Consultoría | Artículos | 16 DIC 1994

Outsourcing: el estado actual de una futura práctica habitual

Mesa Redonda
Ana Gª Huerta.

Los proveedores de servicios de outsourcing están realizando un gran esfuerzo en dar a conocer lo que hay detrás de este barbarismo enrevesado, pero que concreta en una sola palabra lo que en castellano necesitaría un espacio de varias líneas.

Con el fin de acercar a sus lectores en qué punto se encuentra el outsourcing en España en comparación con el resto de Europa, qué beneficios pueden obtener de esta tendencia y advertirles de los posibles riesgos que entraña, COMPUTERWORLD

reunió a Basilio Rueda, responsable de Business Process Management de Andersen Consulting; Antonio Medina, Gerente de Digital Consulting; Javier Ribas, Director de Marketing de EDS; Pablo Rezola, Director de Marketing de la división outsourcing de Ibermática; Augusto Guitard, Director Comercial de IBM ISS y Francisco Ochoa, Director de Sema Group.

Datos del European Information Technology Observatory (EITO) demuestran que en Europa hay un elevado porcentaje de empresas que no se muestran partidarias del outsourcing (80% en Alemania, 87% en Italia, 88% en Francia y 54% en el Reino Unido). Según datos de IDC, este mercado tenía unas expectativas de crecimiento del 18% en 1993, pero en la práctica sólo creció un 7,1 % y un informe realizado en Estados Unidos entre directivos financieros e informáticos, revela que de 365 compañías estudiadas, sólo 12 han realizado un outsourcing completo de sus sistema de información. Cabe preguntarse si estamos hablando de humo cuando hablamos de outsourcing y si desde los medios se está ofreciendo una visión de este mercado que no se corresponde con la realidad.

Francisco Ochoa (Sema Group): Es significativo el hecho de que en el Reino Unido y Norteamérica haya habido un mayor interés en el outsourcing. Alemania y Francia están empezando a interesarse y España también, aunque a unos niveles más bajos. Aún así, todos contemplamos este mercado con mucho optimismo. El mercado español ha evolucionado y, por lo menos, podemos hablar de varios clientes por compañía. Estamos rondando el 30% de aceptación.

Antonio Medina (Digital): Creo que lo que falta en nuestro país algún ejemplo sonado, algún contrato lo suficientemente grande y lo suficientemente publicitado que demostrara la aceptación del outsourcing y que nos beneficiaría a todos. Yo creo que es más una cuestión de mentalidad, y que lo que necesitamos es un ejemplo vistoso y difundido como punto de arranque.

Francisco Ochoa (Sema Group): Un ejemplo o una iniciativa pública.

Antonio Medina (Digital): No hay un ejemplo de una empresa modelo española que haya dado este paso y que pueda servir a los demás para reflexionar sobre el asunto. Pienso que esto nos beneficiaría a todos.

Basilio Rueda (Andersen Consulting): Respecto a las cifras de mercado, me gustaría apuntar que en un mercado que consideramos maduro como el de el Reino Unido, el 75% de las empresa ya han debatido el concepto de outsourcing y el 20% de ellas lo consideran como algo que forma parte de su estrategia. Creo que hay números que demuestran una tendencia hacia un cambio, a pesar de esas cifras negativas que aquí se han puesto sobre la mesa.

Pablo Rezola (Ibermática): La realidad muestra que no hay un hábito de outsourcing en España, pero es que tampoco lo hay en Europa. La situación española se debe a que a todas las empresas, en general, les ha ido más o menos bien y entonces no se planteaban la gestión de sus recursos de forma externa. Ahora, con la crisis, es cuando realmente muchas empresas se están planteando si es más eficiente gestionar personalmente todos los procesos o hacerlo desde fuera. Pero este era un tema que las empresas españolas nunca se habían planteado.

Javier Ribas (EDS): Yo también estoy de acuerdo en que hay que tener mucho cuidado con las estadísticas. Si se habla de empresas con cuatro PCs y un mini, pues ni se plantean el outsourcing. Las compañías que buscan ventajas competitivas y un uso más racional de la informática son las que pueden contemplar el outsourcing. No se puede meter a todas las empresas en el mismo cesto. El outsourcing está sobre la mesa, y en los países en los que el entorno era más competitivo es donde primero ha aparecido esta práctica. En los países con buenas cuentas de resultados y proteccionismo en sus aduanas, no ha sido así. Pero cuando el lobo llama a la puerta, cuando las empresas quieren competir, ahí está el outsourcing. Es a partir de ahora cuando las organizaciones españolas que quieran competir van a considerar de veras el outsourcing.

Augusto Guitard (IBM ISS): Hablar de cifras en el mercado español no nos da información, que es lo que buscamos. Aunque somos competidores estamos todos creciendo y todos tenemos más clientes hoy que ayer y sabemos que vamos a seguir creciendo. Independientemente de las cifras, en Europa se está creciendo a mayor ritmo que en nuestro país. España está evolucionando al ritmo que lo hacía Europa hace unos años. Por sectores, los que están cruzando barreras son los de distribución, seguros y transporte aéreo, justo los que conviven en un entorno más competitivo.

El outsourcing por sectores

Otra cuestión fundamental en torno al outsourcing es si su aplicación es válida en cualquier sector, o que tipo de sectores son los más abiertos a llevar a cabo esta práctica.

Francisco Ochoa (Sema Group): El empuje que puede haber en algún sector implica a los otros. En el Reino Unido, por ejemplo, está creciendo mucho el outsourcing en la Administración Pública porque es la propia Administración la que obliga a evaluar la competitividad de sus propios costes, de tal forma que si hay una empresa privada que pueda dar el mismo servicio con un coste inferior, están obligados a adjudicar ese contrato a esa empresa proveedora de servicios de outsourcing. Nosotros hemos conseguido en Inglaterra el outsourcing del Ministerio del Interior. Si hay un respaldo por parte de algún tipo de sector esto va a crecer mucho más.

Basilio Rueda (Andersen Consulting): Las empresas se mueven por necesidad. Si todo va bien, y haciendo lo que hago consigo lo que quiero, no me muevo. En caso contrario, hay que hacer reingeniería de procesos, rediseñar algunos de ellos, establecer nuevas competencias en su personal. A estas alturas ya casi nadie se cree que para salir de los baches haya que reducir costes. Hay que hacer cosas de otro tipo. Cuando hay que renovarse entra en juego el outsourcing. La consultoría o los proyectos clásicos, consisten en colaborar con una empresa para ayudarles a poner algo en marcha. Hay formas de avanzar en el compromiso, con mayor o menor implicación, facilitando los sistemas, explotándolos y participando en la logística. Los mismos que ofrecemos el servicio estamos comprendiendo que tenemos una capacidad de ayudar a las empresas en el momento en el que atraviesan por dificultades.

Antonio Medina (Digital): Quisiera introducir un elemento más en la discusión. No se ha hablado aún de la importancia que tiene la introducción de las nuevas tecnologías en las empresas. La razón última de muchas compañías para recurrir al outsourcing es la no adaptación de su personal a las nuevas tecnologías. Esto está abriendo muchas puertas a las empresas de outsourcing, ya que las empresas no tienen los recursos propios adecuados para adaptarse a esa tecnología de forma sencilla con la velocidad que quieren. Quizá los proveedores de outsourcing tampoco tenemos esa capacidad en la medida de lo que nos gustaría, pero sí que estamos más capacitados que los usuarios.

Pablo Rezola (Ibermática): En este sentido, la pregunta clave no es si los usuarios disponen o no de esos especialistas, lo fundamental es saber si deben tenerlos, si es su negocio disponer de ese tipo de especialistas. Para eso están los proveedores de outsourcing. El aspecto de concentrarse en el propio negocio, aunque parece una tontería por su pur

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