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El dato, la analítica y la IA, erigidos como la mejor estrategia para los negocios

Foundry (grupo editor de ComputerWorld) y la consultora IDC organizaron ayer el Data Strategy, un evento en el que se analizó por qué las estrategias basadas en datos, analítica e IA están impulsando el crecimiento de los negocios.

Francesco Bonfiglio, CEO de GAIA-X
Francesco Bonfiglio, CEO de GAIA-X, durante su intervención en 'Data Strategy'.

Tras la presentación de la jornada a cargo de Ignacio Cobisa, consulting manager de IDC Research, inauguró el turno de intervenciones Francesco Bonfiglio, CEO de GAIA-X, el proyecto europeo que trabaja la economía, gestión y compartición de los datos entre empresas y negocios, que busca el uso seguro, abierto y soberano de los datos y que en España ha creado un hub coordinado por entidades públicas y privadas para desarrollar un proyecto encaminado a sortear la falta de confianza en lo que a almacenamiento, compartición y manejo de datos se refiere.

Bonfiglio explicó como GAIA-X promueve la soberanía y seguridad de los datos trabajando en estrecha colaboración con las instituciones gubernamentales y reguladoras, creando un marco de confianza común “muy necesario hoy en día. Así, conseguimos una economía de datos y permitimos que se cree un espacio común”. El trabajo de la institución sin ánimo de lucro empieza, según explicó su CEO, “por trabajar con los problemas en ecosistemas separados, y establecer una solución que tiene tres pilares: se necesita intercambio de datos, confianza y un acuerdo para asegurar que hay tecnología que se ajusta a una serie de reglas”.

Según explicó, “el 86 % de los directores ejecutivos de todo el mundo dicen que la soberanía digital es su máxima prioridad en los próximos años, y eso se equipara con la necesidad de abordar las amenazas de ciberseguridad”, lo que hace apenas tres años no era así. “Ahora ya todos saben que necesitamos confianza, y esta se produce con una combinación de ciberseguridad, control de mercado, posicionamiento de mercado y muchas otras cosas. Pero todavía vemos que nuestros ecosistemas no están listos para la economía de los datos”, reconoció.

Bonfiglio  insistió en que “los espacios de datos se basan en la confianza; no se construyen por tener una mejor conexión de datos, sino porque confías en tu competencia, cliente, proveedor, etc, de una manera que no podías hacer antes”, y concluyó que para ello se necesita “una nueva generación de tecnología que otorgue confianza y lo haga de manera digital”. Aseguró también que hablaba de economía real, de pasar de esta a la digital, y que significará empezar a confiar en la competencia dentro de un mismo sector. “Esto es algo difícil, —aseguró—, porque es necesario encontrar un caso de negocio en el que te dé mis datos, tú me das los tuyos, y los dos nos beneficiamos recíprocamente de ello”.

 

Francesco Bonfiglio, CEO de GAIA-X.

 

Soberanía digital y del dato

Ignacio Cobisa destacó que todas las directrices de GAIA-X estaban alienadas con las políticas de la Oficina del Dato y la Secretaría de Estado de Digitalización en España, y relacionó esa soberanía digital y del dato que era necesario alcanzar, “teniendo como base la regulación, la portabilidad y la transferencia de datos, unida a la capa más técnica de interoperabilidad, portabilidad y  anonimización, junto a la parte operacional de acceso de los clientes y el soporte. Todas importantes a la hora de asegurar las cargas de trabajo, la continuidad del negocio y la optimización de los datos”, importancia que hemos comprobado en momentos como el vivido con las necesidades de la cadena de suministro, la fabricación de materiales, de microchips, las materias primas y la energía, “cuyo coste debe optimizarse, conseguir la sostenibilidad y transformar esa ventaja energética en una exportación de la capacidad de cómputo”, según explicó Cobisa.

La soberanía digital está impactando en las organizaciones  a través de sus estrategias de IT en sus operaciones. Según desveló el analista de IDC, hay un 30% de organizaciones para las que la soberanía del dato ya determina sus decisiones, un 48% que ajustan sus operaciones pero todavía sin grandes cambios, y un 19% que no cambian sus decisiones basándose en la soberanía del dato, pero es posible que lo hagan en el futuro, aunque recordó que ya hay un 78% de empresas para las que estos conceptos determinan su día a día y su estrategia.

Poniendo el foco en esas políticas para gestionar los datos, “es una prioridad tecnológica muy destacada. En los próximos 12 años, mejorar la experiencia y el engagement del cliente será más importante que cuestiones como el coste, se tendrá en cuenta la capacidad de poder tomar decisiones en tiempo real, para lo que se contextualizarán los datos, se podrá monetizarlos y conseguir su gestión holística”, desveló Cobisa.  Según el analista, solo un 16% de las organizaciones están obteniendo más de tres cuartas partes de su valor a través de distintas fuentes de datos; “nos queda mucho recorrido y tenemos retos como la digitalización interior de las organizaciones, la optimización de operaciones, la dificultad de retener talento y la IA y su impacto, tendencia que va a generar mucho más valor y que ha venido para quedarse”. También habló de las oportunidades de aplicar la IA generativa para elevar la inteligencia empresarial, y la automatización  como enfoque estratégico para orquestar sistemas, personas, bots y datos.  

 

Ignacio Cobisa, consulting manager de IDC Research.

 

Agilizar las soluciones data driven

La intervención de Ibán Bernaldo de Quirós, sales engineering de Pure Storage Iberia, trató de cómo se están agilizando las soluciones data driven y puso en valor la importancia del almacenamiento de los datos, dado que su crecimiento es imparable, y de la necesidad de estandarización de los mismos para que participen en las decisiones que se tomen. “El 97% de las compañías consideran que el dato aporta valor, pero solo la cuarta parte se consideran digitalizadas y que toman decisiones en base a ellos”. Habló de los cuatro silos diferentes de datos; el backup data warehouse, los lagos de datos, la analítica avanzada y los clúster de IA. Cada uno tiene su propia infraestructura y distinto tipo de datos y comportamiento. La empresa ha creado un acelerador de datos basado en la tecnología Flash;  la plataforma, Flash Blade, en la que “intentamos simplificar los cuatro silos, y en vez de tener cuatro soluciones distintas de almacenamiento, en una única plataforma de datos para todo”, explicó Bernaldo de Quirós.

Pure Storage utiliza además la analítica y la IA para mejorar la experiencia de sus clientes, “conectados a una nube, realizamos una telemetría cada 30 segundos, con mil sensores de medida, esa huella se sube a un motor de IA y conseguimos conocer patrones de comportamiento de las soluciones de almacenamiento y hacer una analítica predictiva y adelantarnos a los fallos que pueda tener un equipamiento nuestro”, asegura Ibán Bernaldo, quien conto el caso de uso del centro de investigación del genoma suizo que ha agilizado gracias a la tecnología Flash 10 veces su plataforma genómica, “pues acceden directamente al dato, de forma ágil, con un modelo de consumo cloud con transferencias al doble de velocidad, que les permite crecer”, explicó.

 

Ibán Bernaldo de Quirós, sales engineering de Pure Storage Iberia.

 

Inteligencias artificiales generativas y su impacto en la toma de decisiones

El siguiente en intervenir fue Boris Armenta, director de desarrollo de negocio de Keepler Data Tech, quien advirtió de cómo la IA va a modificar los procesos de toma de decisiones en las empresas. “El principal impulso serán las IA generativas, por su capacidad para producir nuevos contenidos y elementos. Para algunos expertos, la IA generativa es la tecnología más importante de los próximos 50 años” y será importante para tomar todo tipo de decisiones alineado con los objetivos de las empresas, abandonado los actuales modelos más rígidos y poco creativos, según aseguró Armenta.

La IA para él cambia este paradigma porque somos capaces de analizar una gran cantidad de datos a gran velocidad y escala.  Por sectores, “con la IA podremos mejorar interacción con nuestros clientes en las comunicaciones, en la salud podremos diseñar proteínas sintéticas…” y puso más ejemplos relacionados con la capacidad de la IA generativa en los medios, en el entretenimiento, la automoción, el transporte… “y una gran cantidad de escenarios de uso hoy en día”. Entre sus casos de uso en cliente habló de una IA generativa de un motor de recomendaciones, de la generación de imágenes sintéticas para entrenar modelos predictivos, y un chat bot que genera respuestas sin necesidad de “una gran base de entrenamiento por parte de la empresa. Las IA generativas ya están entrenadas y tienen un espacio de búsqueda más amplio y más rica”.

Para él, los datos son el alimento de las IA generativas: “ChatGPT 3.5 se alimenta con 175.000 millones de parámetros. ChatGPT ahora nos sorprende, pero ha sido alimentado con muy pocas cosas, (lenguaje, texto, código) y con ello ya es capaz de proporcionarnos ideas para hacer cosas nuevas. Cuando le alimentemos de datos sobre cómo construir un edificio, diseñar una molécula o un modelo de negocio. Su capacidad está todavía por descubrir”. Armenta señaló la necesidad de un potentísimo cálculo para el funcionamiento de estas herramientas, “problemas técnicos que se irán reduciendo, y sí hay dos cuestiones que debemos explorar; el sesgo, ya que lo que generan tiene origen en los datos que reciben, y la responsabilidad legal. No hay todavía un marco legal ante una IA que insulte, o induzca a un desastre”, señaló.

 

Boris Armenta, director de desarrollo de negocio de Keepler Data Tech.

 

El futuro de la inteligencia

La jornada continuó con la mesa redonda sobre el futuro de la inteligencia, en la que participó Ana Lacuna, de MicroStrategy, que a través de diferentes estrategias, “permite a los usuarios que puedan acceder, explorar y utilizar los datos de manera efectiva, impulsando la autonomía y la toma de decisiones basada en datos”. Stefano Fattore, de StreamSets, explicó como “aborda el concepto de ‘Data Fabric’, proporcionando una plataforma integral que cubre la ingestión, transformación, movimiento, monitoreo constante y gestión total de los datos”. Por su parte, Fernando Marín, de Confluent, explicó que la “gestión de datos en entornos distribuidos puede resultar complicada, por lo que es necesario disponer de una vista unificada de los flujos de datos que facilite la administración, la seguridad y la gobernanza de los mismos” y que con el concepto de data gravity, “trabajamos en estrategias para que el dato esté más accesible dentro de este tipo de estrategias en la nube”, explicó.

Participó también Víctor Andrés Martín, de Alstom, que pone en marcha proyectos ferroviarios de transporte y utiliza los datos para prevenir estado de infraestructuras o la respuesta del cliente o pasajeros, y por ejemplo, “estimamos la temperatura de carril a través de datos que recogemos, muy útiles para evitar descarrilamientos y mejorar la capacidad operativa y de mantenimiento”, y Joaquín García, de Enagás, que trabaja con las infraestructuras para la gestión del gas como energía, y utilizar el dato para el mantenimiento de equipos e infraestructuras y habló de la observabilidad del dato, y del hecho de ser una empresa regulada, que “debe dividir muy bien qué datos se pueden consumir y quién puede hacerlo”, por lo que también deben atender al gobierno del dato y pasar un proceso de anonimización.

 

Joaquín García (Enagás), Víctor Andrés Martín (Alstom) Fernando Marín (Confluent), Stefano Fattore (StreamSets) y Ana Lacuna (MicroStrategy).

 

La importancia de la cultura de datos

El segundo panel de la jornada contó con la presencia de Daniel Escuder Vieco, Head of Data en Makro, quien habló de la cultura data driven. “Todos lo queremos ser, pero tiene un impacto en las organizaciones que ya tienen unos hábitos por los que puede costar la introducción de estas nuevas maneras de trabajar. Hemos empezado a nombrar embajadores del dato; a evangelizar, y ya hay personas de la compañía que vienen a pedirnos cosas”.

Cecilia Aparicio, responsable Data & Analytics de Cruz Roja Española, habló de que en su organización el dato está al servicio de las personas, y que la sostenibilidad está en su ADN, trabajan conlos datos desde hace ya dos años y van a crear un data center “para que se pueda hacer ese análisis más rápido y poder gestionar antes y mejor las ayudas donde se necesita”, pero el cambio cultural en la organización es costoso “porque no se paran a grabar el dato que necesitamos, porque lo imediato es la ayuda”.

José Manuel Picaza, CDO en Crealsa, un neobanco para pymes y autónomos, reconoció que en su organización, que es nativa digital, “no se toman decisiones .sin datos. Tratamos de que cada persona que trabaja en Clealsa sea data driven. Damos créditos con rapidez y cercanía con un cliente, incluso en segundos conseguimos pasar los filtros de riesgos y obtener la información de identidades a través de una monitorización de datos muy fina y exacta”.

 

Ignacio Cobisa (IDC), José Manuel Picaza (Crealsa), Cecilia Aparicio (Cruz Roja Española) y Daniel Escuder (Makro).

 

La experiencia del Hospital Gregorio Marañón

Fernando Muñoz, director de CIO Executive Council en Foundry entrevistó a Manuel Pérez Vallina, CIO del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, y ganador de uno de los CIO 100 Awards Spain 2022 quien explicó el éxito de la gestión del cambio y cultura de organización, y la mejora de procesos “no centrándonos en IT y sí en la organización” del nuevo centro quirúrgico que abrió en noviembre del pasado años 2022. Según Pérez Vallina, “hay que tener un enfoque global y holístico, pero también muy humilde”, para optimizar con los datos el gobierno de un centro coordinando limpieza, estados de pacientes, quirófanos y personal sin pérdidas de tiempo, con suma eficiencia y mayor calidad.

El CIO del Gregorio Marañón dejó muy claro que “en el mundo de la medicina y la ciencia es clave poder compartir los datos. Los límites están en la protección del dato y del ciudadano, y ver que esos usos de datos están adecuadamente protegidos”. Tras el éxito de su gestión, aseguró que “la gran oportunidad es que nadie está cuestionando que la mejor manera de trabajar es a través de la transformación digital y la relación digital con nuestros usuarios. Es compleja, larga y difícil esta transformación, pero se está viendo un cambio enorme”, afirmó.

 

Fernando Muñoz (CIO Executive Council) y Manuel Pérez Vallina (Hospital Universitario Gregorio Marañón).

 

Mejora de la inteligencia empresarial

El panel que continuó con la jornada con algunos claros ejemplos de mejora de la inteligencia empresarial con soluciones como la descrita por Óscar Cabanillas de Elastic, con una plataforma que no deja sin analizar datos en base a una cuestión de viabilidad financiera, porque “en relación a la ciberseguridad, la superficie de ataque aumenta si hay datos que no se analizan”. Su plataforma puede servir de puente “entre los datos internos de las organizaciones y lo que los modelos LLM o IA generativa hacen bien cuando cuentan con esos datos. En poco tiempo se podrá lanzar la posibilidad de tener esas conversaciones con los datos”, aseguró.

Julia Díaz, Head of Data Science en Repsol, describió el caso de la multienergética para la que ella y su equipo proporcionan respuesta en cuestión analítica a todos los departamentos y líneas de negocio de la compañía. “Hemos creado un centro de competencia de IA generativa, y ya tenemos las cinco primeras ideas. Los negocios nos piden que se les facilite el y desarrollamos nuevas formas de trabajo, viendo cómo podemos utilizar estas IAs para ello”. A la hora de discernir qué datos son útiles y válidos para el análisis, “porque efectivamente los datos son un coste, y lo ideal es poner un coste en producción”, Julia apuesta por  “probar para ver que si nos estamos equivocando y así poder parar pronto. Si la necesidad es ambiciosa, se realiza una prueba de concepto, y hacemos un balance entre lo buena que es la idea, el coste que va a tener y el impacto que va a aportar. Y planteamos un producto mínimo viable que tras probarlo se reajusta”.

La inteligencia empresarial en SEAT en parte se genera en la oficina digitalizadora del área de negocio de calidad, en la que Jessica Ferreira, data projects manager en la firma, reconoce tener “muchísima demanda y generamos muchísima información, ya que estamos en todos los procesos de la compañía desde el principio de un producto hasta el final de su vida útil en los talleres”, explica. No obstante, el reto cultural es grande, “es una empresa de hace 70 años y hay que trabajar la pedagogía de la importancia de la calidad del dato y cada vez ganamos más adeptos, porque ven que el buen uso de los datos les hacen ganar en su trabajo”. Reconoce que, no obstante ya utilizan la IA generativa: “Es un boom que usamos para el feedback de clientes o el nivel de satisfacción, y pronto para gestionar las reclamaciones técnicas en el chatbot corporativo, que ahora contestan personas”.

 

Jessica Ferreira (SEAT), Julia Díaz (Repsol), Ignacio Cobisa (IDC) y Óscar Cabanillas (Elastic).

 

IA Generativa, la última gran ola

Juan Zapatero, Senior Solution Engineer en Cloudera fue el siguiente en subir al estrado y contar como su empresa “ha nacido de la gran ola que es la IA generativa, concretamente ChatGPT. Es un cambio y una revolución de datos. Se puede trabajar con una gran cantidad de ellos y de una manera natural a través de ese lenguaje”.

Para él, “los retos de la adopción de modelos de LLM es su falta de contexto, porque hay que entrenar los datos y se necesita precisión y relevancia, ya que las repuestas erróneas tienen graves consecuencias. Estas IA precisan alineamiento y seguridad”, explica quien se dedica a producir aceleradores, “una tecnología que permite utilizar la plataforma para contextualizar un algoritmo tipo ChatGPT, y que utiliza el poder de mis datos en cuanto a trazabilidad, seguridad y gobernanza”.

 

Juan Zapatero, senior solution engineer en Cloudera.

 

Analítica para todos

Miquel Gil, account executive de Alteryx, compañía que ayuda a desarrollar proyectos de analítica a negocios mediante plataformas low code-no code, explicó en su intervención que hay brechas a la hora de ver si se están sacando rendimiento real a la analítica de los datos. “Hay mucho camino que recorrer. La gran mayoría de proyectos de analítica no están llegando a la velocidad que se necesita a todos los departamentos de una empresa, hay muchas plataformas en una organización que no se comunican unas a otras, todavía hay muchos procesos manuales y barreras en la tipología de datos con los que debemos trabajar”, evidenció GIL. Según su visión, “debemos automatizar para evitar los errores, hacer más en menos tiempo, y poder utilizar cualquier tipo de dato”, un trabajo que “es cosas de todos en una empresa. El objetivo es fomentar la colaboración”, aseguró.

 

Miquel Gil, account executive de Alteryx.

 

Data Warehouse moderno y seguro

Seguidamente la jornada continuó con Marc Jordana, Digital Lead y David Castellà, Data & IA Expert, ambos de Softeng, quienes explicaron cómo se puede construir un “Data Warehouse moderno y seguro, y maximizar el valor de tus datos”, y evidenciaron que todavía “falta cultura del dato. Hace falta que estos sean accesibles, democráticos e influenciadores, y que se tomen decisiones con ellos, para lo que necesitamos herramientas modernas”. Como partners de Microsoft, aseguraron que “para crecer en la escala de madurez analítica. La mejor herramienta ahora mismo es Azure Synapse Analytics, que se fundamenta en el lago de datos de diferentes fuentes”.

Según explicaron, el futuro es el entorno Microsoft Fabric, “y la integración de las plataformas Synapse y Power BI, lo que permitirá utilizar Azure Open AI, y tener así nuestro propio modelo privado con todas las ventajas y capacidades del resto de las IA generativas, pero con nuestros propios datos y con todos los servicios integrados”.

 

David Castellà y Marc Jordana (Softeng).

 

Los retos de los espacios de datos sectoriales

El último panel de la jornada recogió el trabajo de la plataforma GAIA-X en España a través de la experiencia de sus responsables en los sectores de la salud, la agroalimentación y el turismo. Moderados por Fernando Muñoz, de Foundry, arrancó la mesa con  Joaquín Salvachúa, adjunto a dirección del Information Processing and Telecommunication Center (IPTC), miembro de la Junta directiva Gaia-X España y del TSC FIWARE, quien afirmó que “vamos hacia un espacio distribuido, en el que el punto clave va a ser la confianza. GAIA–X no es una nube, sino que es una especificación y una implementación de protocolos y servicios, de manera que se pueda acceder a código libre y que las empresas puedan acceder a sus propias implementaciones”. Para él, la compartición de datos tiene que ser libre, “pero no gratis. Tendrá que haber un market place donde estos datos se puedan intercambiar con la contrapartida adecuada”, y valoró el trabajo de la Big Data Value Association (BDVA), que a nivel de europeo trata de establecer las futuras normas, parámetros y protocolos del trabajo con datos. 

Dolores Ordoñez, directora general en AnySolution y vicepresidenta GAIA-X Hub España, explicó el trabajo que se está realizando en el sector turístico para que entienda “la importancia de compartir y poder medir los datos de todas la empresas del sector, y verlo desde el punto de vista de la sostenibilidad, que ya empiezan a requerir los turistas”. Para Ordoñez, en un sector muy transversal en el que el 85% son pymes, “lo que falta es la confianza; el comaptir ese dato. Lo hacemos definiendo casos de uso, y estableciendo la base donde la administración pública y el sector están viendo qué datos va a empezar a compartir, como los medioambientales, la huella de CO2 que genera el transporte, el hotel, los chiringuitos… y ver qué empresas son más sostenibles que otras, e ir en busca de los clientes turistas regenerativos”, que quieren conocer esta información.

Antonio Cimorra, director de la Agenda Digital de AMETIC, vicepresidente del Hub Gaia-X España y Líder GT Salud Gaia-X, explicó que el sector sanitario es fundamentalmente sector público, por lo que la incorporación de tecnologías llevan otro ritmo, “y siempre llega más tarde. En la sanidad hay que conjugar hospitales, públicos y privados, las farmacéuticas, las empresas proveedoras de tecnologías sanitarias, los profesionales de la salud y los pacientes, y es “necesario analizar tendencias de comportamiento de la sociedad para anticiparnos a los hábitos de la salud, también con datos de la logística, del comercio, de la alimentación y de lo que se consume, porque todo tiene incidencia y relevancia al final en la salud de un ámbito, una zona o una población”.

Por último intervino Pablo Coca, director de Desarrollo de Negocio y Operaciones en CTIC, quien describió el sector agroalimentario como “muy tecnificado, abierto a invertir, y si ven valor, consiguen la inversión necesaria”. Según indicó, “se va a conseguir pronto la total digitalización de la agricultura española, y supondrá una gran escala de generación de datos, de los que muchos ya se están volcando. A partir de ahí se tienen que dar el marco de la confianza en la compartición de esos datos, y se plantean cuestiones de la propiedad de los datos, y de cómo se van a utilizar por parte de la administración para estudiar políticas” agroalimentarias. Coca ve que todavía existen silos y hay eslabones en la cadena de valor de los que no se tienen datos: “La oportunidad es la construcción de redes de negocio y vasos comunicantes con otro sectores. A los catálogos de datos les añadimos algoritmos que van da elevar el potencial de esos datos”, añadió.

 

Joaquín Salvachúa (GAIA-X), Pablo Coca (CTIC), Fernando Muñoz (Foundry), Dolores Ordoñez (GAIA-X) y Joaquín Cimorra (AMETIC).

 

El cierre de la jornada lo protagonizó Ana García Robles, Secretary General de la Big Data Value Association (BDVA), la asociación europea internacional en la que confluyen la industria, la universidad y las instituciones, y que se encarga de establecer los protocolos y parámetros del “Futuro de los datos y la IA en Europa”, como dice su eslogan. García explicó que desde la institución “queremos crear impacto positivo, tanto en entidades privadas como públicos. Debemos ser rápidos y estar a día de lo que está pasando y de los retos que surgen”. Según dijo con determinación, tras oír hablar en la jornada del Data Economy, de la confianza, etc,  aseguró que se debe invertir no solo en tecnología, también en talento, en cultura, en entender los datos, en la gobernanza y la regulación. “Hay que invertir en todo, porque si no se invierten en todas las variables, no se genera valor”.

 

Ana García Robles (BDVA).

 

Cobertura completa del evento (incluidas las ponencias en vídeo) en ComputerWorld Insider

 



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