Economía digital | Artículos | 01 ABR 1997

Consejos para crear páginas Web

Cristina Macía.

Si lleva algunos días (u horas) navegando por la Red, habrá visitado diferentes páginas personales o comerciales, y quizá haya llegado a la conclusión de que puede, quiere o necesita aportar algo nuevo a la comunidad de Internet. Este artículo le explicará lo que tiene que hacer para publicar su propia página web.

La buena noticia relacionada con la publicación de páginas web en Internet es que existen empresas dedicadas a crear "sitios web" y páginas para clientes particulares o empresas, como WebForte (www.webforte.com/EFmain.html), Control C Website (www.controlc.es/) o, en castellano, Diseñador de sitios para el tejido mundial (www.pipeline.com/~mrtony/Sindex.html). En España, muchos proveedores de acceso a Internet, diseñadores y empresas especializadas, de los que encontrará anuncios en las revistas, también ofrecen este servicio. Por lo general, le ofrecerán una amplia gama de posibilidades: desde la creación completa de la página (diseño, imágenes, textos y darla de alta en buscadores, todo incluido) hasta la simple organización y programación de los elementos que usted proporcione.

La mala noticia es que, obviamente, hacerlo por encargo cuesta dinero. Para volver al terreno de las buenas noticias: usted mismo puede diseñarla, crearla, publicarla y publicitarla. Como estamos dando buenas noticias, basta decir que por suerte todo esto es muy sencillo, sobre todo si tiene unos conocimientos básicos de inglés. Y si el idioma de Shakespeare no es lo suyo, no desespere, también hay abundante material en castellano que le permitirá publicar su página sin mayores problemas.

Declaración de intenciones

En primer lugar, ¿quién puede tener un espacio en la Red? La respuesta a esto es fácil: todo el mundo. Y de manera muchísimo más sencilla de lo que se imagina, como verá más adelante. La segunda pregunta es, ¿por qué quiere alguien tener un espacio en la Red? También es fácil, pero la respuesta no es una, sino muchas, y todas igualmente válidas: tal vez es usted propietario de un pequeño negocio y le interesa dar a conocer sus productos; o quiere proporcionar apoyo técnico e información a sus clientes de una manera rápida y eficaz; o tiene un tema de interés y le interesa contactar con otras personas que lo comparten; o, simplemente, desea experimentar con un nuevo medio de comunicación. No importa cuál sea su intención, lo importante es que la tenga clara, porque de esta intención dependerá en gran medida el diseño que dé a su página web.

Una vez tenga una idea definida del objetivo de su página le será mucho más fácil enfocar el tema del diseño. Las mejoras en la velocidad de la Red en los últimos tiempos han suavizado la antigua polémica "páginas gráficas frente a páginas informativas," pero no han acabado con ella, así que tendrá que elegir: ¿quiere que en su página predomine el texto o los gráficos? Cada opción tiene ventajas y desventajas, y sobre todo partidarios y detractores. Las páginas que se inclinan más hacia el texto suelen tener mejor contenido y proporcionar más información, que en última instancia es de lo que se trata; las páginas que se decantan hacia lo gráfico resultan mucho más atractivas visualmente. Pero una página con exceso de texto, si no está bien diseñada, puede resultar monóntona; y una página con demasiados gráficos, o ilustraciones de tamaño muy grande, tardará mucho en cargarse en los navegadores y desalentará a los internautas con conexiones más lentas. Como suele pasar con casi todo, un sabio término medio es lo más interesante, pero en sus viajes por la Red encontrará excelentes ejemplos de páginas de ambos tipos... y también muestras deplorables que le enseñarán lo que no se debe hacer al diseñar una página web.

Párrafo aparte merecen las "páginas de recursos" son páginas que no tienen contenido en sí, sino que proporcionan enlaces a otras páginas en función de un tema concreto. Imaginemos por ejemplo que en un momento dado le interesó localizar páginas con recetas de cocina para diabéticos, y ahora dispone de un buen puñado de direcciones que le gustaría compartir con otras personas que buscan la misma información. Publique una página de este tipo y ahorrará mucho trabajo a otros internautas.

En cualquier caso, sea cual sea su opción, es imprescindible que tenga claros sus objetivos y preferencias antes de pasar al diseño y creación de la página en sí.

El espacio para la página

Lo primero que necesita es un espacio en la Red, o lo que es lo mismo, en el disco duro de un servidor de Internet. Lo más probable es que su proveedor le ceda un espacio gratuito, pero de lo contrario siempre puede contratarlo a precios bastante asequibles. En este caso el precio dependerá de la cantidad de espacio que requiera su página. Tenga en cuenta que el espacio que le cede su proveedor suele ser limitado (uno o varios megabytes), aunque más que suficiente en general para una página o páginas que no abusen de elementos gráficos ¡Es sorprendente la cantidad de información que cabe en medio megabyte! Incluso hay proveedores que, sin necesidad de contratar sus servicios, le publicarán su página web de manera gratuita, a cambio de que incluya un pequeño anuncio en ella. Encontrará una lista de los servidores que albergan páginas web sin cargo alguno en Free homepages (www.vivanet.com/~woodj/money-mart/freeway/homepages.html).

HTML: el lenguaje de la Web

Lo siguiente que necesitará es aprender el lenguaje de programación HTML (Hypertext Markup Language), que es el que entienden los navegadores. Si las palabras "lenguaje de programación" le han hecho dar un salto en la silla, acomódese de nuevo: el HTML es realmente sencillo, y en

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