Servicios
IoT
Conectividad
Gartner

El IoT madura, pero sigue preocupando su seguridad

Los proveedores están diseñando paquetes de aplicaciones para simplificar las implantaciones, pero se encuentran con ese obstáculo para un perfecto desarrollo.

innovacion

El Internet de las Cosas (IoT) ha sido una tecnología exagerada durante años, pero la pandemia y la oleada de trabajo a distancia que conlleva han impulsado su uso real en la empresa. Además, el IoT está madurando a medida que los proveedores empiezan a vender aplicaciones totalmente funcionales y no sólo los componentes necesarios para que las empresas construyan las suyas propias.

La pandemia ya ha impulsado un fuerte crecimiento en los tipos de tecnologías por los que el IoT ya es bien conocido, como el mantenimiento predictivo en la industria y la automatización en los puertos y otras instalaciones de transporte. En estos ámbitos, el IoT limita el tiempo que los trabajadores pasan en las instalaciones, ya que los sistemas supervisados a distancia no necesitan ser mantenidos en persona con tanta frecuencia como lo harían de otro modo. Algunas funciones, como ciertos tipos de inspección y mantenimiento, pueden llevarse a cabo de forma totalmente remota, lo que reduce aún más la cantidad de tiempo que los trabajadores tienen que pasar in situ y muy cerca unos de otros.

 

Aplicaciones comerciales de IoT

Según Al Velosa, vicepresidente y analista de Gartner, el próximo gran cambio en el IoT se aleja de la conectividad pura y dura, en la que los proveedores de hardware se limitan a vender una forma de llevar los datos de los activos sobre el terreno a la nube, y se acerca a las aplicaciones totalmente integradas.

"Lo que realmente ha levantado la cabeza en 2021, y creo que va a ser la tendencia dominante, son las aplicaciones empresariales mucho más cerradas", ha declarado, para añadir: "Hemos visto a un montón de empresas desplegar estrategias que prohíben vender la plataforma de IoT por sí sola. Ahora venden la aplicación, más el IoT".

En efecto, se trata de un cambio de la venta de componentes a la de productos acabados, un signo de la creciente madurez del mercado del IoT, según Velosa. En el pasado, una empresa como Sigfox podía vender la conectividad de la red a una empresa que ya tenía puntos finales que conectar y un back-end en la nube que utilizar. Ahora, GE, Siemens y otros venden su tecnología operativa como un servicio integrado. Eso no es el fin del mundo para los proveedores independientes, sólo significa que probablemente estén vendiendo su producto o servicio a otro proveedor, en lugar de a una empresa.

Además, las aplicaciones integradas se están vendiendo e implantando a gran escala, en lugar de hacerlo en forma de salpicaduras y casos de prueba, como ocurría en el pasado, ha reconocido Michele Pelino, analista principal de Forrester. "Estas iniciativas de IoT se están haciendo mucho más reales en un sentido mucho más amplio. La clave aquí ahora es que esas iniciativas que son importantes para su organización —la seguridad, la escalabilidad— tienen que ser abordadas a medida que se diversifican".

 

Preocupación por la seguridad

Según Velosa, el aumento de la atención al IoT se refleja en el gasto. Una reciente encuesta de Gartner a los responsables de la toma de decisiones de TI sobre tecnologías emergentes descubrió que la financiación media para el IoT va a pasar de unos 400.000 dólares por organización en los últimos 12 meses a 600.000 dólares en 2022.

La seguridad sigue siendo un reto, en gran parte porque el IoT exige seguridad en múltiples niveles: puntos finales, la red y la nube. Los ataques contra los dispositivos han continuado a buen ritmo en 2021, y no muestran signos de desaceleración. Y como la responsabilidad de estos diferentes tipos de seguridad recae en diferentes partes interesadas —el proveedor de la red es responsable de una conexión segura, el proveedor del dispositivo de la seguridad física, y un proveedor de la nube para el back-end— hay un problema de acción colectiva.

"Hay un enfoque importante en las organizaciones para tener seguridad en múltiples niveles", ha reconocido aquel analista. "Desgraciadamente, también vemos problemas continuos con la forma en que esas organizaciones financian activamente esto".

Esas preocupaciones podrían aumentar aún más en un futuro próximo, a medida que se vayan produciendo despliegues más generalizados de IoT —y en entornos más sensibles—.

"Cuando empiezas a derribar una infraestructura crítica que está conectando al mundo, estás afectando potencialmente a millones de vidas o a recursos e ingresos críticos", ha explicado, a su vez, Pelino.

 

Un futuro de IoT sostenible

El IoT también promete esperanza para el futuro, según aquel analista. Uno de los principales motores del gasto en IoT en el futuro inmediato es la sostenibilidad, gracias, al menos en parte, al aumento de los requisitos normativos en muchos sectores.

La tecnología IoT tiene una gran cantidad de vías para lograrlo, desde los sistemas de mantenimiento de edificios que garantizan que las luces estén apagadas en las habitaciones desocupadas hasta las instalaciones industriales que controlan el exceso de uso de energía o las emisiones tóxicas.

"IoT consiste en conectar estos procesos y utilizar la información en tiempo real para contribuir a que la sostenibilidad se aborde en tiempo real", ha dicho Pelino para concluir.



Especial Sanidad

Be Data Ready

Eulalia Flo Cloud

Communications Platform for Business

Partnerzones



Registro:

Eventos:

 

Revistas Digitales

DealerWorld Digital

IDG Research