Computación cuántica
Supercomputación
Especial Computación Cuántica CW 2023

España avanza para ser un país cuántico

Hay una España cuántica que está desarrollando ese futuro tecnológico mediante iniciativas y proyectos con financiación pública y privada en todos los puntos cardinales del país, que implican a 30 empresas de todos los tamaños, a 14 centros tecnológicos y de I+D, y a muchos millones de euros invertidos en un futuro de ciencia, cada vez menos ficción.

Especial computación cuántica

La asociación AMETIC, que aglutina 300 empresas tecnológicas en España, celebró recientemente la reunión plenaria del European Quantum Industry Consortium (QuIC), la asociación de ámbito europeo sin ánimo de lucro creada en 2021 y dedicada a fomentar el sector comercial de la tecnología cuántica. Durante el pleno, la asociación hizo público un exhaustivo informe titulado La España Cuántica, que sustituye y completa al primero que realizó en 2019, y Carmen Artigas, secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial aprovechó la oportunidad para sacar pecho de lo cuánticos que somos en nuestro país: “España acogerá el primer ordenador cuántico del sur de Europa, y será 100% desarrollado por empresas europeas y con componentes europeos”, prometió.

Mucho se está moviendo para que España, y Europa, no se queden atrás en el desarrollo de la tecnología cuántica frente a una China y un EE.UU. que no dejan de investigar y desarrollar el futuro. AMETIC es miembro y representante español en el QuIC y en el Consejo Asesor Estratégico del Quantum Technology Flagship, principal instrumento impulsado por la Comisión Europea para el desarrollo cuántico.

En La España Cuántica, Pedro Mier, presidente de la entidad, ha presumido de lo mucho que se está haciendo en nuestro país. “Las tecnologías cuánticas están llamadas a jugar un papel disruptivo en los próximos años, por el impacto que tendrán en muchas áreas”, principalmente en la capacidad de cálculo masivo y en las comunicaciones con encriptación segura, campos en los que según todas las previsiones marcarán una nueva época.

Es una gran oportunidad, porque después de Alemania, España tiene la segunda mayor cantidad de empresas QT como miembros de QuIC. Alfonso Rubio-Manzanares, coordinador del grupo de tecnologías cuánticas de la asociación empresarial, reconoce que España es “uno de los líderes mundiales en talento cuántico, y está inmersa en la tercera revolución cuántica, de las telecomunicaciones, ciberseguridad y computadores cuánticos, con un inmenso impacto en las empresas y la sociedad". Según explica, vivimos un momento crucial y apasionante de esta “historia cuántica”, que es el sueño cumplido de los físicos, una verdadera pesadilla para los ingenieros y una gran oportunidad para las empresas.

José María Lucía Moreno, Lead Partner for Quantum Resistant and EY Madrid Wavespace de EY, coincide en el papel de nuestro país en esta tecnología: "España es un país que tiene un ecosistema local bastante rico y ahora en crecimiento, pero no tiene todavía un plan estratégico publicado sobre Tecnologías Cuánticas. A pesar de que hay claras deficiencias, somos un país con un peso relevante a nivel europeo, incluso probablemente mayor al que tiene proporcionalmente nuestra economía. No obstante, nos queda muchísimo por desarrollar y mejorar".

 

 

Para Alfonso Rubio-Manzanares (Ametic), España es “uno de los líderes mundiales en talento cuántico, y está inmersa en la tercera revolución cuántica, de las telecomunicaciones, ciberseguridad y computadores cuánticos, con un inmenso impacto en las empresas y la sociedad"

 

 

Promover e invertir en lo cuántico

El mundo es cuántico, aseguran los expertos y científicos. Para los ajenos al mundo de la ciencia y de lo cuántico esto les suena de haberlo visto en películas como Ant-Man, series como la comedia Silicon Valley o la de ciencia ficción Devs. Pero la realidad es más prosaica, y lo QT tiene que ver con la sensorización y metrologías cuánticas, las comunicaciones cuánticas, que apuntan a una futura internet cuántica, y la computación y simulación cuántica.

Los avances en la física cuántica de los últimos años traen un desarrollo tecnológico que se está acelerando, al que se le supone un importante retorno económico que ya atrae inversión pública y privada. La UE va a invertir en los próximos 10 años 1.000 millones de euros en el programa Quantum Flaghship, muchos países incorporan programas cuánticos nacionales y las grandes empresas tecnológicas invierten en informática cuántica y ya ofrecen algún servicio desarrollado. Consultamos a Ametic y reconocen no poder hallar la cifra de inversión total que se ha hecho ya y se va hacer en España por la dispersión de proyectos, programas y administraciones involucradas.

No obstante, se apunta el peligro de que el entusiasmo por la inversión se enfríe y sufra un “invierno cuántico”, como el que sufrió la IA, si la investigación y el desarrollo se realizan al ritmo que requiere, y que no se puede acelerar. Explican que el problema está en que el mercado nacional “dispone de una financiación de la I+D+i limitada, muy disgregada por todo el territorio y con un mercado interno pequeño, con pocas empresas grandes que hagan de tractoras”, tal y como señalan los empresarios. Un recorte en las políticas de inversión podría dar al traste con el incipiente ecosistema nacional cuántico, y acentuaría la fuga de talento a otros países o a líneas de investigación mejor financiadas. Lógicamente, interesa evitar que esto ocurra.

Lucía Moreno, de EY, señala a la Administración central como la promotora y vertebradora necesaria para que el ecosistema español se sostenga. Según su análisis, "está pendiente la definición de los objetivos y los planes para los próximos años, así como su alineamiento con los programas de nuestros aliados y socios en la UE. Algunas autonomías, (Cataluña, Galicia o el País Vasco) están tomando la iniciativa en la definición de sus propios programas, y la mayoría de las empresas, startups e inversiones, fuera de las multinacionales, han acabado desplegándose en Cataluña y en el País Vasco. Las administraciones deberían trabajar para conseguir un reparto razonable a nivel territorial de las iniciativas, apoyar en la creación de talento, ser comprador de estos servicios y realizar o apoyar en las inversiones, que son probablemente imposibles a nivel empresarial". 

 

Ya hay una España cuántica

La incipiente red industrial española de tecnologías cuánticas ha avanzado con financiación pública del programa Quantum Spain, o público-privadas como el proyecto CUCO, pero el ecosistema español sigue siendo pequeño y poco cohesionado, según los empresarios. Sin embargo, hay mucho talento cuántico ya trabajando en nuestro país en múltiples inciativas.

Hay 14 asociaciones empresariales y “ecosistemas regionales”, básicamente públicos, que aglutinan y vertebran el espacio nacional que  trabaja en las tecnologías cuánticas. Ahí está la voz de la industria digital en España con más de 50 empresas de oferta y demanda. Figuran la plataforma DISRUPTIVE, creada por la Asociación de Parques Tecnológicos de España, y la original Barcelonaqbit bqb, una red profesional de tecnologías cuánticas que cuenta en LinkedIn con 17.000 “contactos cuánticos cualificados”.

También están el Consell de Tecnologies Quàntiques de Catalunya, el Gipuzkoa Quantum e IKUR, ambos impulsados por el Gobierno Vasco, el Madrid Quantum Network, el Polo de Tecnologías Cuánticas de Galicia, los modelos de hub en Cataluña llamados Quantica y QuantumCAT, la Quantum Ecosystem de Bizkaia, Quantum Computing Spanish Association in Informatics a nivel nacional, la organización internacional con sede en Barcelona Quantum World Association QWA, y la Red Española de Información y Tecnologías Cuánticas, financiada por la Agencia Estatal de Investigación (AEI), dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación.

Entre las empresas que tienen su sede o bien operan en territorio nacional y que ofrecen servicios o productos de tecnologías cuánticas están dos de las Big Four (Deloitte y EY), otras diez grandes empresas, (Amazon Braket, Ibermática, Ibem Quantum, Microsoft  o Telefónica entre otras) y un total de 20 pymes absolutamente implicadas en la investigación y el desarrollo QT, poco conocidas, pero que ya darán que hablar.

En cuanto a los centros tecnológicos y de I+D, los que trabajan con sus cerebros y sus manos en las diferentes posibilidades y propuestas prácticas de las tecnologías cuánticas, hay también 14 iniciativas o grupos especializados, spin-offs de base tecnológica y transferencia de conocimiento repartidas entre Galicia, Cataluña, País Vasco y Madrid, principalmente, y de manera residual en otras regiones españolas. Merece la pena saber quiénes son y en qué área del conocimiento y aplicación de esta tecnología trabajan estas iniciativas:

  • BSC: Es el centro nacional español de supercomputación. Lidera el proyecto Quantum Spain como responsable de la Red Española de Supercomputación.
  • CESGA: El centro de supercomputación de Galicia se centra en la computación y comunicaciones de altas prestaciones. Lidera el Polo de Tecnologías Cuánticas de Galicia, y recientemente han licitado la construcción de un ordenador cuántico.
  • CSIC: Participa en diferentes programas nacionales y europeos, y ha creado la Plataforma de Tecnologías Cuánticas, un proyecto de 35 grupos de investigación en 18 institutos propios y mixtos, que colabora con universidades y empresas en  desarrollo de computación, comunicación, sensado y su fabricación y transferencia a la industria. Fruto de esta iniciativa son las startups G2-Zero e Inspiration-Q.
  • CTIC: Centro tecnológico especializado en tecnologías del Dato e Inteligencia Artificial. Cuenta con una línea de especialización en computación cuántica y ha desarrollado, junto al Grupo QHPC de la Universidad de Oviedo, la Plataforma QUTE que emula un ordenador cuántico de 38 qbits.
  • CTTC: Es el Centre Tecnològic de Telecomunicacions de Catalunya. Trabaja en comunicaciones cuànticas y QKD, su impacto e integración en las redes ópticas y la mejora de la seguridad en 5G y la futura 6G.
  • DIPC: Trabaja desde Donostia (Euskadi) en el campo de la ciencia de materiales, con líneas de investigación en la química cuántica y el modelado por computador, el desarrollo de nuevos materiales y las propiedades de la nanoescala.
  • Eurecat: Desde Cataluña, su investigación en computación cuántica se centra en el diseño e implementación de algoritmos cuánticos de aprendizaje automático (Quantum Machine Learning), así como de la resolución de problemas de optimización mediante diferentes paradigmas de computación cuántica.
  • i2Cat: Trabaja en comunicaciones cuánticas, en QKD y su integración en protocolos de Internet y en las futuras redes 6G satelitales también desde Cataluña.
  • i3B: Instituto Ibermática de Innovación. Su actividad se orienta al desarrollo de proyectos de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) con tecnologías relacionadas con la IA y la Computación Cuántica, entre otras. Integrado en el grupo Ayesa, operan desde Euskadi y Andalucía.
  • ICFO: Ubicado en Castelldefels, Barcelona, participa en diferentes programas europeos y nacionales. Son un referente internacional en ciencias fotónicas. Ha creado diferentes spin-offs como QuSide o LuxQuanta.
  • ICN2: El Institut Català de Nanociència i Nanotecnologia es un referente en investigación en la nanoescala y trabaja sobre el comportamiento cuántico de la materia, con foco en los materiales cuánticos y sus aplicaciones tecnológicas como en computación y comunicaciones cuánticas.
  • IFAE: Desde Cataluña, es un referente en física teórica y experimental, física de altas energías, astrofísica y cosmología, y también la física aplicada, como la imagen médica y la computación cuántica.
  • IMDEA Nanociencia: Instituto madrileño focalizado en el campo de la nanociencia, la nanotecnología y el diseño molecular, con programas en nanodispositivos cuánticos, nanomagnetismo y nanomedicina entre otros.
  • TECNALIA: Centro de investigación aplicada y desarrollo tecnológico nacido en Euskadi, con sedes en varias ciudades españolas, en países europeos y en China, que trabaja en computación y simulación, sensórica, comunicaciones QKD y PQC.

 

Impuestos que invertimos en lo cuántico

Hasta ahora vemos la asociación de iniciativas privadas y público-privadas pero, ¿de dónde sale el dinero que hace falta para dar forma a ese futuro que será cuántico? La España cuántica cuenta con fuentes de financiación comunes con el resto de Europa y algunas propias, en la mayoría de los casos con fondos europeos. El Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), con sus programas Misiones Ciencia e Innovación que tira de 125 millones de euros de los fondos Next Generation en la última convocatoria, e Iniciativa Neotec, dotada con 35 millones en 2022, del Programa Tecnológico Aeronáutico (PTA),  de la Agencia Estatal de Investigación,  del PERTE Aeroespacial, el PERTE Chip, del programa Quamtum Spain, y de iniciativas públicas más locales como Gipuzkoa Quantum.

También se pueden obtener subvenciones para investigar y desarrollar de los fondos europeos FEDER Interconecta, de la red QuantERA y el Quantum Flagship como instrumentos europeos de apoyo dirigidos específicamente a tecnologías cuánticas, así como del Programa Europa Digital, o el Horizonte Europa, con los programas European Research Council (ERC), y Marie Sklodowska-Curie Actions (MCSA), este último con casi 900 millones de euros para 2023 y 2024 solo para proyectos de tecnologías cuánticas. Hay otros programas temáticos que terminan tocando algún proyecto cuántico, como el programa Eureka, el Eurostars, el Fondo Europeo de Defensa o, incluso, el programa Erasmus.

El informe español cuantifica en nuestro país un total de nueve proyectos e iniciativas regionales, nacionales y europeos que han recibido financiación pública en las que participan nuestras empresas cuánticas nacionales.

Tenemos el PERTE de microelectrónica y semiconductores que prevé destinar 1.165 millones de euros en el periodo 2022-27 para desarrollar chips cuánticos, y el PERTE VEC (Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica del Vehículo Eléctrico y Conectado) liderado por Renault, que busca la innovación de estos vehículos y participa en Multiverse Computing, creando nuevos algoritmos cuánticos para soportar mejor las nuevas plataformas de prueba y otras operaciones en este tipo de automóviles. Su trabajo está financiado con parte de los 39 millones de euros para este PERTE y está financiado por fondos de recuperación ante la pandemia de la Unión Europea.

El Plan Complementario de Comunicaciones Cuánticas es un proyecto financiado por 76 millones de euros de los fondos de recuperación y las comunidades autónomas de Castilla y León, Cataluña, Comunidad de Madrid, Galicia, País Vasco y Comunidad valenciana, de la mano de la Plataforma de Tecnologías Cuánticas del CSIC, que está centrado en las comunicaciones cuánticas, aunque también cuenta con aportaciones en sensórica, computación cuántica y algoritmos.

Con el Proyecto AgrarIA, en el que GMV y el CSIC van a liderar un programa piloto que usará quantum machine learning para intentar predecir el rendimiento de cultivos agrícolas. Está financiado a través del Programa Misiones de I+D en Inteligencia Artificial de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial (SEDIA) en casi 10 millones de euros.

CUCO es el primer gran consorcio industrial de computación cuántica a nivel nacional, formado por siete empresas, cinco centros de investigación y una universidad pública, la Politécnica de Valencia, que persigue el conocimiento científico y tecnológico de algoritmos de computación cuántica. Cuenta con un presupuesto de 7,3 millones de euros, de los que el 60% corren a cargo del CDTI, dentro del programa Misiones 2021, y financiado con los fondos Next Generation.

El Proyecto QUANGO (Cubesat for QUANtum and 5G communication) va a diseñar y crear prototipos de los elementos clave de una misión satelital para la prestación de servicios de internet de las cosas y distribución de claves cuánticas. Lo financia con 2,1 millones de euros el programa CORDIS de la UE.

Q-SiNG trabaja para desarrollar un navegador inercial y gravímetro basado en cuántica y es uno de los seis proyectos tecnológicos dotados en conjunto con 265 millones de euros del Fondo Europeo de Defensa. QFirst desarrolla componentes cuánticos (hardware cuántico) para sensores de ultra resolución y está apoyado por Q-eNVy, que pone la infraestructura científico-tecnológica para el soporte a la I+D+i necesaria, con un laboratorio que está dotado con un reactor CVD para el crecimiento de cristales de diamante de grado cuántico, y con una columna de implantación iónica. Ambas iniciativas está impulsadas por Tecnalia y apoyadas por el Gobierno Vasco con 1,9 millones de euros.

Quantek estudia de las tecnologías cuánticas, con análisis de posibles aplicaciones en la industria vasca, y su posterior difusión, centrándose en la ingeniería de software cuántico, computación y simulación, seguridad y comunicaciones cuánticas. Está financiado por el Programa Elkartek del Gobierno Vasco, que cuenta con 39 millones de euros para varios proyectos.

Y Quantum Spain es el gran proyecto del sur de Europa mediante cooperación público-privada, con la Red Española de Supercomputación e instituciones de investigación más avanzadas, que quieren poner en marcha un supercomputador cuántico abierto, al servicio de la comunidad investigadora, empresas y entidades públicas. Es al que Carmen Artigas se refería en la reunión del QuIC y su Secretaría de Estado lo financia con 22 millones de euros de los Fondos de Recuperación europeos.

Reconociendo el valor de programas como CUCO, el trabajo puntero de empresas financieras probando algoritmos y conceptos cuánticos, de los ecosistemas de starups de la regiones punteras y de la labor de algunas universidades e instituciones científicas, el analista Lucía Moreno entiende que "se está haciendo un papel razonable en aprovechar las inversiones para generar conocimiento y talento (investigación), pero España y Europa no lo están haciendo bien en convertir ese conocimiento en valor económico o comercial (innovación). La creación de un ecosistema y de valor económico para las empresas, los servicios y los ciudadanos, retornará la inversión hecha y la convertirá en riqueza para nuestra sociedad". 

 

La demanda y los casos de uso

Respecto a las inversiones que se están realizando, para Jaume Sanpera, CEO y fundador de Sateliot, una de las empresas que demanda esta tecnología, “son montantes importantes que, sin embargo, palidecen con las que tanto China como Estados Unidos cuentan para liderar este campo. Los primeros ya han gastado 10.000 millones de euros. y van a aumentar su inversión en un 7% interanual. Los segundos no quieren quedarse atrás y manejan un presupuesto de 29.000 millones de dólares para invertir en computación cuántica en el periodo 2022-26”.

Hasta ahora hemos visto la oferta cuántica, pero también hay empresas que la demandan, participan en proyectos para su desarrollo según sus necesidades y se preparan para estar cuanto antes instaladas en el nuevo paradigma. Son empresas líderes en diferentes industrias, (banca, farma, aeroespacial, energía, automoción y telco). Además de Sateliot, están Hispasat, Airbus, Repsol, Merck, Banco de Santander, Cellnex, Bosch España, Iberdrola, BBVA y Mercedes-Benz España, que ven los retos de esta tecnología según su visión y negocio.

En general, estos responsables de grandes empresas echan en falta una coordinación nacional de todas estas iniciativas, un plan específico sobre tecnologías cuánticas, y quizá apoyos pero no solo a base de subvención, sino desarrollando conjuntamente una industria cuántica nacional. También ven las barreras en materia de ingeniería y sobre todo en las de talento; la demanda de talento cuántico supera con creces la oferta.

Para José María Lucía haría falta también todo lo que tiene que ver con facilitar la vida a este nuevo ecosistema, "como la simplificación en el proceso de patentes, las inversiones en nuevos negocios, una legislación que facilite la creación de nuevas compañías por las personas con el conocimiento apropiado, el desarrollo de estándares, etc…. Las economías con ecosistemas más sólidos estarán más preparadas para el ambiente competitivo que se va a vivir en estas nuevas tecnologías".

Lucía Moreno señala cuatro grandes campos de utilización de la computación cuántica que ya están muy identificados. El primero son el machine learning y la IA, "con el mapeo de características, o en la resolución de ecuaciones lineales, o el análisis de regresión; problemas de analítica avanzada, etc". El segunto es la optimización compleja, "donde el ordenador cuántico será capaz de resolverl problemas de optimización de todas las industrias, como la optimización de redes logísticas, de rutas de distribución, problemas de planificación de recursos o problemas de análisis de discontinuidades". El tercer área demandante de esta tecnología es "la simulación de la naturaleza, consiguiendo la representación y análisis de elementos químicos, diseño de nuevos materiales, para problemas con manejo de muchísimas variables, como puede ser meteorología, por ejemplo. La cuarta gran aplicación es la resolución de los problemas criptográficos, "es lo que más ruido está haciendo ahora en el mercado, por el riesgo de que un futuro un ordenador cuántico rompa las claves RSA, que hoy son el protocolo de comunicaciones universalmente empleado en industria y organizaciones".

Ya se están probando ilusionantes casos de uso. Mercedes Benz ha podido utilizar un ordenador cuántico para desarrollar una prueba de concepto y poder calcular la montabilidad de un coche, “teniendo en cuenta que la variabilidad de nuestros productos es gigantesca”, explica su representante, Koldo Urabain. En Hispasat se encuentran en fase de validación de la tecnología en órbita mediante satélites experimentales, basados en comunicaciones cuánticas vía satélite. Iberdrola confía en la computación cuántica para pronto integrar nuevas fuentes de generación renovable y almacenamiento de energía a lo largo de toda la red. BBVA inició en 2018 una línea de investigación y ya han probado en el campo de la optimización de carteras, de procesos y de simulación de variables, para valorar derivados complejos y evaluar riesgos. Son algunos ejemplos prácticos aún sin desarrollar totalmente.

Lucía Moreno señala también, entre otros, los relativos al campo de la salud: "Todo el trabajo de investigación de nuevos medicamente puede verse acelerado, como los procesos de plegado de proteínas, que abre el universo de una futura medicina personalizada, el análisis de interacciones moleculares, el diseño de encimas y catalizadores, o casos de diagnóstico por ejemplo para la identificación de cánceres, y un largo etc".

También señala la importancia de la sostenibilidad que va a ofrecer la computación cuántica frete a la clásica: "Los ordenadores cuánticos, por su propia naturaleza, consumen menos energía. Además, se les va a utilizar para resolver con mayor eficiencia procesos con alto impacto ambiental, como la fabricación de cementos, fijación de nitrógeno, optimización consumo energético, etc. Y desde el punto de vista energético, tiene casos de uso, además de en la optimización de la redes de distribución eléctrica, en la prospección petrolífera, la identificación de bolsas de mineral o hidrocarburos, en la optimización en el empleo de flotas... en la búsqueda del mínimo consumo energético y la máxima eficiencia. Prácticamente todas las industrias pueden aplicar estas tecnologías", afirma Lucía Moreno.

 

 

"Los implicados en el ecosistema cuántico español coinciden en que para que esta tecnología avance, sea una realidad y se implante se precisa crear unas bases claras desde la ciencia, la industria y las administraciones públicas"

 

 

 

Lo que se debe hacer cuanto antes

Los implicados en el ecosistema cuántico español coinciden en que para que esta tecnología avance, sea una realidad y se implante, — lo que tardará entre los dos y los 10 años según el caso y para qué aplicaciones—, se precisa crear unas bases claras desde la ciencia, la industria y las administraciones públicas. Según las empresas implicadas, se precisa de una “marca país” y referencias que sirvan para que el ecosistema cuántico se haga visible, y acceder así a las oportunidades internacionales como los planes Quantum Flagship, Horizon Europe o Digital Europe, y a otras nuevas que aparecerán.

A modo de conclusión, el sector señala también la necesidad de desarrollar marcos, programas de trabajo e instrumentos de financiación a largo plazo que permitan conectar al conjunto de los agentes “extremo a extremo”, fortalecer redes para la industria, generar conocimiento y facilitar su aplicación comercial en el mercado, y procurar que exista una Agenda de Investigación e Innovación específica que guíe y coordine todo “lo cuántico” de nuestro país. Igualmente, indican que se debe acelerar, crear y movilizar la demanda con la ayuda de la compra y la contratación pública, y conectarla con la oferta, implantar proyectos tractores, facilitar los entornos de experimentación y pilotaje facilitando el acceso a lo cuántico de las Pymes, por ejemplo.

La investigación y la innovación necesitan de intensidad y estabilidad porque todavía hay mucho proceso investigador exploratorio, que luego podría escalar si la posibilidad se agiliza previamente. Y el talento, o la falta del mismo, es un reto del que hablan todos los involucrados en la materia. “La disponibilidad de personas cualificadas en cuántica es escasa y existe una enorme demanda de personas preparadas en este campo en todo el mundo”, enfatiza el sector y coincide en la importancia de “retener el talento local y atraer al de cualquier otro lugar del mundo”. Y hay que formar; adecuar planes de estudios, facilitar la movilidad entre el mundo académico y el mundo empresarial, y crear formación en las empresas.

El talento es el verdadero rol español, según José María Lucía, para quien "nuestro país es una fuente de talento para otros países. Generamos excelentes profesionales, que como España no tiene suficiente ecosistema para emplearlos, se están exportando fuera. Tenemos gran cantidad de ingenieros, físicos y matemáticos trabajando en grandes compañías por todo el mundo. Aquí hay bastantes universidades que ya están ofertando programas de másteres. Somos el país número dos o tres a nivel mundial en número de másteres ofertados". Crear oportunidades en España para retener a los excelentes profesionales que generamos, y que su talento revierta en riqueza patria, es esencial para este analista. 

 

La ética y los riesgos de esta nueva revolución

La industria no se olvida que la seguridad humana y la sostenibilidad, es decir, las cuestiones éticas. Se tienen que desarrollar a la par que las tecnológicas, y no llegar tarde y poniendo parches. Las tecnologías cuánticas están en rápida evolución y tendrán una inmensa capacidad de impacto y de transformación. Se quiere conseguir “’conciencia sobre lo cuántico’, identificar bien los potenciales riesgos y establecer un marco de sensibilidad ética y legal.

Ya se tiene la experiencia con la IA, que combinada con la computación cuántica podría llegar a crear super inteligencia artificial e incluso seres artificiales autónomos. Avances así necesitan “principios que deberían guiar el marco ético, y que debería nutrir al sistema legal y regulatorio” y se citan valores como "la Libertad, la Justicia, la Dignidad, la Seguridad, la Sostenibilidad, la Privacidad, la Confianza, el Acceso Igualitario y la Neutralidad de la Red. Debemos adelantarnos”, afirman todos los implicados.

También señalan riesgos como el desequilibrio, la monopolización de la propiedad intelectual, la posible afectación al sistema económico, la privacidad, seguridad y confiabilidad de los datos, el uso inadecuado de la encriptación, de las tecnologías medioambientales… y se atreven a nombrar la mismísima “extinción de la propia raza humana”.

Prevén, además, “riesgos imprevistos y consecuencias no deseadas” en materia de ciberseguridad, IA, data harvesting y privacidad, aplicaciones militares, edición genética y materiales emergentes. También apuntan a la necesidad de plantear la “inclusión tecnológica”, es decir, democratizar el acceso a estas nuevas tecnologías para asegurar un máximo desarrollo y beneficio social, e incluir objetivos de gobierno ambiental, social y corporativo. Y todo ello se debe divulgar; hay que educar en estos valores y acciones y crear un marco normativo que lo regule, para que las tecnologías cuánticas se desarrollen para beneficio de toda la sociedad.

Por el momento diferentes organizaciones ya han comenzado a desarrollar marcos éticos, tanto desde la encargada de la ciencia y tecnología de manera global, la World Commission on the Ethics of Scientific Knowledge and Technology (COMEST) de la UNESCO, como las enfocados a las tecnologías cuánticas, como es el caso del informe sobre Quantum Computing Governance Principles del World Economic Forum. Con la experiencia de otras disrupciones tecnológicas, el camino se conoce y está ya planteado. Esperemos que no se deje para después, nos quedemos cortos o lleguemos tarde.



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