Tendencias | Noticias | 18 MAR 2020

¿Colapsará Internet?

La respuesta es no. Los expertos explican la situación de las infraestructuras de telecomunicaciones y aportan alguna solución para evitar caídas en un momento de uso intenso de la red, fruto de la crisis por el coronavirus.
IoT, internet de las cosas
Redacción

El COVID-19 está confinando a casi toda la población española en sus casas. Hastiados de no poder salir a la calle ni para dar un breve paseo, las personas buscan en el hogar distintas maneras de entretenerse. Como no podía ser de otra manera, entre ellas se incluyen redes sociales, servicios en streaming, seguimiento de medios online, videollamadas... Esto, unido  la masiva cantidad de profesionales que ahora se ven obligados a teletrabajar.

“En varios de los países que se vieron afectados por COVID-19 (china, Corea, Japón e Italia), vimos tasas de crecimiento del tráfico un promedio del 25% mayor en el último mes que el resto del mundo durante ese mismo periodo de tiempo”, señalan desde Akamai Technologies. Aunque el Gobierno lo asegure, la cuestión es: ¿aguantarán las infraestructuras de  telecomunicaciones?

Directamente: , aunque las 'teleco' piden responsabilidad. La conectividad a redes móviles y fibra  óptica va a seguir siendo posible gracias a las redes de telecomunicación y a las tecnologías de la información y comunicación (TIC) “de calidad”. Así lo cuenta José Antonio Morán, profesor de los Estudios de informática, multimedia y telecomunicación en la UOC y director del máster universitario de Ingeniería de la Telecomunicación: “España es uno de los países con una de las fibras ópticas más extensas de Europa y con una de las tecnologías de más calidad”.

 El experto explica que en nuestro país “se ha apostado por despliegues de fibra hasta el hogar (FTTH, fiber to the home), una tecnología que permite que la fibra llegue desde la central telefónica hasta nuestra propia casa de forma directa y sin alteración”.

Es un clima anómalo

Que no vaya a darse el temido colapso de las redes y nos veamos abocados a aburrirnos como ostras porque no tengamos internet, no significa que vayamos a experimentar cambios debido a ese abuso de las redes. Lo normal es que los servicios sufran ralentizaciones o incluso cortes. Si, por ejemplo, todos los empleados de una compañía se conectan simultáneamente a la intranet, “incrementaría notablemente la sobrecarga de la red”.

De hecho, ya está ocurriendo, dice Morán. “Cuando se diseñan las redes de telecomunicaciones y se habilitan servidores para dar un buen servicio, se hace una estimación del promedio del tráfico que van a soportar. Cuando se dan picos como a los que estamos asistiendo, hay que asumir  que puedan bajar los parámetros de calidad”.

No debería ser alarmante, pues esto es más habitual de lo que creemos. ¿Quién no ha comprado alguna vez una entrada para un concierto y se ha caído el sistema? César Córcoles, profesor de los Estudios de informática, multimedia y telecomunicación, explica que es la solución es parecida al mundo análogico: “si hay pocas taquellas para atender a miles de personas, el servicio no será bueno. ¿Solución? Abrir más taquillas. ¿Solución digital? Ampliar los servidores, invertir en servicios en nube...”

Medidas caseras

“Discriminar cuál es la causa real de la ralentización no siempre es sencillo. Muchas veces viene por sobrecargas de los servicios. No es solamente el tráfico que soporta la infraestructura de telecomunicaciones, también las aplicaciones que dan servicios al teletrabajo”, explica Morán.

Como se ha mencionado, si todos los empleados se conectan simultáneamente a la intranet de una compañía, los servicios se pueden caer. La respuesta posible por parte de  los trabajadores es sencilla: puesto que en muchos momentos se puede trabajar sin consumir datos, intentar coordinarse para trabajar dentro de la intranet por turnos y así no sobrecargar la red de la empresa.

Otra de las pautas a seguir para posibilitar ese teletrabajo (y otros servicios personales) sin caídas de conexión o baja latencia es utilizar el cable en lugar del wifi. “Aunque últimamente se habla poco de él, el cable es el núcleo de las comunicaciones, todo pasa por el cable y presenta muchos menos problemas que las conexiones inalámbricas”, indica el director del máster de telecomunicaciones.  

La prueba está en algo que suele ocurrir de manera cotidiana. Casi todo el mundo tiene un router en casa al que toda la familia conecta ordenadores, videoconsolas, smartphones... A medida que el dispositivo se aleja en la distancia de ese router, la conexión baja. Conectarse por cable es aún mejor que estar sentado al lado del mismo router.

Además de ello, es bueno conocer que el cable resulta más seguro. Indica Morán: “Estos días en los que se van a multiplicar todo tipo de transacciones en línea, como transferencias bancarias o compras por internet, las conexiones por cable son una forma de minimizar el riesgo de que intercepten nuestros datos sensibles: es mucho más sencillo el pirateo si está emitiéndose por el aire y puede interceptarse la comunicación que si se hace por medio de cable”. 



Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios