración como académico, pero debería valorarse más en el currículum de los investigadores su aportación a proyectos que hacen conjuntamente con empresas. Esto beneficiaría la transferencia de tecnología. Por otra parte entendemos clave que se mantenga un marco fiscal favorable para las actividades de I+D+i, un marco fiscal en el que exista una certeza y una seguridad jurídica, y sobre todo que sea favorable para que a las empresas les interese hacer I+D.

 

"Tenemos que intentar que las empresas inviertan más en I+D y en su traslación al mercado, que es la innovación"

 

También es muy importante que el presupuesto destinado a la I+D, sobre todo a la empresarial, se ejecute, porque en los últimos 10-15 años, el presupuesto destinado a estas actividades la ejecución ha sido de entorno al 30%. Primero, porque no eran medidas muy atractivas para las empresas, entonces no las utilizaban. En muchos casos eran préstamos con unas condiciones que no eran favorables, y por otro lado, las condiciones de justificación y de justificación del esquema de lo que se había realizado en el seno de la empresa con esos fondos o préstamos era farragoso.

 

¿Hay voluntad política para la creación de ese marco?

Entiendo que sí. No conozco ningún gobierno que no tenga voluntad de mejorar la I+D+i y la digitalización, porque son elementos clave de competitividad. En cuanto a la voluntad política, yo creo que todos los gobiernos son conscientes de esto. Es verdad que algunos aplican unas medidas que sí favorecen a que las empresas hagan I+D y otros no están tan acertados.

Veremos ahora cómo se desarrolla la Ley de la Ciencia y cómo se articulan algunos proyectos cuya base son actividades de I+D y sobre todo de innovación.

 

Uno de los debates que está sobre la mesa y que más preocupa tras la pandemia es la salud mental de los empleados. ¿Cómo está afectando a las empresas y cuál es la recomendación de la patronal para impulsar el bienestar y paliar los efectos?

Son datos muy difíciles de recoger. Deberíamos hablar de la salud mental general de los ciudadanos, porque hemos estado sometidos a unas situaciones de un estrés muy intensas, como el confinamiento y restricciones.

Lo que se ha tratado desde CEOE es volver a la normalidad lo antes posible, por salud mental y por la propia gestión del día a día de los trabajadores y de las empresas. Hemos tratado de normalizar la situación siempre manteniendo las cautelas sanitarias.



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