Negocio | Noticias | 13 SEP 2019

PSD2 cambia las reglas de la economía digital

La directiva europea PSD2 entra en vigor este fin de semana. Entre sus preceptos: más seguridad en las transacciones online y un aperturismo de los datos hacia los usuarios que abre una ventana a la aparición de nuevos actores financieros en un ecosistema tradicional.
BBVA
M. Moreno

PSD2 ya es una realidad. La directiva de la Unión Europea (UE) entra en vigor este fin de semana proclamando grandes cambios que prometen revolucionar la economía digital de todo el Viejo Continente. Y llega para acercar un poco más la consecución del Mercado Único Digital (MUD). Este nuevo sistema pretende derribar los obstáculos existentes en las transacciones por Internet que hacen que los ciudadanos pierdan bienes y servicios y que las empresas tengan un horizonte limitado al no poder beneficiarse de pleno de todas las nuevas herramientas tecnológicas, lo que afecta de lleno a las instituciones financieras. Detrás de esta idea se encuentra Margrethe Vestager, mujer fuerte del ecosistema digital de las instituciones comunitarias y que acaba de revalidar su cargo como comisaria de competencia de la UE.  La política lleva ya tiempo concienciando de la necesidad de crear un ecosistema de confianza que garantice la seguridad de las transacciones online, y que acerque posturas entre las diferentes legislaciones de los estados miembro a fin de conformar un puzle sin fisuras.

Precisamente, PSD2 tratará de cerrar estas dos brechas. Por una parte, refuerza la seguridad de los medios de pago mediante la Autenticación Reforzada del Usuario (SCA, de sus siglas inglesas) con la biometría como protagonista. Además, y en lo que se refiere a la banca, según explica Fernando Maldonado, analista principal de IDG Research, reconoce que los datos personales son de los usuarios y, por tanto, pueden portarlos consigo cuando cambian de entidad. También, permite el acceso a la información de sus cuentas e incluso actuar en su nombre por parte de terceros para la realización de pagos. “Esto representa un cambio de paradigma porque la regulación no solo busca la protección del cliente sino establecer un marco de para la economía digital que acelere la innovación en el sector”, aclara. “Al ser una regulación de ámbito europeo debe entenderse como un impulso al Mercado Único Digital”.

Como consecuencia a estos preceptos, y a esta apertura de datos, se abre una ventana para que haya otro tipo de intermediarios financieros que no sean los tradicionales bancos o empresas que suministran tarjetas de crédito. Así, entran en juego las denominadas Fintech, que tienen la oportunidad de desagregar servicios antes copados por compañías tradicionales, por ejemplo en el terreno del comercio electrónico. En este tablero, explica Maldonado, hay un impulso también para los bancos que quieren convertirse en plataformas de servicios, permitiéndoles crear un “ecosistema de actores que innoven y, sobre todo, retengan a sus clientes evitando que vayan a otras plataformas”.

Javier Tobal, Ciso de Fintonic, una de estas nuevas Fintech, contó, en una entrevista con CSO España, cómo su compañía ya se está certificando ante el Banco de España como intermediadora para servicios de pago bajo PSD2. “Por el momento, nosotros no contamos con un servicio que maneje el dinero de los usuarios, pero esta certificación nos va a dar un respaldo muy prestigioso y nos hará lidiar con el Banco de España, que está acostumbrado a trabajar con bancos y no tanto a conocer cómo funciona una plataforma como la nuestra”, aseveró.

Cambia el negocio en el sector financiero

Parece, por tanto, que PSD2 pondrá fin a esta suerte de oligopolio y que obligará a las entidades tradicionales a innovar si no quieren perder mercado. ComputerWorld se ha puesto en contacto con la Asociación Española de Banca, que asegura que, al fin y al cabo, no va a haber tanto movimiento en el negocio. “Los bancos han sido uno de los actores más innovadores y pioneros a la hora de adoptar nuevas tecnologías y mejorar los servicios que prestan a los clientes”, indican. “Esta tendencia no va a cambiar. Seguirán liderando la prestación de nuevos servicios en un entorno de competencia que siempre les ha caracterizado. De esta forma, lo que va a suponer PSD2 para el mercado financiero es una oferta acorde a las necesidades de unos usuarios cada vez más digitales”.

Una de estas empresas tachadas de tradicionales, por su nivel de actividad histórico en el mercado, es Mastercard. Alberto López, director de ciberseguridad y soluciones digitales de la firma en Iberia, asume que su sector es uno de los que más cambios ha vivido en la revolución digital en que nos encontramos. “De hecho, creo que en los últimos cinco años hemos vivido más variaciones que en los 50 anteriores”. López cuenta que esto se debe al giro radical que ha dado la compañía, de empresa meramente financiera a tecnológica. “Por ejemplo, cuando Apple, Samsung o Google quisieron entrar en nuestro sector, muchos pensaron que era una malísima noticia para Mastercard. Y el tiempo y nuestro trabajo demostró que, lejos de ser enemigos, nos convertimos en socios: hoy en día la tecnología que está detrás de que los consumidores puedan pagar con un teléfono inteligente es la nuestra”.

Prórroga del Banco de España

El nivel de cambios que se avecinan, paradigmáticos, ha creado cierta confusión, tanto en las compañías como en los usuarios. Datos de la propia Mastercard ponen de relieve que el 75% de los directivos de comercios minoristas en Europa no está al corriente del nuevo estándar de seguridad que introduce la directiva. Solo el 14% ha implementado cambios ya, un 51% no los hará hasta después de este mes y, el restante, no tiene ningún plan al respecto.

A nivel local, el Banco de España ha dado una prórroga a la implantación de PSD2 para que las compañías continúen dando pasos e instaurando procesos para su cumplimiento. “Esto permitirá que se pueda hacer una implementación no traumática de sus contenidos”, afirman desde la AEB. “Lo que se espera es poder alcanzar un equilibrio entre la seguridad y la facilidad de uso evitando una disrupción en el comercio electrónico. Y, sobre todo, evitar que se pueda quebrar la confianza de los usuarios en este entorno, que está en plena desarrollo”.

En definitiva, aún es pronto para suponer cómo va a ser la andadura de la normativa, pero, resume Maldonado, lo que está claro es que estamos ante un acelerón de la economía digital y de la seguridad, que ahora va mucho más allá de las entidades.



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