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La tecnología RISC-V irrumpe en el campo de batalla que enfrenta a China y Estados Unidos

La tecnología RISC-V de código abierto suscita preocupación en Washington por la participación china: “está desarrollando una arquitectura de chips de código abierto para esquivar nuestras sanciones”.

CHINA-USA

Nuevo frente abierto en el campo de batalla que enfrenta a China y Estados Unidos. La guerra por la soberanía tecnológica continúa con un nuevo capítulo protagonizado por la tecnología RISC-V. La Administración Biden se enfrenta a la presión de los legisladores norteamericanos para impedir que las empresas estadounidenses trabajen en una tecnología de chip disponible gratuitamente y ampliamente utilizada en China. Una medida que podría poner punto y final a la colaboración de la industria tecnológica global más allá de las fronteras. En juego, RISC-V, una tecnología de código abierto crucial dada su versatilidad: se puede utilizar como ingrediente clave para cualquier cosa, desde el desarrollo de un chip para un teléfono inteligente hasta procesadores avanzados para la inteligencia artificial.

Algunos legisladores norteamericanos, incluidos dos nombres propios de la Cámara de Representantes, el senador republicano Marco Rubio y el senador demócrata Mark Warner, reclaman a Washington tomar cartas en  el asunto con respecto a RISC-V alegando, como ya viene siendo costumbre, motivos de seguridad nacional. Los reguladores han expresado su preocupación acerca de que Pekín esté explotando una cultura de colaboración abierta entre empresas estadounidenses para hacer avanzar su propia industria de semiconductores, lo que podría erosionar el actual liderazgo de Estados Unidos en el citado campo y ayudar a China a modernizar su ejército. Unos comentarios que representan el primer gran esfuerzo para imponer restricciones al trabajo de las empresas estadounidenses en materia de RISC-V.

El representante Mike Gallagher, presidente del Comité Selecto de la Cámara de Representantes, en declaraciones para Reuters afirmó que “el departamento de Comercio debe exigir a cualquier persona o empresa estadounidense que reciba una licencia de exportación, antes de entablar relaciones con entidades de la RPC (República Popular China) sobre tecnología RISC-V". Una petición que continuaría la senda de las restricciones que Estados Unidos había interpuesto contra la potencia asiática y que, según el presidente norteamericano Joe Biden, serán actualizadas “este mes”.

 

En pie de guerra

“El Partido Comunista Chino está abusando de RISC-V para eludir el dominio estadounidense de la propiedad intelectual necesaria para diseñar chips. Los estadounidenses no deberían apoyar una estrategia de transferencia de tecnología de la República Popular de China que sirve para degradar las leyes estadounidenses de control de las exportaciones", aseguró para la agencia Michael McCaul, presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes. Siguiendo esta misma línea, McCaul instó a la Oficina de Industria y Seguridad, la parte del Departamento de Comercio que supervisa las normas de control de las exportaciones, a actuar, advirtiendo de que buscaría legislación que respaldara su posición si esto no ocurría.

"La China comunista está desarrollando una arquitectura de chips de código abierto para esquivar nuestras sanciones y hacer crecer su industria de semiconductores", prosiguió Rubio. "Si no ampliamos nuestros controles a la exportación para incluir esta amenaza, China nos superará un día como líder mundial en el diseño de chips". "Me temo que nuestras leyes de control de las exportaciones no están preparadas para hacer frente al reto del software de código abierto -ya sea en diseños avanzados de semiconductores como RISC-V o en el ámbito de la IA- y es necesario un cambio drástico de paradigma", defendía Wagner.



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