Entrevista
Robótica
Chip

“Si quieres involucrarte en la creación de tecnología que permita nuevas capacidades tienes que tomar tú el timón”

Fijamos la mira en las posibilidades de la robótica moderna de la mano de Víctor Mayoral Vilches, fundador de Acceleration Robotics y referente en la materia. A continuación, historia y actualidad en clave 'tech'.

Víctor Acceleration Robotics
Víctor Mayoral Vilches, fundador y CTO de Acceleration Robotics, pioneros en la creación de cerebros robóticos artificiales.

Si hay un nombre propio en el campo de la robótica que resuena con fuerza ese es, indiscutiblemente, Víctor Mayoral Vilches. Su juventud no debería ser tomada a la ligera, y es que a pesar de su edad, su trayectoria es imponente a la par que brillante. Serenidad, firmeza y cercanía. Esto es lo que desprende el fundador y Chief Technology Officer (CTO, por sus siglas en inglés) de Acceleration Robotics, durante la entrevista concedida a ComputerWorld. Una charla que rezuma inspiración, perseverancia e ingenio, pero que no deja de lado el trabajo duro, las piedras en el camino y la reivindicación.

 

¿Cómo nace Acceleration Robotics? ¿Qué puedes contarnos de esos primeros pasos desde la fundación de la empresa hasta que echó a andar?

Acceleration Robotics es mi cuarta empresa de robótica, ya llevo unas cuantas andaduras a mis espaldas y más de una década de experiencias en el ámbito de la robótica. Acceleration Robotics nace a raíz de estar trabajando en una de las grandes multinacionales de semiconductores del mundo, Xilinx, una empresa que fabrica soluciones de silicio y que fue posteriormente adquirida por AMD. Entonces, terminé trabajando para esta multinacional siendo el único arquitecto de sistemas robóticos de todo el grupo, algo que fue extremadamente entretenido, un auténtico privilegio, y que me permitió conocer muy bien y muy rápido cómo funciona el sector de los semiconductores a la vez que complementaba eso con mi experiencia en el ámbito de la robótica. En esa intersección, sirviendo a AMD, detectamos una falta de soluciones de semiconductores para la robótica. El principal problema fue que, muchas veces, estas empresas son extremadamente lentas, hay procesos jerárquicos que son muy difíciles de cambiar, y yo tenía ideas nuevas, disruptivas. Así, después de hablar con mis jefes, llegamos a un punto de encuentro en el que acordamos que trabajaría para ellos de una forma más independiente creando un equipo que pudiera servirles a ellos, pero también a las soluciones para el mercado de los semiconductores para la robótica que hacían falta. De esta forma decidí saltar por mi cuenta.

Acceleration Robotics no es, sino, una respuesta a una necesidad del mercado que hemos detectado. Sin embargo, esta no es la única aventura. Anteriormente creé con éxito una empresa de cerebros robóticos para drones en 2014 que fue vendida en 2016, una historia de mucho éxito, de mucho esfuerzo también. Entonces me involucré en otro tipo de empresas, una de modularidad para robótica industrial que, desafortunadamente, fracasó. En 2018 impulsé Alias Robotics, una empresa de ciberseguridad robótica que sigue activa, vigente, en pleno crecimiento. Tengo la parte buena y la no tan buena, la parte más difícil de sufrimiento en la que se aprende mucho.

 

Imagino que, a pesar de tu bagaje previo y reconocimiento en el sector, apostar por fundar tu propia empresa, además obligarte a hacer gala de valentía, te obligó a enfrentarte a algunos retos, ¿fue así?

Siempre hay desafíos cuando uno emprende. La realidad es que después de unas cuantas andaduras uno se da cuenta de que si quieres ir rápido tienes que ir sola o solo, tienes que empezar las cosas por tu cuenta y coger velocidad. Si quieres ir, no obstante, lejos, muchas veces tienes que construir un equipo. Ese es el resultado de Acceleration Robotics, queremos llegar lejos, queremos ser, más si cabe, una de las referencias en el ámbito de los semiconductores para la robótica, queremos diseñar nuestros propios circuitos integrados, nuestros propios chips, también queremos servir con servicios de consultoría a grandes empresas multinacionales de semiconductores y también, por supuesto, ayudar a empresas de robótica. Los desafíos han sido múltiples, son muchos y son constantes. Destacaría dos: la retención del talento y la batalla contra el capital.

En el ámbito internacional, en nuestro sector, el medio de robótica empieza a cobrar, según sale de la universidad, entre 100.000 y 150.000 euros. Esto traducido a nuestra realidad nacional, supone un reto muy significativo para retener el talento. No solo es una dificultad grande, sino que además vemos como perfiles con un poco más de experiencia ven este salario inicial multiplicado muchas veces por dos o incluso por tres veces. Es muy significativo hasta qué punto los salarios en la robótica a día de hoy son altos, y lo son porque hay muchísima demanda de talento, sobre todo de gente con cierta experiencia. Esto es un reto constante para nosotros, uno que conjugamos de la mejor forma posible. Nuestra estrategia de crecer nacionalmente y también en Asia viene un poco derivado de ello, intentamos construir nuestro propio talento, entrenar a perfiles más junior e involucrarlos en nuestra esfera, pero nos gustaría mucho, y es la dirección hacia la que queremos caminar, involucrar a perfiles con más experiencia, y aquí el principal problema que encontramos es el coste, ya que muchos de ellos se abren al mercado internacional convirtiéndolo en un reto.

En segundo lugar, muchas de nuestras startups competidoras cuentan con un apoyo nacional y a veces autonómico que es significativo. Hablamos de startups que desde su nacimiento cuentan con muchos cientos de miles o, incluso, millones de euros disponibles porque su propia región ha invertido en ellos, porque su propia región considera que la robótica va a ser la siguiente ola tecnológica y es necesario nutrir a perfiles o personas, a veces con menos experiencia, tracción y currículum que nosotros, pero, independientemente, con recursos. Esto hace que se polarice el escenario. Nosotros estamos tirando de caché, de experiencia, de red de contactos, estamos muy agradecidos a nuestra red autonómica y local, pero echamos en falta que a nivel nacional se preste más atención a iniciativas como esta. Hay grandes cantos de sirena con el PERTE de semiconductores pero, honestamente, llevamos intentando informarnos sobre ello mucho tiempo… El PERTE debería traer la fabricación aquí, no el diseño como lo que hacemos nosotros. En este sentido no podemos, sino, sentirnos un poco decepcionados, frustrados y, siendo muy transparente, sentir que nuestra visión de crecer desde Europa y hacia el resto del mundo igual no funciona, igual lo que tenemos que hacer es crecer desde Asia e ir hacia el resto del mundo y, eventualmente, España quedará como un remanente.

 

"Nosotros estamos tirando de caché, de experiencia, de red de contactos, estamos muy agradecidos a nuestra red autonómica y local, pero echamos en falta que a nivel nacional se preste más atención a iniciativas como Acceleration Robotics"

 

Hablabas del PERTE Chip, ¿crees que España, como marca país, en relación a otros competidores europeos, como Alemania, Italia, Francia, tiene la capacidad de aterrizar aquí esta política de fabricación?

Creo que el capital humano es incuestionable. España es uno de los países donde el nivel de ingeniería tiene un potencial indiscutible. Esa es la razón por la que grandes multinacionales se acercan. Además, tenemos el factor coste, que es significativamente más bajo que en el resto de países que nos rodean. Sin embargo, en España no hay un histórico de fabricación física como tal, y eso es un aspecto que el Gobierno ha de tener en cuenta. En este sentido nuestra principal crítica se basa en la capacidad de reacción y velocidad; es decir, creemos que habría que llegar muy pronto a esas empresas que están innovando, que están liderando el cambio. Habría que realizar consultas directas, habría que, antes de mirar fuera, entender lo que hay dentro, pero mi respuesta en cuanto a si creo que se puede establecer la fabricación en España es contundentemente sí.

La cuestión es que, quizás, lo que tenemos que hacer es una mejor inspección de dónde, hacia dónde y para qué. Ahí es un poco donde entra Acceleration Rootics. Nosotros no estamos reinventando la rueda, somos conscientes y apreciamos que hay una inversión significativa pivotando hacia el mercado de semiconductores para la robótica, y esto está ocurriendo desde las principales multinacionales: Intel, Nvidia, AMD, Texas Instrument, desde Qualcomm… Muchos de ellos son nuestros clientes y lo que estamos viendo es que, como nación tenemos capacidades para apoyar el crecimiento de empresas que lideren el cambio y den la talla en estos nuevos sectores.

Somos muy innovadores, se nos conoce a nivel internacional como gente creativa, aprovechemos esto y saltemos a las primeras filas. Para ello tenemos que fijarnos en nuevos mercados, en nuevas tendencias y en nuevas necesidades. Además de centrarnos en grandes alianzas con grandes grupos que vienen con la promesa de quitarnos empleo a bajo coste para ellos, quizás lo que deberíamos es nutrir a empresas de media escala o de pleno crecimiento con recursos, apoyados con otros grupos nacionales, y establecer un partnership fuerte para lanzarnos al mercado de semiconductores en nuevas regiones.

 

Hablas con una indudable pasión sobre tu trabajo, además, por supuesto, del conocimiento de causa. ¿Quisiste siempre desarrollar tu carrera y tu lado profesional en el mundo de la robótica y la inteligencia artificial? ¿Qué derroteros te han traído hasta aquí?

Sí, sin duda. Desde que tengo uso de razón mi objetivo siempre ha sido trabajar en robótica, ser ingeniero. Yo soy originario de Vitoria y, con 18 años, tomé la decisión de estudiar a lo grande. Me fui a Madrid e hice dos carreras al mismo tiempo: ingeniería de telecomunicaciones e ingeniería informática. Me convertí en un ratón de biblioteca durante cinco años. Fui buen estudiante, tuve varias becas, hice una estancia en Noruega, otra en Corea del Sur, empecé un doctorado en microbiorobótica en Italia, trabajé en Silicon Valley… Digamos que peleé muchísimo para ir a los mejores sitios internacionales, al punto de encuentro de la robótica que en aquel entonces era Mountain View y, en particular, Open Robotics. Así fue como conseguí hacerme hueco en este micromundo.

Lo que realmente me apasiona es la tecnología y la robótica, pero la realidad es que si quieres involucrarte en la creación de tecnología que permita nuevas capacidades, tienes que tomar tú el timón. Así hemos aportado un gran valor al ecosistema nacional. Hemos traído muchos millones de euros, pero después de muchas andaduras uno se da cuenta que no es lo mismo empezar y pelear para atraer desde fuera contando con un poco de empuje desde dentro que hacerlo solo. Ese impulso te lleva mucho más lejos y te permite atraer mucho más gracias al efecto red.

 

"Somos muy innovadores, se nos conoce a nivel internacional como gente creativa, aprovechemos esto y saltemos a las primeras filas. Para ello tenemos que fijarnos en nuevos mercados, en nuevas tendencias y en nuevas necesidades"

 

Ahora sí, entrando en materia como quien dice, ¿a qué se dedica Acceleration Robotics?

Hacemos robots más rápidos mediante el uso de aceleración por hardware. Esto significa que creamos núcleos de aceleración con GPUs y FPGAs, así como otros aceleradores que convencionalmente vienen siendo utilizados para gaming, para renderización de vídeo y otras tareas que requieren de mucha capacidad de cómputo. Utilizamos estas tecnologías que son bien conocidas y las empleamos en robots para que éstos respondan más rápido a nuestro mundo humano, un mundo cambiante donde nos enfrentamos a entornos que se denominan no estructurados. Para lograrlo diseñamos nuestros propios circuitos, nuestros propios chips, nuestros propios diseños de hardware, esta es nuestra salsa secreta.

 

¿Algún proyecto en el que estéis inmersos?

Puedo hablaros de dos en concreto. El primero de ellos una colaboración con AMD con la que estamos diseñando arquitecturas de cómputo de siguiente generación para robots. AMD es internacionalmente conocido por sus GPU, pero ahora también por sus soluciones embebidas, FPGAs… Estamos conjugando diferentes tipos de chips de computación para que la computación robótica sea dos, cinco, diez veces o hasta cien veces más rápida. Estamos muy ilusionados con lo que esto permite, sobre todo se puede traducir y reducir a que los robots se ajusten más al mundo humano, algo que es necesario y algo que va a ocurrir. Los robots no van a quitar trabajo, van a apoyarnos, van a ayudarnos, son herramientas y como tal tenemos que hacer que sean cuanto más útiles mejor.

El segundo es que nos estamos involucrando en el diseño de un chip desde cero. Esto es lo que denominamos un micro-controlador para robótica, Robotics MCU, lo estamos haciendo con un grupo internacional que lideramos y el objetivo es diseñar un chip muy pequeñito que consuma muy poca energía y que básicamente responda a tareas de cómputo específicas que hemos detectado en el nicho de la robótica. Lo estamos haciendo con una gran comunidad y, aunque es un proyecto más humilde, esperamos llevar a término desde la fase de diseño hasta la fase física gracias a apoyos extranjeros.

Estos dos proyectos son algunos de los que tenemos y en los que estamos trabajando, pero hay muchos más, sobre todo rodeando el aspecto de diseños propios, de consultoría robótica y también la creación de cerebros robóticos artificiales, esto es algo que también hacemos y en lo que somos pioneros. 

 

"Si quieres ser una empresa de robótica española tienes que tener la mira puesta en Asia, sino, tu capacidad de crecimiento va a ser reducida. Ya no vale centrarnos en el mercado nacional porque es extremadamente pequeño, hay que poner el foco fuera"

 

Si no me equivoco, 2021 fue el primer año de actividad comercial de Acceleration Robotics, aprovechando la reciente caducidad del 2022, ¿qué balance haces de este segundo año?

Muy positivo. Ha sido muy buen año. Hemos anunciado la primera unidad de procesamiento robótica, es básicamente un cerebro robótico para capacidades industriales pensado para tres principales casos de uso: robots móviles en industria, robots quirúrgicos en el ámbito de la salud y en última instancia tenemos también brazos robóticos. Estamos muy ilusionados, en los próximos meses empezaremos a ver los primeros pilotos con clientes.

Por otro lado, en el aspecto de equipo estamos muy contentos por la expansión a India. Esto es un salto muy importante pero muy necesario porque si hacemos realmente balance, el 50% del negocio en la robótica está en Asia. Es decir el 50% de los robots vendidos se venden en Asia. Si quieres ser una empresa de robótica española tienes que tener la mira puesta en Asia, sino, tu capacidad de crecimiento va a ser reducida. Ya no vale centrarnos en el mercado nacional porque es extremadamente pequeño, hay que poner el foco fuera. La adquisición de Technoyantra en pleno centro de Asia, en India, es un placer.

Hemos hablado de tecnología, equipo y, en última instancia, repasemos el aspecto financiero. El año pasado [se refiere al 2021] decíamos que habíamos cerrado el primer año de actividad siendo rentables y dando un beneficio de más de 100.000 euros. Eso no suena mucho a las grandes corporaciones, pero en una startup de robótica es extremadamente inusual. Esperamos cerrar el 2022 con un crecimiento en ventas de más del 100%. Lo vamos a cumplir, vamos a superarlo. De momento es un poco prematuro dar previsiones para el 2023, pero esperamos seguir haciéndolo. No hace falta irse a Múnich, a Hong Kong, a Mountain View, desde Vitoria, dese Cuenca, desde Extremadura, desde cualquier pequeño pueblo uno puede hacer trabajo con proyección internacional.



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