Consultoría | Artículos | 09 MAY 2003

IBM refuerza sus servicios de outsourcing de proceso

Tras la adquisición de PWC Consulting
La globalización del mercado ha traído bajo el brazo un nuevo concepto de supervivencia del negocio en las empresas tecnológicas: la externalización. Definida como la delegación de todas o parte de las funciones de los sistemas de información de una organización en un socio tecnológico, el outsourcing aparece en el mercado bajo las modalidades de infraestructura, aplicaciones y de proceso. Esta última se ha erigido en un pilar clave para IBM, tras la adquisición de PwC Consulting, sobre el que va a girar buena parte de la nueva oferta de servicios del fabricante para este año.

“Un proyecto de outsourcing debe ir acompañado de una transformación del negocio de la empresa”. Con estas palabras Manuel Corral, responsable de los servicios de outsourcing de IBM España y Portugal, desmitificaba el criterio de reducción de costes, como la única razón argumentada por las empresas para afrontar un proyecto de externalización. Lo cierto es que a día de hoy, y así lo refleja un informe presentado por Gartner sobre los criterios de los ejecutivos para tomar la decisión de externalizar, un 79% sitúa a la reducción de costes como principal razón, mientras que un 75% afirma que una de las ventajas del outsourcing es que permite disponer de más recursos para dedicar a las tareas esenciales de su propio negocio. Le siguen en orden descendente, la mejora de la calidad del servicio, mantener una ventaja competitiva, generar valor para los accionistas, así como la mejora continua de procesos e implantación de estándares.

Entrada en escena del BTO
Aunque el concepto de Business Transformation Outsourcing (BTO) ya estaba presente en la oferta de externalización de IBM, tras la adquisición de Pricewaterhouse Coopers el fabricante no sólo ha visto reforzada su oferta de servicios de procesos sino que le permitirá llevar a su máxima expresión el concepto de business on demand, donde una organización esté preparada para reaccionar ante cualquier circunstancia del mercado. Según un informe realizado por IBM Global Services, los objetivos que buscan la empresa española al emprender un proyecto de BTO se enumeran por orden de importancia en una focalización en las competencias fundamentales de negocio, reducción de costes operativos, la reducción de costes, incremento de la calidad del servicio, acceso a expertise técnico y externalización del personal propio.
El BTO nace, según explica Albert Escala, responsable de Servicios de BTO de IBM Business Consulting Services España y Portugal, “como una nueva forma de gestión que provocará una revolución en la manera en que las empresas se organizan y un cambio en su modelo de negocio”. Por otra parte, Escala reconoce como principal obstáculo para desarrollar una estrategia de BTO “el miedo a la pérdida del control de las actividades externalizadas”. Otras barreas en su implantación son la falta de preparación de la propia organización y el desconocimiento de la oferta de outsourcing.
Los procesos que más fácilmente son externalizados a terceros son: recursos humanos (gestión de nóminas, compensación de beneficios, selección de personal y formación); gestión de relaciones con los clientes, así como finanzas y contabilidad.
Además del servicio de BTO, la oferta de externalización de IBM se completa por un lado, con el outsourcing de infraestructura (redes, centros de procesos de datos, entornos Internet e informática distribuída) y por otra parte con el de aplicaciones.

Marco de actuación
El outsourcing es una realidad en nuestro país. Según una encuesta realizada por IBM Business Consulting Services, el 80% de las empresas españolas afirma haber externalizado alguna actividad de su negocio. A nivel mundial, el outsourcing supone para IBM el 40% del negocio de servicios. En 2002, los ingresos generados por los servicios de outsourcing ascendieron a 14.000 millones de dólares mientras que en nuestro país el crecimiento de este área durante el pasado año ha sido del 28%, “lo que supone casi el doble de lo que experimentó el total del mercado español”, subraya Manuel Corral.
Actualmente, IBM dispone en España de 4 centros desde los que da servicio a clientes y gestiona más de 2.400 servidores y sistemas intermedios multiplataforma, dando soporte y gestión a más de 40.000 puestos de trabajo. Todo esto supone una capacidad de procesos de 12.755 MIPS y de 67.936 GB de almacenamiento.

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