Tendencias | Noticias | 23 ABR 2019

Así deben interiorizar la innovación las empresas

Actualmente existe tal velocidad en el avance tecnológico que la clave no está en identificar nuevas tecnologías vanguardistas y llenas de posibilidades. El desafío consiste en saber cuál es la decisión óptima que contribuya al objetivo de negocio que tenga una empresa.
Innovación
Créditos: Mervyn Chan (Unsplash)
Rodrigo Rueda (Entelgy)

En este nuevo paradigma, la plataforma tecnológica y la solución digital que pone en contacto el reto de negocio con la respuesta es la clave. En otras palabras: no solo es una cuestión de ofrecer soluciones basadas en nuevas tecnologías como la Inteligencia Artificial (IA) o el machine learning, sino saber cómo ponerlas al servicio del negocio. Sin embargo, la mayoría de compañías son incapaces de hacer suya esta filosofía y poner en práctica una transformación digital 360º.

El segundo punto clave es que, además de saber cómo aplicar las nuevas tecnologías al negocio de la empresa, es imperativo que la compañía haga suya esta transformación digital hacia dentro. De esta forma, el valor añadido que estas soluciones puedan aportar a sus clientes hará que se construya el nuevo ADN de la empresa. Ante esto, existen dos alternativas. Una es ser motor y gestionar el cambio desde dentro de las organizaciones, evolucionando y transformando la cultura de la propia empresa y capacitando a los empleados para los nuevos conceptos que nos demandan, con metodologías ágiles y gestión del cambio: ‘Change Mindset’.

Otra es crear lo que podríamos llamar un spin-off de la compañía. Esto es, otra compañía que se dedique a desarrollar esas soluciones tecnológicas. Se convertiría en organizador de las necesidades de un sistema externo que tiene además otro punto positivo: podrá dar servicios a su empresa matriz y buscar, a su vez, sus propios nuevos clientes.

Por la complejidad propia de estos procesos de transformación, la consultoría tecnológica ha derivado en ofrecer a los clientes castillos perfectamente montados que se pueden aplicar de manera individual al resto de estructuras de la empresa, ahorrando costes y tiempo a las compañías en su proceso de transformación, a la vez que la dotan de la mejor respuesta tecnológica a sus necesidades. Además, en función de su estrategia cada organización puede destacar aquello que necesite: la generación de leads, la venta o la conexión de la marca, haciendo así que cada una de las empresas sean distintas en su interacción con sus clientes.

Esto refuerza una realidad y es que vivimos en una época de cambio constante, tanto en la forma en la que nos relacionarnos como en la que hacemos negocios. El catalizador de este cambio es la tecnología, un factor clave en cualquier revolución industrial que la humanidad ha experimentado durante toda su historia.

El tren de la innovación pasa muy deprisa y hay que subirse a él en marcha para conseguir ser disruptivo en cualquier sector y poder diferenciarse del resto. Pero ni de cualquier manera, ni sin un objetivo claro. Sin una meta, la transformación digital no tiene sentido.

 

El autor de este artículo es Rodrigo Rueda, consultingtech & market solution director en Entelgy

 


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