Tendencias | Noticias | 03 DIC 2020

Claves y desafíos de la compra de Slack por parte de Salesforce

Analizamos, de mano del equipo de IDG Research, las claves de la compra más cara realizada por Salesforce en toda su historia y una de las más destacadas del sector tecnológico desde la absorción de Red Hat por IBM.
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Créditos: Agence Olloweb (Unsplash).
Esther Macías

Microsoft, Google, Amazon… son muchos los pretendientes que ha tenido Slack, una pionera en mensajería y comunicación en equipo, de la que se rumoreaba desde hace tiempo que acabaría siendo engullida por uno de los grandes jugadores del sector de TI. El rey del CRM, la californiana Salesforce, ha sido quien finalmente se ha llevado el gato al agua tras pasar por caja: la operación asciende a unos 27.700 millones de dólares y es, de hecho, la compra más cara realizada por la empresa cofundada por Marc Benioff en toda su historia. Es incluso más elevada que la compra de Linkedin (por la que, por cierto, también se interesó Salesforce) por parte de Microsoft, que ascendió a 26.000 millones de dólares. 

El precio que ha pagado Salesforce por Slack es elevado: está asumiendo una promesa de retorno que tendrá que materializar”, espeta Alberto Bellé, analista de IDG Research, que desgrana las claves de una operación con la que la empresa de software persigue complementar su cartera de tecnologías “para presentar una oferta propia integrada y no depender de acuerdos punto a punto con terceros”.

 

Una operación que intensifica la competencia con Microsoft y Google

Uno de los objetivos de la compra es, además, mejorar su posicionamiento en un mercado caracterizado por una encarnizada competencia, como es el de colaboración. “Salesforce tiene clara su estrategia de competir con Microsoft, y también con Google, en la colaboración, y lo demuestra con una fuerte apuesta económica”, afirma el experto. Las bazas de Microsoft y Google, matiza, es que estos jugadores compiten desde la ventaja de su base instalada y una suite integrada. Bellé indica que, frente a la oferta de Microsoft o Google, dos actores que, además, tienen una robusta pata de infraestructura en la que apoyarse, “la pila de tecnologías de Salesforce todavía no es tan vertical”. Por este motivo, avanza: “Es de esperar que haya nuevas adquisiciones o alianzas por parte de Salesforce en el futuro”.

La cartera de servicios que está construyendo Salesforce mediante adquisiciones está compuesta de “empresas altamente reconocidas y valoradas”, recuerda Bellé. Las últimas compras más sonadas realizadas por el gigante de CRM han sido las de Tableau, compañía dedicada a facilitar la visualización de datos (por la que pagó 15.300 millones de dólares) y la empresa de integración Mulesoft (compra que ascendió a 6.500 millones de dólares). En el terreno de la colaboración la californiana también compró una compañía: Quip en 2016. Incluso creó su propia red social empresarial (Chatter) y un portal (Community Cloud), todos ellos proyectos que no han sido particularmente exitosos.

 

El mercado de colaboración empresarial, en clara expansión

Este movimiento pone de manifiesto también el auge que está experimentando el software de colaboración empresarial, un nicho que se está viendo claramente impulsado por el aumento exponencial del trabajo en remoto que ha traído consigo la pandemia. En todo caso, la tendencia ya era creciente antes, como lo muestran los últimos datos al respecto de la firma de análisis Gartner, de 2019, que ya entonces indicaba que este mercado evolucionaría, en todo el mundo, de un montante de 2.700 millones de dólares en 2018 a 4.800 millones de dólares en 2023. 

Los analistas de esta consultora ya aseguraban el pasado año que en 2023 casi el 60% de los proveedores de software de aplicaciones empresariales incluirían alguna forma de software social y funcionalidades de colaboración en sus carteras de productos, es decir, exactamente el movimiento que acaba de hacer Salesforce con la compra de Slack.

 


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