Tecnología | Artículos | 05 JUL 2002

Hacia la gestión autonómica centralizada y proactiva con el ciudadano

ICM unifica sus sistemas de información
Ana Sanz.
La Administración Autonómica española ha sido una de las más dinámicas en fomentar el uso intensivo de las nuevas tecnologías para mejorar su relación con los ciudadanos. Este compromiso es el que Informática y Comunicaciones de la Comunidad de Madrid (ICM) está actualmente llevando a cabo. El primer paso para lograrlo ha sido la centralización y racionalización de sus Sistemas de Información con una solución de almacenamiento puesta en marcha por EMC.

Adscrito a la Consejería de Hacienda, Informática y Comunicaciones de la Comunidad de Madrid (ICM) es un organismo autónomo de carácter administrativo que se crea, tal y como se conoce actualmente, en el año 1997 con el objetivo de prestar sus servicios técnicos exclusivamente a esta institución autonómica, ya que anteriormente los aspectos que correspondían a la gestión de los sistemas de información se desarrollaban a través de una sociedad creada a tal efecto. “Es a partir de esa fecha cuando se establece una nueva fórmula jurídica y de funcionamiento para Informática y Comunicaciones de la Comunidad de Madrid, por la que se añaden las competencias sobre comunicaciones de voz y datos y se generan economías de escala mediante la centralización de los presupuestos”, explica Ignacio Baquedano, director Técnico de ICM
Este cambio del modelo parte del compromiso de la institución autonómica de clarificar y racionalizar sus sistemas de información, que se atribuye al Consejo de Administración de ICM, compuesto por los Secretarios Generales y los Técnicos de las distintas Consejerías de dicha autonomía. Además de realizar el soporte de la infraestructura tecnológica del organismo madrileño, ICM es responsable de la homologación y adquisición de los equipos informáticos y de comunicaciones de voz y datos de la Comunidad de Madrid; del soporte, la gestión de infraestructuras y el mantenimiento de dichos sistemas y de la elaboración y ejecución de los Planes de Sistemas y Comunicaciones, entre otros.
Sus servicios, entre los que se incluye la formación en el aplicativo informático, llegan a más de 20.000 funcionarios que se reparten por las trece Consejerías que forman la institución autonómica. Sus prioridades se reparten entre la unificación de los gastos informáticos y en el compromiso de eficacia y eficiencia con los ciudadanos para resolver la mayor parte de los trámites administrativos a través de la ventanilla única.
Así, uno de los principales asuntos a los que ICM debe hacer frente es a un cambio de la plataforma física que sustenta los sistemas de información, pasando de una estructura distribuida a otra centralizada, y realizar una economía de escala de administración de todos los recursos, para lo que se acomete un proyecto bianual (2001-2002) que cuenta con un presupuesto de unos 6,6 millones de euros. “En ese momento teníamos un aplicativo informático –subraya Baquedano- distribuido. En las Consejerías había servidores departamentales, tanto para entorno ofimático como para aplicaciones corporativas, con bases de datos institucionales que estaban repartidas y bases de datos departamentales ubicadas en las Consejerías. Existía un entorno distribuido en trece o quince ubicaciones diferentes, con lo que ello conlleva de administración, backup, etc”.

De Embajadores a Sol
La solución tecnológica que se adopta para llevar a cabo este plan de centralización pasa por unificar los servidores de bases de datos en la sede de ICM, sita en el número 181 de la madrileña calle Embajadores, e implantar un sistema de almacenamiento con arquitectura SAN (Storage Area Network) que se adjudica tras analizar varias ofertas a EMC Software, para lo cual se destina un presupuesto de algo más de 2,4 millones de euros. “Consideramos que esta infraestructura era la más adecuada, ya que es una plataforma muy robusta y consolidada en el mercado”, puntualiza el director Técnico de ICM.
Además de la centralización de los equipos en la sede de Embajadores, el plan contempla también la puesta en marcha de un Disaster Recovery Center o centro de respaldo, ubicado físicamente en la emblemática Puerta del Sol. “El centro de respaldo es un proceso continuo, ya que no podemos de un año para otro replicar toda la infraestructura que tenemos en Embajadores. Hay que seleccionar qué aplicaciones han de estar operativas y darles servicio. Probablemente el año que viene ampliaremos la capacidad de almacenamiento y consolidaremos más la plataforma de la intranet y de Internet”, matiza Javier Balsa, jefe de Área de sistemas operativos y bases de datos de ICM.
El proyecto de almacenamiento que desarrolla y mantiene EMC, que tendrá un periodo de vigencia de tres años prorrogables, tiene que cumplir algunos requisitos previos, ya que “queríamos mucho espacio en disco –explica Balsa-, alta disponibilidad y herramientas para agilizar el backup, así como utilidades para ayuda al desarrollo y mantenimiento. Otro requerimiento era que tenía que ser un entorno abierto, puesto que teníamos que conectar equipos Unix y servidores Windows 2000 para el tema de Exchange, que también debía centralizarse”.
La infraestructura para la consolidación de la información de todas las Consejerías de la Comunidad de Madrid se realiza con equipos EMC Symmetrix 8730 con 16 GB de caché y 12 TB en la sede de Embajadores, mientras que el Centro de respaldo ubicado en Sol emplea máquinas Symmetrix 8530 con 3 TB, así como software ECC Control Center, TimeFinder, ESN Manager, etc, para la protección, gestión y compartición de la información. Según Balsa, “básicamente, el sistema de almacenamiento contiene unas ochenta bases de datos Oracle que ocupan aproximadamente unos 3 TB, a los que se suma 1,5 TB para Exchange. El resto, hasta llegar a los 12 TB brutos, se emplea para movimientos, copias, backup, etc”.
Una vez que todas las bases de datos están integradas en el sistema de almacenamiento, los equipos se conectan a servidores Sun Fire 6800 para manejar las bases de datos Oracle; a Windows 2000 para Exchange y a algún equipo residual Alpha de Compaq. “Además –apunta Balsa- en paralelo también existe una red que conecta directamente con los principales servidores y realizamos el backup directamente a unas librerías de Compaq, que se conectan con fibra a la red de almacenamiento. Así hemos reducido la ventana de backup a un par de horas hasta que lo tenemos almacenado en cintas”.

Al servicio del ciudadano
Parte de este esfuerzo de centralización ha obligado a su vez a mejorar las comunicaciones propias entre la sede de ICM en Embajadores y los 43 edificios de la institución autonómica (de los que trece pertenecen a las sedes centrales de las Consejerías), que se realiza con anillos de fibra y que dentro del plan estratégico aumentarán su capacidad de ancho de banda de 2 Mbit/s a 34 Mbit/s. “Además, también nos conectaremos con el Centro de respaldo de Sol, para lo que vamos a lanzar lo que se denomina una ‘fibra oscura’. En los próximos meses realizaremos un concurso para implantar un servicio de multiplexación por longitud de onda densa (DWDM), que será independiente de la red de anillos”, matiza Ignacio Baquedano.
Un aspecto primordial en esta estrategia tecnológica

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