Tecnología | Artículos | 14 MAY 2004

José Luis Solla, director general de EMC Iberia

"EMC es la única compañía que apuesta por el almacenamiento como eje de la infraestructura TI"
Una empresa de fuertes convicciones. Así se podría definir a EMC. Una compañía que hace tres años tuvo que replantearse su posición, y, que precisamente, gracias a esa absoluta convicción no sólo superó ese bache, sino que salió convertida en un auténtico referente en el mercado del almacenamiento. Las compras de Legato, Documentum y VMware han consolidado su estrategia basada en la centricidad del almacenamiento.

El pasado año se podría definir como un punto de inflexión en la historia de EMC: vuelta a los números negros y la compra de Legato y Documentum; haciendo realidad cada vez más la consolidación de EMC como una compañía especializada en software.
- Efectivamente, el pasado año ha marcado un cambio de tendencia y la superación de un punto de inflexión. Me explico, tanto EMC como el mercado de almacenamiento venían de una época marcada por una clara contracción de los presupuestos. Y en esos momentos, EMC apostó de una forma decidida, sin ningún esbozo de duda y con una agresividad desconocida hasta la fecha, por una visión de futuro. Hay que tener en cuenta que esta decisión se toma en un momento en el cual EMC había registrado unas pérdidas importantes y lejos de iniciar una etapa de desinversión, decide mantener su nivel de inversión en los 1.000 millones de dólares anuales en I+D. Todo ello con el objetivo de que nuestra visión basada en la centricidad de las soluciones de almacenamiento supusiera un cambio de paradigma en las empresas. Y el tiempo nos ha dado la razón.

¿Podría ampliar la idea de ese cambio de paradigma?
- Antes el esquema básico y común se basaba en almacenamiento conectado a servidores y ahora ese almacenamiento ha pasado a conformar el eje central de la infraestructura de TI, en la cual los servidores y ordenadores se posicionan conectados como periféricos del almacenamiento. Este es el cambio. Y la inteligencia, aunque buena parte de ella sigue residiendo en los ordenadores, una porción claramente significativa ha pasado al almacenamiento. En definitiva, el almacenamiento ha obtenido una categoría clave que podría definirse como la Unidad de Cuidados Intensivos de los clientes.

Este cambio de paradigma, ¿ha sido fruto de la evolución lógica o bien ha sido algo forzado por empresas como EMC?
- No, nosotros no hemos forzado nada. Simplemente nos hemos anticipado. Hemos sido capaces de ver que la evolución iba a ir por donde ha ido. Estamos en un mundo digital que ha cambiado el panorama de la información. Además, el crecimiento espectacular del volumen de información al que se le añade un valor cambiante en el tiempo, junto con un cambio en la forma de actuar de las organizaciones, han propiciado el posicionamiento de los sistemas de gestión de la información como el centro neurálgico de las organizaciones.

¿Cómo se están adaptando las empresas a este cambio?
- La mayoría de las empresas son conscientes de esta nueva realidad. Lo que cambia es la forma en que afrontan su papel en ese nuevo escenario, los hay muy avanzados y los hay muy atrasados. Aún así, existe una constante común a todos ellos y es su reacción ante este nuevo escenario. Y el primer paso a abordar pasa por la reordenación de sus infraestructuras. Hay que tener en cuenta que en la actualidad la mayoría de las empresas tienen todo distribuido y en general son entornos caros, complejos y que presentan claras dificultades y grandes riesgos de interoperabilidad entre sus diferentes entornos.

¿Cuál es el primer paso que ya están afrontando las empresas en este sentido?
- El primer escalón pasa por la consolidación, estratificación, puesta en red y gestión, y destaco la gestión porque hay que ser conscientes de que si en la actualidad un administrador gestiona de 2 a 4 terabytes en un par de años deberá ser capaz de gestionar del orden de 300 TB. Y, ciertamente, hay empresas que ya han abordado este cambio. Una vez que se supera esta primera fase hay que hacer frente a la cuestión ineludible de crecimiento exponencial en el volumen de información que es obligatorio gestionar. Y de acuerdo con esto traigo a colación el objetivo de EMC que dice que “nuestro reto es conseguir que los clientes obtengan el máximo valor de su información al mínimo coste total posible en cualquier momento del ciclo de vida de la información”. Esta es nuestra misión y es lo que estamos haciendo.

Ha comentado cuatro pasos ineludibles para abordar este nuevo escenario, ¿cuál de ellos es el más crítico desde el punto de vista de costes?
- Sorprendentemente en la fase de consolidación no sólo no se invierte, sino que se desinvierte porque se consigue un ahorro absolutamente claro.

¿Podría ejemplarizar esta afirmación?
- Absolutamente. Donde mayor crecimiento hemos registrado es en aquellos clientes que se encontraban en una clara reducción de presupuestos. Unos clientes que nos indicaban que no disponían de capital para invertir. Y nuestra respuesta era que nos permitiese analizar su instalación y su gasto ya que estábamos seguros de que con un proyecto de consolidación íbamos a ser capaces de reducir su presupuesto anual. De hecho, nuestro foco durante el pasado año y el presente ha sido y es ayudar a las empresas a reducir costes, minimizar riesgos y gestionar niveles de calidad de servicios. Durante este año seguiremos en esa línea pero ya empezamos a entrar en proyectos en los cuales ayudamos a generar incrementos en las ventas. Algo que no es fácil de conseguir pero que es factible alcanzarlo si se gestiona la información precisa de los clientes.

¿Cuál es el factor diferencial por el cual una empresa se decanta por las soluciones de EMC?
- Pues fundamentalmente porque EMC es la única compañía que apuesta por la visión del almacenamiento como elemento central. No quiero decir que los demás suministradores no compartan nuestra visión sino que la posponen por no entrar en conflicto con sus propios intereses. En cambio nosotros creemos que los clientes tienen un problema de complejidad, riesgos...el cual se ataja a través de una centricidad del almacenamiento. En definitiva, las empresas apuestan por EMC porque tenemos la visión, hemos invertido en ella y además, hemos puesto en el mercado una serie de productos hardware y software que comprenden una parte de un todo que es una estrategia de futuro. No hay ninguna empresa que disponga de una oferta más amplia, precisa y sincronizada con la realidad que la nuestra.

Uno de los conceptos que más auge está registrando es el ILM. Tanto es así, que en estos momentos no existe suministrador de almacenamiento que no cuente con estas tres siglas en su oferta.
- Bien, todo el mundo habla de ILM. Hasta aquí de acuerdo. Pero, ¿cuántas empresas han invertido de forma decidida comprando compañías como Legato, VMware y Documentum? Nuestra visión es, como decía antes, conseguir que las empresas obtengan el máximo valor de su información al menor coste posible, en cualquier momento del ciclo de vida de dicha información. Esto es ILM y nosotros no sólo hablamos, sino que invertimos fuertemente en soluciones para ayudar a nuestros clientes.

Como ya se ha comentado anteriormente EMC ha realizado un gran esfuerzo durante los dos últimos años con el objetivo de situarse en puestos de clara ventaja respe

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